La iniciativa se está desarrollando con la participación de 17 niños y niñas con y sin necesidades específicas de apoyo, promoviendo un espacio real de convivencia, diversidad y enriquecimiento mutuo
La Clínica Casaverde Alicante ofrece unas instalaciones adaptadas para asegurar el mantenimiento de las rutinas de los menores de una forma lúdica, potenciando sus habilidades sociales, su autonomía y el bienestar emocional en un entorno seguro y divertido
El huerto terapéutico, las manualidades y las actividades acuáticas en la piscina centran un programa lúdico diseñado para que el desarrollo de habilidades y el aprendizaje surjan de forma natural a través del juego y la diversión
La Escuela de Verano Inclusiva de la Fundación Casaverde ya está en marcha en la provincia de Alicante, consolidándose en sus primeras jornadas como una alternativa clave para el ocio estival adaptado y la conciliación familiar. Este proyecto ofrece un espacio de juego, estimulación y convivencia para menores con diversidad funcional y necesidades específicas de apoyo.
Un total de 17 niños y niñas —incluyendo a menores con necesidades específicas y a sus hermanos-, disfrutan ya de un programa completo que combina las dinámicas de ocio adaptado con espacios de estimulación sensorial y convivencia. Un programa en el que jugar, aprender y desarrollar la autonomía se convierten en retos motivadores diarios.
La Escuela, que se extiende durante todo el mes de julio, nace con el objetivo de evitar el retroceso estival en el desarrollo de los menores, manteniendo sus hitos alcanzados a través del juego estructurado. Al mismo tiempo, ofrece una alternativa de ocio de calidad y un espacio de conciliación y respiro fundamental para las familias.
Instalaciones a la medida del bienestar infantil
El acierto de este nuevo proyecto radica en gran parte en el entorno donde se desarrolla. La Clínica Casaverde Alicante cuenta con instalaciones adaptadas y diseñadas para favorecer el confort, socialización y el desarrollo físico y creativo de los menores, destacando salas de rehabilitación neurológica infantil, un gimnasio especializado y una sala multisensorial.
En esta primera edición, los menores disfrutan de una amplia variedad de actividades adaptadas a todas las capacidades. Destacan las labores en el huerto terapéutico, los talleres de expresión artística y, como broche para cerrar la semana, las salidas de los viernes a la piscina. Estas sesiones acuáticas combinan el beneficio motor con un espacio de convivencia y diversión veraniega.
Todo este despliegue está coordinado por un equipo multidisciplinar cualificado compuesto por neuropsicólogo, terapeuta ocupacional, fisioterapeuta y monitores de ocio y tiempo libre, garantizando un acompañamiento cercano, seguro y adaptado a las necesidades de cada menor.
Un proyecto respaldado y con un fuerte impacto familiar
Este espacio de convivencia cuenta con la destacada colaboración de la Fundación La Caixa y la Fundación Ibercaja, dos entidades referentes en programas sociales, así como con el valioso apoyo de COCEMFE Alicante y Torres Asesores de Seguros.
Más allá de los logros personales y de la mejora en la confianza de los niños, la Escuela de Verano es un recurso fundamental para ayudar a las familias a conciliar. Los familiares cuentan con la tranquilidad de dejar a sus hijos en un entorno seguro, profesional y plenamente adaptado. Con esta iniciativa, la Fundación Casaverde reafirma su compromiso histórico con la atención temprana y la mejora de la calidad de vida de los más jóvenes.









