Alicante acaba de cerrar un verano histórico. El balance climático confirma que 2026 ha sido el verano más cálido registrado en el observatorio histórico de Alicante, cuya serie de datos se remonta a 1869.
El récord no se explica únicamente por las elevadas temperaturas durante el día. Las noches también fueron excepcionalmente cálidas: Alicante acumuló 15 noches tórridas, jornadas en las que la temperatura mínima no consiguió bajar de los 25 ºC.
El fenómeno se extendió por toda la Comunitat Valenciana, que registró una temperatura media de 26 ºC entre junio y agosto, 2,7 ºC por encima de los valores normales.
A escala nacional, AEMET concluye que España vivió el verano más cálido desde, al menos, 1869 y que las condiciones propias del verano se prolongaron durante aproximadamente cuatro meses.
Alicante bate un récord que se remonta a 1869
El dato más significativo para Alicante aparece al comparar 2026 con toda su serie histórica.
El observatorio de la capital dispone de registros que se remontan a 1869.
Ninguno de los veranos anteriores de esa serie alcanzó una temperatura media tan elevada como el de 2026.
El segundo puesto corresponde ahora al verano de 2025.
Esto significa que los dos veranos más cálidos de la serie histórica alicantina se han producido de forma consecutiva.
La situación no ha sido exclusiva de Alicante. Valencia también ha registrado su verano más cálido desde 1869, mientras que Castellón ha batido su récord dentro de una serie que comienza en 1911.
Alicante tuvo 15 noches tórridas
Uno de los datos que mejor refleja la intensidad del verano se produjo cuando desaparecía el sol.
Alicante registró 15 noches tórridas.
Se utiliza esta denominación cuando la temperatura mínima de toda la noche no baja de 25 ºC.
No deben confundirse con las conocidas noches tropicales, cuyo umbral se sitúa en una mínima de 20 ºC.
Las noches tórridas representan, por tanto, un escalón térmico todavía más elevado.
La persistencia de temperaturas altas durante la madrugada dificulta además que viviendas, calles y organismos puedan perder el calor acumulado durante el día.
Récord de noches tórridas en las tres capitales valencianas
Alicante no fue la única capital valenciana que sufrió noches excepcionalmente cálidas.
Los tres observatorios de las capitales batieron récords de noches tórridas durante el verano.
Valencia contabilizó 30, Castellón de la Plana alcanzó 20 y Alicante registró 15.
La combinación de temperaturas elevadas, humedad y periodos con poco viento incrementó además la sensación de bochorno en el litoral.
Este calor nocturno ha sido uno de los elementos característicos del verano de 2026 y ayuda a explicar por qué la estación resultó especialmente difícil incluso después de ponerse el sol.
La Comunitat Valenciana tuvo una media de 26 grados
El récord de Alicante forma parte de un episodio excepcional en toda la Comunitat Valenciana.
La temperatura media del trimestre formado por junio, julio y agosto alcanzó los 26 ºC.
La cifra supone una anomalía de +2,7 ºC respecto a los valores normales.
El verano de 2026 supera así al de 2025, que hasta ahora ocupaba el primer puesto entre los más cálidos.
Los tres meses tuvieron un carácter extremadamente cálido.
Julio y agosto fueron los más cálidos de sus respectivas series, mientras que junio se situó como el tercero más cálido.
Julio fue especialmente excepcional
Dentro de un verano extraordinario, julio destacó por encima del resto.
La temperatura media de ese mes en la Comunitat Valenciana alcanzó los 27,5 ºC, con una anomalía positiva de 3,3 ºC.
El mes estuvo marcado por varios picos de calor y por unas condiciones de elevada humedad y escasa ventilación en numerosos puntos del litoral.
Agosto tampoco dio una tregua prolongada.
La temperatura media fue de 26,6 ºC, unos 2,2 ºC por encima de lo habitual, y durante buena parte de su primera mitad los registros se mantuvieron persistentemente por encima de los valores normales.
El calor extremo llegó a superar los 45 grados
El verano dejó registros extremos en diferentes puntos de la Comunitat.
La temperatura más alta se alcanzó el 7 de julio en Sumacàrcer, con 45,5 ºC.
También se alcanzaron 45 ºC en La Font de la Figuera y Beneixama durante otro episodio de calor extremo.
La persistencia de estos episodios llevó a activar en la Comunitat Valenciana cinco jornadas con aviso rojo por temperaturas máximas.
Fue la primera vez desde la implantación del sistema Meteoalerta que se alcanzaron cinco días de nivel rojo por calor en un mismo año en territorio valenciano.
España tuvo 61 días bajo condiciones de ola de calor
El contexto nacional también ayuda a dimensionar lo ocurrido.
Durante 2026 se contabilizaron 61 días bajo condiciones de ola de calor en el ámbito de la Península y Baleares, un récord.
La cifra supera ampliamente los 41 días registrados en 2022.
En la práctica, aproximadamente dos de cada tres días del verano estuvieron afectados por condiciones de temperaturas extremadamente elevadas en alguna parte del territorio considerado.
A ello se añadió otra circunstancia excepcional: el calor comenzó antes y terminó después del verano climatológico.
Un verano que en realidad duró unos cuatro meses
Para AEMET, una de las singularidades de 2026 fue precisamente la extensión temporal del calor.
El verano climatológico comprende oficialmente junio, julio y agosto.
Sin embargo, durante la segunda mitad de mayo ya se produjeron temperaturas propias del mes de julio en amplias zonas de España.
Y el calor tampoco desapareció al entrar septiembre.
Entre los días 2 y 7 se produjo una nueva ola de calor y las temperaturas continuaron siendo muy elevadas posteriormente.
AEMET considera por ello que en 2026 las condiciones plenamente veraniegas se extendieron durante aproximadamente cuatro meses.
El Mediterráneo también alcanzó temperaturas récord
El aire no fue el único que se calentó de manera excepcional.
La temperatura superficial del Mediterráneo alcanzó también valores extraordinarios.
En el área del mar Balear analizada, el verano presentó una anomalía media de unos 2,5 ºC.
Entre el 6 y el 20 de agosto, la temperatura media del mar superó los 29 ºC.
El máximo se alcanzó el 17 de agosto, con una media de 29,8 ºC en la superficie marítima estudiada.
El intercambio constante de energía y humedad entre el mar y la atmósfera contribuye a mantener temperaturas elevadas y noches húmedas en las zonas costeras.
El verano también fue muy seco
El balance de 2026 no se limita al calor.
En la Comunitat Valenciana se acumularon durante el trimestre alrededor de 32,9 litros por metro cuadrado, frente a los aproximadamente 60 que serían habituales.
Esto representa un déficit cercano al 45%.
El verano fue así el más seco desde 2016 y se encuentra entre los diez con menos precipitaciones desde 1950 en el conjunto autonómico.
Sin embargo, hablar de un verano seco no significa que no se produjeran tormentas intensas.
La precipitación mediterránea puede concentrarse en episodios muy localizados y descargar grandes cantidades en periodos muy breves mientras otros territorios permanecen prácticamente secos.
El impacto del calor va más allá de los récords meteorológicos
Las temperaturas extremas también tienen consecuencias sanitarias.
DSAlicante ya analizó este verano el fuerte incremento de las muertes asociadas a las altas temperaturas en España y la Comunitat Valenciana, un indicador que permite observar el impacto del calor más allá de los récords de los termómetros.
La mortalidad atribuible al calor no significa necesariamente que cada fallecimiento corresponda a un golpe de calor diagnosticado.
Son estimaciones epidemiológicas que permiten calcular el impacto estadístico de las temperaturas sobre la mortalidad y que resultan especialmente relevantes entre las poblaciones más vulnerables.
¿Seguirá haciendo más calor de lo normal este otoño?
El final del verano climatológico no implica necesariamente un regreso inmediato a temperaturas normales.
La predicción estacional de AEMET concede entre un 60% y un 70% de probabilidad a que el otoño climatológico —septiembre, octubre y noviembre— resulte más cálido de lo habitual en España.
La probabilidad de que resulte más frío de lo normal se sitúa únicamente en el 10%.
Hay que interpretar correctamente estas cifras.
No significa que todos los días del otoño vayan a ser calurosos ni permite conocer qué temperatura hará en Alicante en una fecha concreta.
La predicción estacional establece tendencias para el promedio de un periodo de tres meses.
¿AEMET está anunciando una DANA para Alicante?
No.
La predicción estacional tampoco permite afirmar que vaya a producirse una DANA o un episodio de lluvias torrenciales concreto en Alicante.
Para el otoño climatológico existe un 40% de probabilidad de precipitaciones superiores a las normales en el norte y este peninsular y Baleares, frente a un 25% de que sean inferiores.
Eso describe una tendencia trimestral.
No permite determinar qué días lloverá, dónde se producirán las precipitaciones ni si aparecerá un episodio meteorológico adverso.
Incluso un Mediterráneo excepcionalmente cálido, aunque aporta energía y humedad a la atmósfera, no basta por sí solo para pronosticar lluvias torrenciales. Para ello deben coincidir otras condiciones atmosféricas que solo pueden evaluarse con suficiente precisión a plazos mucho más cortos.
Los dos veranos más cálidos de Alicante son 2026 y 2025
El balance definitivo deja un dato especialmente significativo para la capital alicantina.
Después de más de siglo y medio de registros, 2026 ocupa ya el primer puesto entre los veranos más cálidos observados en Alicante.
Y el segundo es precisamente 2025.
A ello se suman las 15 noches tórridas registradas este año y un contexto autonómico en el que la temperatura media veraniega se situó 2,7 ºC por encima de lo normal.
AEMET también señala que los diez veranos más cálidos registrados en la Comunitat Valenciana desde 1950 pertenecen al siglo XXI.
El verano de 2026 queda así como un nuevo récord histórico para Alicante y para el conjunto de la Comunitat Valenciana, mientras las predicciones estacionales apuntan a que las temperaturas por encima de lo habitual podrían continuar teniendo protagonismo durante el otoño.











