
Diego Nevado Martinez
31/03/2026 - 07:28 Actualizado: 31/03/2026 - 07:33
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El pleno municipal de Albal estaba anunciado para el lunes por la tarde y esa misma mañana, en el descanso de mi trabajo, realicé una nota de prensa para denunciar que el primer edil no tiene ningún derecho a impedir la palabra en el pleno municipal a quien le conviene y anunciaba que esto podría constituir una vulneración de derechos fundamentales demandable por la vía civil, así como reclamable ante el Síndic de Greuges (defensor del pueblo valenciano).
La nota era sencilla, corta y educada, pero ni un solo medio local la ha puesto. Además, esa misma mañana envié un correo a la Policía Local de Albal para volver a manifestar mi buena voluntad, avisar de que estaría presente en el pleno y agradecer la actuación que tuvo hace unos meses para protegerme de los taurinos violentos.
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Me pregunto qué tipo de periodismo es no dar voz a la ciudadanía, encubrir a los taurinos censurando a los que nos oponemos a la violencia contra los animales y tampoco hablar de la concejala taurina Azucena Muñoz y los comportamientos que ha tenido tanto contra mi persona como contra otros.
La mencionada edil, como sale en la grabación del pleno que los taurinos vinieron a reventar con intentos de agresión y amenazas (que en poco más de un mes se juzgan), sale haciéndome los cuernos para provocar y tanto sus compañeros de al lado como el alcalde le tuvieron que llamar la atención varias veces y no es la única vez ni el único pleno en el que tienen que hacerlo (siendo de su propio partido).
Los medios de comunicación ni siquiera fueron capaces de publicar el altercado violento que sucedió ante las autoridades en ese pleno municipal, tampoco que el juzgado de instrucción 1 de Catarroja ha abierto un procedimiento penal ante la claridad de los hechos.
Por si teníamos poco, la polémica ha subido más todavía por unas publicaciones de la edil relacionadas con el franquismo, rechazando PP, Vox y Avant Albal la moción conjunta de la oposición para reprobar la conducta y exigir la dimisión.
Finalmente, Ferris ha anunciado a principio del pleno que el «público» no podía hablar porque tenía prisa para irse con su equipo a la Semana Santa, pero yo he permanecido en la puerta durante el rato y continuaban dentro del consistorio, además de que luego han estado hablando en la puerta tan tranquilamente.
Con esto vengo a decir que la ciudadanía perfectamente podía haber hablado porque daba tiempo de sobra.
CENSURA INFORMATIVA
Los medios locales están a otras cosas y, por mucho que digan que son de pueblo y todas esas chorradas que intentan venderte, no publican noticias serias como el avance de la sociedad contra los anacrónicos actos taurinos que, además de la violencia contra los animales, suponen una clara vulneración de los derechos de la infancia señalada hasta por el Comité de Derechos del Niño de la ONU, un montón de molestias al vecindario, inseguridad o gastos directos e indirectos de fondos públicos.
Eso sí, Ferris ha vuelto a utilizar el pleno para hacer política y ha traído de público a militantes del PP anunciándolo y claro que todo el mundo está legitimado para venir a un pleno municipal, pero la función del alcalde no es aprovechar el sillón para hacer un mitin.
Al igual que su compañero Adsuara de Alfafar, Ferris dijo claramente en su día que no soy del pueblo, como si eso fuera argumento para censurar a un colectivo de toda la comunidad Valenciana y seguir autorizando la tortura animal. Además, estuve viviendo en Albal y fue el propio consistorio quien me buscó otra solución dada la situación vulnerable que atravesaba y la falta de dignidad del bajo por el que pagaba.
Ahora vivo en la ciudad por motivos laborales, pero tengo derecho a ir al pleno de Albal o al que quiera, pues la dictadura pasó para que tengamos que ser censurados los que pedimos un mundo civilizado.
Por lo demás, volvió a quedar clara las discrepancias entre PP y uno de sus socios de gobierno, Avant Albal, que no entiendo los motivos por los cuales sigue junto a los populares y la concejala de Vox Raquel García.
Por suerte, todavía quedan algunos medios como este que creen en la libertad de expresión y dan voz a las personas que buscamos un mundo más justo para los animales, las personas más vulnerables y luchamos contra la emergencia climática.
NO SE TRATA DE PARTIDOS POLÍTICOS
Como sé que al final siempre acaban leyendo los artículos que escribo, tengo que recordarles que no tengo nada que ver con ninguno de los partidos que forman la oposición y que en pueblos como Chiva he criticado a Compromís por el torico de la cuerda cuando Emilio era alcalde y ahora al PSOE, al igual que en muchos pueblos como Moncada, Paiporta, o también se les ha criticado en Alfafar por las medias tintas desde la oposición con el tema de la tortura a los toros.
Es un resumen muy resumido de consistorios socialistas que cuando hacen estos actos se les crítica igual que a los populares.
Con esto vengo a decir que, sea el partido que sea, se criticará lo que está mal y se valorará lo que está bien, pues con mucha gente del PP también me he reunido democráticamente y han sabido escuchar, además de que en mi teléfono móvil tengo varios contactos de concejales populares que están en pueblos.
Estando gobernando la izquierda en Albal, me encargué de hablar con PACMA y mandó un cámara para documentar el tiro y arrastre, lo que demuestra que yo estoy a favor de los animales esté el político que esté.
Al comienzo del vídeo difundido en las redes sociales del partido animalista, se aprecia cómo uno de los participantes frena al animal usado propinándole un rodillazo en la cara. Acto seguido, varios participantes rodean a otro caballo y lo espolean con palmadas y puños para que tire de la carreta. Los gritos y tirones son los protagonistas de la perversa competición veraniega que, además, presencian menores de edad.
Ya que no hemos podido hablar y que igualmente puede que hubiera vuelto a abusar de su poder no dejándome la palabra, desde aquí muestro mi indignación con los actos de tortura animal que tendrán lugar por las calles de Albal en abril, además de que reitero que la concejala taurina del PP Azucena Muñoz debería presentar su dimisión o ser cesada.
Sirva este espacio para reprobar la actitud de los medios de comunicación porque, para una nota que mandamos a la semana o a veces incluso ni eso, no nos dan voz nunca, pese a que luchamos altruistamente por todos los animales, contra la emergencia climática y por las personas.
Espero que como lector también reflexiones sobre los motivos por los cuales ni uno de todos los medios locales que tenemos ha sido capaz de publicar una sencilla nota simplemente por ser crítica con el alcalde de Albal, José Miguel Ferris.

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