- El mecánico te dirá que es mejor hacerlo con una bici de carretera.
- El médico te dirá que es mucho mejor hacerlo con un entrenamiento previo.
- El aficionado te dirá que esto no es nada.
- El jubilado te dirá que lo hace dos veces por mes en lo llano.
- El novato espera el día perfecto sin viento contrarío y no va irse solo.
- El exigente llevará su reloj digital inteligente para revisar sus pulsaciones.
- El que quiere presumir llevará lo ultimo en equipamiento.
- El competitivo va a querer romper sus marcas a cada salida.
- El más vivo es el «chupa rueda» del pelotón para ahorrar energías.
- El maratoniano te lo cuenta de manera diferente. Esto te lo cuento yo.
La fragmentación de las opiniones existe también aquí por ejemplo de como hacer algo. La Política debería ser la máxima representación de una situación normal en otros ámbitos. Lo extraño es que ahora en política se busca el poder, ganar e imponer el argumento hasta con mentiras, bulos, descalificaciones, tramposos, odio y falta de respeto. Un camino muy largo y agotador para cosas simples. Un ambiente podrido donde van hasta judicializar la política para ganar. Algo no funciona bien para el interés de los ciudadanos. La democracia no puede florecer en un terreno envenenado por las desigualdades y constantes discusiones. No se busca un dictador fachista que comanda todo pero una mezcla de opiniones con especialistas, intelectuales y usuarios competentes que parece mucho más productivo, la ejecución más eficiente. Los 100 km pueden hacerse con el consejo de todo un grupo de opiniones. Trazar el camino con hechos comprobados. La meta se alcanzara con criterios y consensuada.
Mejor comprar una bici de segunda mano, una abundante oferta existe con un rango de precios muy amplios. Las «bicis» nuevas son un atraco armado. Que el carbono, que los frenos discos, que las velocidades con cambio electrónico, que el sillín, es toda una exageración manifesta después del COVID con una demanda explosiva. Ahora las cosas son más difíciles, los fabricantes y la distribución tienen problemas para vender sus bicis con un exceso de stock. Puedes encontrar buenas ofertas. Como los coches, Ferrari, Lamborghini, Porsche, Mc Laren, etc hay varias marcas de prestigio de más de 5000 euros de media. Una barbaridad. Para competir alcanzan fácilmente más de 10’000 euros. Además no cambia el hecho que necesitas tus piernas para avanzar. Eres tú quien hará la diferencia y nadie te paga por eso. Ahora se pueden ver muchas bicis eléctricas, me parece bien, es una evolución súper interesante. Sin embargo cuidado con los precios….parece que el capitalismo devorador de billetes está muy activo en este tema también.
Pero aquí se habla de bici tradicional con tus piernas como único motor.
Luego hay que comprar un maillot a 65 euros, zapatos de carretera a más de 100, el casco unos 80, pantalones unos 50, guantes unos 30, unas gafas buenas unos 80, un sin fin de gastos. El kit de reparaciones, las luces y la bomba de aire. Por fin lo tiene todo listo para rodar. Bueno, hay detalles que pueden doler nada más empezar. El tema de las zapatillas que son solidarias con los pedales. Puedes fácilmente caer en parado si no tienes tiempo de sacar tu pie del pédalo. Es una caída sorpresiva, poco agradable, ridícula y con riesgo con tu clavícula. Dos veces me paso, que vergüenza…Mejor entrenarte en parado para desabrochar tus pies con confianza. Ver cómo va el tema antes de empezar tus nuevas aventuras.
La prudencia al empezar es ver si te va gustar. Es un tema de constancia, no sirve ir de golpe, hacer una salida exagerada dejándote molido. La perdida de ganas con los músculos fatigados por una semana. Al principio unos 10-20 km y vuelta a casa.
Dos salidas por semana. Luego tú cuerpo te va pedir más, tus ganas aumentarán, la adicción comienza a morderte poco a poco.
Tu velocímetro andará por los 25 km/ hora, puntas a 30, 40, feliz. Ya no te importa la marca de tu bici, su peso o su prestigio. Entiende que el placer viene de otras cosas. Vas progresando, llegas a doblar algunos ciclistas, cada uno con sus batallas. Hay ciclistas de todas las edades, no caduca la pasión. También otros te pasan como una bala…lo importante es el respeto que siempre se observa. Un saludo con la cabeza, un signo de mano o un «hola» para transmitirte un poco más de energías.
Un colega parado no significa que ha pinchado, por cortesía se pregunta si todo va bien.
El trafico. No estás solo en la carretera. No puedes confiar en nadie. A cada salida hay un tonto haciéndote una putada. La vigilancia debe ser total. Mucho mejor si tus rutas incluyen carriles bicis o caminos rurales, vías de servicios. Hay una cosa importante: las carreteras no son limpias en sus bordes, piedras y grava, vidrios, baches, papeles, objetos diversos, es un sin fin de sorpresas. Los badenes necesitan las dos manos en el manillar. Hay videos enseñando como pasarlos de manera segura con la bici. Hay que estar siempre atentos al estado de la carretera. Un ciclista debe saber cambiar la cámara de aire en caso de pinchazo, esto va a ocurrir seguro en algún momento. Llevar un repuesto es sabio. Cada año me pasa una o dos veces. Con 10 minutos lo puede reparar sin problemas.
Hace seis años que uso la bici con un kilometraje de unos 5000 km por año. Los 100 km son una meta perfecta para una salida, esa que hace avanzar tus kilómetros recorridos al año…. Promedio razonable entre 24-27 km/h. Una pausa para un café, reponer fuerzas. Consumo de un bidón de agua que está colocado en la bici. No olvides llenarlo antes de salir de casa. Siempre habrá un supermercado, una estación de servicio en tus rutas por si acaso..la hidratación y la nutrición es la clave para transformar tu viaje en un recuerdo placentero. Un vistazo en estos temas en la web puede ayudar a entender mejor su importancia.
Luego cuando regresa a casa…una limpieza de la bici, verifica las presiones de los neumáticos, suelen necesitar un retoque. Prepárense para la próxima salida. Lavar ropa, es un volver a hacer en cada salida. Eso tiene similitudes con el maratoniano. Constancia, regularidad, tenacidad, resistencia, afrontar el viento, la lluvia, el calor y el frío. La soledad en el esfuerzo. Tú manejas el reloj.
La parte lúdica realmente es todo el paseo. La naturaleza, el campo, los animales, las estaciones, el mar o un río, un puente, las montañas, las flores, los olores, los árboles, las frutas, los pueblos, las Iglesias, la gente trabajando, los polígonos, la vida está en todas partes. El cielo, sus nubes y esa sensación de bienestar incomparable.
Observa las condiciones meteorológicas porque le interesa la dirección del viento, su fuerza , el ciclista es muy sensible a estas cosas. Puede cambiar sus planes de ruta. El viento te hace sonreír cuando lo tienes en las espaldas o puede dificultar tus planes cuando lo tienes en contra. Hay tiempo para pensar en tus proyectos, tus próximos pasos, solucionar problemas, reflexionar sobre un montón de cosas. Es un tiempo maravilloso que puedes compartir contigo. Es un poco egoísta pero realmente necesario para un equilibrio mental sin aditivos. Además te mantiene en buena forma física con la práctica regular.
Ahora viene el tema de la bici, con los años tu compañera de viaje se vuelve aburrida. La verdad es que empieza a querer mejorar tus marcas. Un cambio de bici está a la orden del día. De una buena segunda mano con 9 velocidades piensa que con 10-12 velocidades con un cuadro de carbono vas a volar. Un gustazo sin caer en la trampa contemporánea de la exageración. Esto es ciclismo para disfrutar, no para competir.
El mercado de la segunda mano o reacondicionado es potente y confiable. Creo que una nueva bici no aporta ventajas significativas con el precio que hay que pagar. Aquí la economía circular tiene sentido. Si tiene el alma de pijo o la billetera llena, la nueva siempre gustará, pero tienes que llevarte un candado con la cadena gruesa…son capaces de robarte hasta las ruedas sueltas.
El ciclismo es una actividad placentera.
Claro, se necesita algo de tiempo disponible para su práctica. Una salida de fin de semana bien hecha necesita sus cuatro, cinco horas. Es un mundo particular, una afición muchas veces practicada en solitario salvo si te apunta a una peña ciclista donde las cosas son notablemente más organizadas. Horarios, grupos, actividades etc. tiene sus muchas gracias, diversiones sociales, también sus inconvenientes que es la nula flexibilidad. Puede transformarse en un reto difícil de superar o un paseo demasiado lento.
Es una actividad algo parecida con los moteros. Una pasión por la libertad y los elementos naturales. El esfuerzo y la resistencia, la tenacidad. Es una práctica individual al aire libre, responsable y muy atenta la mayor parte del tiempo. Dos ruedas en movimiento, es un vehículo compartiendo las carreteras con coches y camiones. Siempre es una amenaza objetiva. Hacerse visible es aún mejor que un seguro de accidente. Evitar lo peor tiene mucho que ver con usar los medios de seguridad disponibles. Luces, ropas reflectantes, guantes, casco homologado, etc. Los últimos seis años he visto con mis ojos dos accidentes involucrando ciclistas. Un ciclista arrollando un peatón, una dama cruzando un paso de cebra en un pueblo. Ambulancia con sus piernas rotas. Otro, un coche arrollando un ciclista en un cruce. El ciclista está parado en el stop. Con el sol tempranero al frente la conductora no ha visto al ciclista. Una rodilla en pedazos, velocidad muy baja, unos 30 km/h. Me tocó una multitud de ocasiones donde los coches no respetaban al ciclista obligándome a evitar o frenar de emergencia. Algunos los detestan y hacen maniobras intencionales con pura maldad. Es un tema serio porque somos muy vulnerables. También muchos conductores prestan una atención exagerada que se agradece siempre. Hay ciclistas que creen que todo está permitido sin respetar las reglas de convivencia de las carreteras. El que hace ciclismo debe entender que el riesgo cero no existe. Diría que es más peligroso andar en bici que en moto. Con cincuenta años de experiencia motera he vivido más situaciones de peligro agudo en bici con estos seis años andando. Sin embargo no es suficiente para dejarlo. Hay algo adictivo que me entusiasma mucho andar en bici.
Esas actividades tienen efectos muy beneficiosos para la salud y la mente. Se puede añadir el montañismo, el maratón y lo tiene todo. Puedes dejar el sofá para siempre. Ya no hablará de sueños, de cuentos leídos, pasará a la acción. Un mundo nuevo que llena, te agranda, te hace mejor persona, entiende finalmente lo sencillo que es para estar feliz. No te vas repentir.
Viva la vida.








