Alicante cuenta con una amplia oferta de ocio nocturno y, como periodista independiente, durante las últimas semanas he visitado distintos bares, pubs y discotecas de la ciudad con el objetivo de contar mi experiencia personal como un cliente más. Tras hablar anteriormente de otros establecimientos, en esta ocasión quiero detenerme en Haka Alicante, situado en Rambla Méndez Núñez, 45.
Mi valoración parte exclusivamente de mis propias experiencias en el establecimiento. Y, en esta ocasión, el resultado es claro: no lo recomiendo.
Una noche que terminó en la puerta
Este viernes acudí a Haka Alicante acompañado de varios amigos con la intención de entrar y pasar allí parte de la noche. Sin embargo, al llegar a la puerta nos encontramos con una situación que no esperábamos: no nos permitieron acceder al establecimiento.
La explicación que recibimos fue que esa noche se estaba celebrando una fiesta universitaria. Hasta ahí, podría tratarse simplemente de una condición particular del evento.
Sin embargo, la situación nos generó dudas porque, mientras permanecíamos en las inmediaciones, observamos cómo otras personas —tanto chicos como chicas— sí accedían al local.
No puedo afirmar cuál fue el motivo real por el que se nos denegó la entrada, ni sería responsable atribuir intenciones concretas al personal de seguridad sin pruebas. Lo que sí puedo contar es lo que vivimos: nos dijeron que no podíamos entrar debido a una fiesta universitaria y, al mismo tiempo, vimos cómo otras personas continuaban accediendo al establecimiento.
Como cliente, la explicación no me resultó suficientemente clara.
El derecho de admisión también necesita claridad
Los establecimientos de ocio pueden disponer de condiciones de acceso dentro del marco establecido por la normativa. Pero, desde el punto de vista del cliente, considero fundamental que esos criterios sean transparentes, comprensibles y se comuniquen con claridad.
Cuando a una persona se le impide entrar y la explicación recibida no parece corresponderse con lo que está viendo en ese momento, es comprensible que aparezca una sensación de arbitrariedad.
Y precisamente esa fue mi percepción personal aquella noche.
No estoy afirmando que Haka Alicante seleccione deliberadamente a sus clientes por su aspecto, vestimenta o por caer mejor o peor al personal de puerta. No tengo elementos suficientes para realizar una acusación de ese tipo. Sí creo, en cambio, que situaciones como la que vivimos plantean una cuestión importante: ¿conoce realmente el cliente cuáles son los criterios de acceso antes de llegar a la puerta?
Una explicación clara habría evitado buena parte de la mala experiencia.
Ya había estado anteriormente en Haka Alicante
Esta valoración tampoco procede únicamente de observar el establecimiento desde fuera. He entrado anteriormente en Haka Alicante, por lo que conozco el ambiente y algunas de sus características.
Una de las cosas que menos me convencen personalmente es su configuración interior, con una sensación de espacio tipo sótano. Especialmente durante los meses de verano, mi experiencia ha sido la de un ambiente que puede resultar bastante caluroso.
Evidentemente, esto entra directamente en el terreno de los gustos personales. Habrá clientes a los que el ambiente y las características del local les gusten y otros que, como yo, prefieran otro tipo de espacios.
Mi valoración: no recomendado
Cuando escribo sobre un establecimiento intento hacerlo desde mi experiencia como cliente. Una opinión no significa que todas las personas vayan a vivir exactamente lo mismo ni pretende convertirse en una verdad absoluta sobre un negocio.
En el caso de Haka Alicante, sumando mis experiencias anteriores a lo sucedido este viernes en la puerta, mi valoración personal es “No recomendado”.
El episodio del acceso pesa especialmente en mi valoración. Si un establecimiento decide que un cliente no puede entrar, considero que debería existir una explicación suficientemente clara para que este pueda entender el motivo y no quedarse con la impresión de haber sido rechazado mediante un criterio que desconoce.
Haka Alicante puede tener, por supuesto, clientes habituales que estén satisfechos con el establecimiento y cuya experiencia sea completamente diferente a la mía. Esta es la mía, y es la que traslado a los lectores de DS Alicante.
Desde este periódico queda igualmente abierta la posibilidad de que Haka Alicante ejerza su derecho de respuesta y ofrezca su versión de lo sucedido, que podrá ser incorporada a la información para que los lectores dispongan también del punto de vista del establecimiento.
- Sergio Ayala
- Periodista independiente y fundador de DSAlicante










