Los cuerpos sin vida de un guardia civil de 54 años, su mujer, de 51, y el hijo de ambos, de 24 años, han sido hallados este sábado por la mañana en la vivienda familiar situada en el cuartel de la Guardia Civil de Dolores, localidad alicantina de unos 8.300 habitantes.
Según han confirmado fuentes de la Guardia Civil, los cadáveres de la mujer y del joven fueron encontrados en una de las habitaciones de la vivienda y presentaban heridas de arma de fuego. El cuerpo del agente fue localizado en otra dependencia del domicilio, también con un disparo en la cabeza y el arma junto a él.
El hallazgo se produjo alrededor de las 11:00 horas, cuando otro agente accedió a la vivienda y descubrió los cuerpos. En un primer momento, la Guardia Civil activó todos los protocolos de investigación y mantuvo abiertas todas las hipótesis posibles.
Las primeras pesquisas apuntaban a que durante la noche no se había registrado la entrada al cuartel de ninguna persona ajena al recinto, según las mismas fuentes. Posteriormente, al trascender la ubicación de los cuerpos y el uso de un arma de fuego, desde el Ayuntamiento de Dolores se indicó que todo apunta a un posible caso de violencia intrafamiliar.
Fuentes oficiales han señalado que no constaban antecedentes por violencia de género en el entorno de esta familia. La investigación continúa abierta para esclarecer las circunstancias exactas de lo ocurrido.







