Maricarmen Abascal ha fallecido este miércoles, 7 de octubre, a los 87 años después de permanecer hospitalizada desde el desahucio ejecutado el pasado 23 de septiembre en la vivienda del distrito madrileño de Retiro en la que había residido durante más de siete décadas. El Sindicato de Inquilinas ha confirmado su muerte mediante un comunicado en el que asegura que continuará defendiendo el derecho a la vivienda en su memoria.
El lanzamiento se produjo en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda. Maricarmen abandonó entonces el inmueble en camilla y fue trasladada en ambulancia al hospital Gregorio Marañón, mientras cientos de personas se concentraban en la zona para tratar de impedir el desahucio.
Su caso terminó trascendiendo las fronteras de Madrid y situó de nuevo en primer plano el debate sobre los desahucios y el acceso a una vivienda asequible. Un problema que también mantiene una especial relevancia en la provincia de Alicante, donde DSAlicante viene siguiendo en su sección especializada en Vivienda la evolución del alquiler, las ayudas públicas y las políticas de vivienda protegida.
El desahucio de Maricarmen que movilizó a miles de personas
El desahucio de Maricarmen se ejecutó el 23 de septiembre después de varios intentos anteriores y de las gestiones realizadas para tratar de evitar que tuviera que abandonar su domicilio.
La mujer llevaba alrededor de 70 años residiendo en el inmueble. El lanzamiento provocó concentraciones y manifestaciones y terminó convirtiéndose en uno de los casos más reconocibles del movimiento por el derecho a la vivienda en España.
Tres días después, una manifestación convocada bajo el lema “Ni una Maricarmen más” desembocó en una acampada en la Puerta del Sol. Las movilizaciones reclamaron medidas frente a los desahucios y los problemas de acceso a la vivienda y mantuvieron la cuestión habitacional en el centro del debate político.
La discusión también llegó al Consejo de Ministros y al Congreso. En esas mismas fechas se plantearon nuevas medidas relacionadas con los alquileres y la protección frente a determinados desahucios, una evolución que DSAlicante explicó en su información sobre las medidas del Gobierno en materia de vivienda y desahucios.
Maricarmen había logrado un acuerdo para regresar a su casa
Después del desahucio, los representantes de Maricarmen y Urbagestión Desarrollo e Inversión SL, propietaria de la vivienda, alcanzaron el 28 de septiembre un acuerdo que abría la posibilidad de que pudiera regresar al piso cuando abandonara el hospital, si así lo deseaba.
Ese regreso finalmente no llegó a producirse.
Al comunicar el fallecimiento, el Sindicato de Inquilinas ha calificado el acuerdo como “histórico”, aunque ha lamentado que la solución llegara “demasiado tarde”. La organización considera que todo el proceso podría haberse evitado y lo define en su comunicado como “torturante”.
El sindicato ha señalado además que conservará el ejemplo y el legado de Maricarmen y ha recordado el mensaje que ella misma había transmitido durante las movilizaciones: “luchad, seguid luchando por lo que es vuestro”.
Maricarmen ya había enviado desde el hospital un mensaje de apoyo a quienes permanecían acampados en la Puerta del Sol, a los que animaba a continuar defendiendo el derecho a la vivienda.
La vivienda, un problema que también marca la actualidad de Alicante
Aunque el caso de Maricarmen se produjo en Madrid, el debate que ha generado tiene alcance nacional y conecta con uno de los principales problemas económicos y sociales que afrontan numerosos hogares de la provincia de Alicante: el acceso a una vivienda a un precio asumible.
En Alicante y la Costa Blanca, la presión del mercado residencial y del alquiler afecta especialmente a jóvenes, familias y trabajadores. DSAlicante ha analizado cómo el alquiler ha alcanzado máximos en varios municipios de la provincia y las dificultades que encuentran muchos hogares para asumir una renta mensual.
Para quienes atraviesan situaciones de grave necesidad económica en Alicante capital existen además prestaciones municipales de emergencia para gastos como el alquiler y los suministros básicos, sujetas a sus correspondientes requisitos y procedimientos.
El acceso a vivienda asequible también forma parte del planeamiento de la ciudad. Entre los proyectos previstos figura la creación de 1.300 viviendas destinadas al alquiler social en Alicante para diferentes colectivos, entre ellos personas en situación de vulnerabilidad.
Este contexto local explica por qué un caso ocurrido en Madrid ha encontrado eco mucho más allá de la capital: las dificultades relacionadas con el alquiler, los desahucios y la vivienda asequible forman parte de un debate que afecta a numerosas ciudades españolas.
El Sindicato de Inquilinas promete continuar la movilización
El Sindicato de Inquilinas ha cerrado su comunicado sobre Maricarmen asegurando que continuará defendiendo el derecho a la vivienda y combatiendo la especulación inmobiliaria.
Las movilizaciones surgidas tras su desahucio habían llevado ya la protesta a la Puerta del Sol y a otras ciudades. En Madrid, la acampada llegó a reunir posteriormente a numerosos colectivos y miles de participantes, según las crónicas publicadas durante los últimos días.
El fallecimiento de Maricarmen abre ahora una nueva etapa para un movimiento que la convirtió en uno de sus principales símbolos. Su caso deja además una cuestión instalada en el debate público: qué mecanismos deben existir para proteger a las personas vulnerables ante la pérdida de su vivienda habitual y qué respuestas deben ofrecer las administraciones antes de que se produzca un desalojo.












