En estos tiempos de negacionismo, la sociedad está patas arriba con su conjunto de valores, hablando del occidente democrático. Bastante complicado sin aventurarse además con otras formas de sociedad y valores.
- La libertad se confunde con el libertinaje.
- La lealtad se confunde con la traición.
- La confianza se confunde con los robos.
- El rendimiento se confunde con el agotamiento.
Así podréis seguir con una lista sin fin. Todo es posible con la exageración sin que nadie ponga un freno a tantas anomalías. Se normaliza con el nombre de la libertad toda una serie de desgaste de los valores que nos definen. Siglos de desarrollos. Muchas veces valores inscritos en las Constituciones, documentos de derechos humanos etc. Ahora todo vale, es como un laboratorio de investigación a cielo abierto. Los virus andan sueltos. No hay voluntad, ningún político se atreve a ordenar la casa. Cuando todos los niños de un colegio arman una actividad lúdica, una fiesta, todo termina con una multitud de micro eventos. Cada uno con sus afinidades y empatías. Las redes sociales están saturadas de violencias sociales, conductas de acosos empujando la división y el individualismo. Los «influencers» llevan el marketing de las marcas a otro nivel en tu pantalla del móvil de forma muy agresiva. Los padres están perdiendo autoridades patriarcales. Los colegios con sus programas llenos de polvo se atrasan en la actualidad. El futuro ya está aquí, lo esperemos brillante y extraordinario. La fragmentación en miles de pedazos de la sociedad con múltiples elecciones conllevan nuevas formas de entender las relaciones.
El compromiso, el matrimonio, la descendencia, el trabajo, el patrimonio, la vivienda, la confianza, tantas cosas importantes que parecen temblar en estos momentos.
Rascando un poco, algunas relaciones son contaminadas por individuos que no deberían estar presentes en nuestros entornos. Son las personas tóxicas, las que cruzan las fronteras de la ética, son violentas, sin respecto. Pueden tener gestos feos, palabras ofensivas, imponer su superioridad, dominar a los más débiles. Sobretodo algunos que tienen poder se apropian de derechos malvados. Demasiadas veces involucra historias de abusos sexuales, corrupciones, malversaciones etc.
Los cercanos, amigos, vecinos, familiares o en los ámbitos laborales, los testigos de abusos, pero también muchas victimas de atropellos toleran a medias voces y no van más allá de sus indignaciones. Admiten que no lo están haciendo bien. Las denuncias son solamente la punta de un inmenso iceberg.
Esas personas manipuladoras son el centro de atención, difundiendo trozos de súper ego, poder e invencibilidad. Creen que pueden cruzar las fronteras éticas sin pasaporte, sin castigos. Actitudes recurrentes, insistentes y fuera de lugar.
- Abusos machistas
- Violaciones
- Incestos
- Violencias físicas
- Perdida del respecto
- Ambición desmesurada
- Narcisistas perversos
Habrán situaciones donde somos el público de estas personas sin movernos de la silla. Aplaudiendo sus fachadas. Aprobando los hechos sin denunciar. Sin reaccionar.
El miedo a perder su empleo, una promoción, una perdida de adhesión al grupo. El silencio como la opción más prudente es lo más corriente.
Es delicado hablar de estos temas, imagínese peor aún con el incesto. Es un tabú tocando los secretos familiares. Cuantos niños ahora adultos con una mochila de culpas, de sufrimientos. Una infancia destrozada, una vida complicada. Todos estamos de acuerdo que es horrible, el peor de los crímenes, es inaceptable las violencias sexuales con los niños. Pero en la realidad que hacemos con esta indignación…nada. Se estudió en el siglo XX con la psicoanalítica y la psiquiatría pero se visibilizó mucho después en los años 1990. El carácter universal de esta interdicción no impide un gran silencio, los secretos bien guardados. Padres, tíos, hermanos, abuelos, son masivos en los abusos sexuales con niños. Ahora se extiende con las redes sociales como un sórdido negocio más. Quién va a parar eso..
La construcción de una sociedad más justa e inclusiva. El espíritu crítico, la tolerancia, la responsabilidad no deben desaparecer.
Cuando un coche tiene una avería, no anda, se repara, se va al desguace por los casos graves. Cuando se acumula la basura en su casa, se lleva a los contenedores. Todos los hacemos porque si. Nadie deja las cosas sin funcionar.
Entonces, porque los humanos dejamos todo tipo de basura humana para coexistir en su entorno más cercano. El abusador, el aprovechador, el manipulador, el narcisista, el violento, el violador, el que decepciona con su comportamiento, el dominador, el sin piedad, el ladrón, el mentiroso, el egoísta compulsivo, la mala gente. Se puede decidir vivir sin ellos. Empujarlos en las sequías. La elección es posible con un eje ético propio, respetarse a uno mismo. Descartar la maldad en tu entorno. Despejar la mente de la basura que se acumula, no permitir que ensucie tu vida.
Son decisiones contundentes, muchas veces con claros sacrificios, necesita cambiar de sitios, abandonar trabajos, saltar en el vacío con nuevas relaciones, rupturas con gente que aprecia pero que no quiere romper el silencio, prefieren seguir con malestar, dolores y sumisión.
Tomar una posición clara contra los abusos de todo tipo es una declaración inequívoca de un cambio de sociedad donde los malos y equivocados no pueden seguir libremente sus malas prácticas.
No más basuras en tu vida.
- Viva la vida.

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