La nueva plataforma tecnológica de Benidorm utilizará sensores, cámaras y datos para conocer la ocupación de aparcamientos, medir los flujos de personas y anticiparse a situaciones como sequías, inundaciones u olas de calor. El proyecto cuenta con 3,1 millones de euros de financiación europea.
Benidorm quiere conocer qué está ocurriendo en la ciudad antes de tener que reaccionar a ello. El Ayuntamiento ha activado una nueva plataforma tecnológica turística que permitirá integrar grandes cantidades de información para controlar desde la disponibilidad de determinados aparcamientos hasta la ocupación de espacios, los movimientos de visitantes o diferentes indicadores relacionados con el agua y los episodios meteorológicos.
Una de las aplicaciones más visibles para vecinos y turistas será el aparcamiento inteligente. El sistema utilizará sensores y cámaras para conocer en tiempo real el estado de las plazas reservadas a personas con movilidad reducida y de los aparcamientos disuasorios de Benidorm, facilitando posteriormente su localización a los usuarios.
Pero el proyecto va considerablemente más lejos.
La plataforma permitirá también medir aforos y flujos de personas, integrar información geográfica, analizar el comportamiento turístico y generar alertas relacionadas con recursos hídricos, sequías, inundaciones y episodios de temperaturas extremas.
El proyecto, denominado ‘Benidorm DTI Integra con la PID’, cuenta con una inversión de 3,1 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado con fondos europeos Next Generation EU.
La apuesta tecnológica llega además en un momento en el que la presión sobre los servicios urbanos alcanza algunos de sus máximos anuales. DSAlicante informó recientemente de que Benidorm superó el 92% de ocupación hotelera durante el verano, con el mercado británico llegando incluso a superar al español entre los clientes alojados en hoteles.
Gestionar una ciudad con decenas de miles de visitantes adicionales cada día requiere conocer no solamente cuántas personas llegan, sino dónde están, cómo se desplazan y qué servicios utilizan.
Sensores y cámaras para localizar plazas de aparcamiento disponibles
Uno de los problemas cotidianos sobre los que pretende actuar la plataforma es el estacionamiento.
Benidorm desplegará un sistema inteligente de aparcamientos mediante sensores y cámaras que permitirá conocer el estado de determinadas plazas prácticamente en tiempo real.
La tecnología se aplicará específicamente a las plazas destinadas a personas con movilidad reducida (PMR) y a los aparcamientos disuasorios existentes en la ciudad.
El objetivo es doble.
Por una parte, la administración podrá disponer de información actualizada sobre el nivel de utilización de estos espacios.
Por otra, los usuarios podrán localizar con mayor facilidad dónde existe disponibilidad.
Esto puede evitar parte de los desplazamientos innecesarios que se producen cuando un conductor llega a una zona sin conocer previamente si encontrará estacionamiento.
En una ciudad turística, el problema tiene además una dimensión adicional.
Una parte considerable de quienes conducen por Benidorm no conocen la ciudad.
Un residente puede saber qué aparcamientos suelen llenarse primero, dónde existen alternativas o qué calles conviene evitar a determinadas horas. Un turista que acaba de llegar carece de ese conocimiento.
Si la información sobre estacionamiento puede consultarse antes de entrar en determinadas zonas, es posible reducir recorridos innecesarios.
Y menos vehículos dando vueltas buscando una plaza significa también menos tráfico, menor consumo de combustible y menos emisiones.
La tecnología no crea nuevas plazas de aparcamiento, pero puede conseguir que las existentes se utilicen de manera más eficiente.
Benidorm también podrá medir cuántas personas hay en determinados espacios
El segundo gran elemento será el control de aforos y la medición de flujos.
La plataforma permitirá monitorizar en tiempo real la ocupación de diferentes áreas del destino y analizar cómo se mueven las personas por la ciudad.
Esta información puede resultar especialmente útil durante los grandes acontecimientos.
Benidorm celebra a lo largo del año festivales, acontecimientos deportivos, fiestas, conciertos y eventos capaces de reunir a miles de personas.
A ello se suma la presión diaria de sus playas durante el verano.
Levante y Poniente pueden concentrar una enorme cantidad de bañistas durante determinadas horas. DSAlicante ya explicó que Benidorm ha reforzado este verano sus playas con más de 200 trabajadores, incluyendo personal de socorrismo, limpieza, mantenimiento, accesibilidad y atención al usuario.
Conocer los flujos puede ayudar a determinar dónde se están produciendo las mayores concentraciones y cómo evolucionan durante el día.
La utilidad no está únicamente en evitar una saturación.
Los datos pueden servir también para planificar limpieza, seguridad, transporte, mantenimiento o distribución de personal.
Si una administración sabe que una determinada zona concentra sistemáticamente mucha más actividad durante unas horas concretas, puede adaptar los servicios a esa realidad.
Ese es precisamente uno de los cambios que persigue el proyecto: pasar de reaccionar ante los problemas a intentar anticiparlos mediante datos.
De reaccionar cuando ocurre algo a intentar anticiparse
La concejala de Innovación, Aida García Mayor, resumió durante la presentación una de las principales ambiciones del proyecto: evolucionar desde un modelo de gestión “reactivo” hacia otro “predictivo, anticipativo”.
La diferencia es importante.
En un modelo tradicional, la administración detecta un problema cuando este ya se ha producido.
Un aparcamiento está saturado.
Una zona recibe demasiadas personas.
Aumenta extraordinariamente el consumo de un recurso.
Se produce una incidencia.
Entonces se actúa.
La utilización de información en tiempo real intenta modificar ese proceso. Si existen suficientes datos históricos y actuales, pueden detectarse patrones que indiquen que una situación determinada está a punto de producirse.
No significa que un algoritmo vaya a decidir cómo funciona Benidorm.
La decisión seguirá correspondiendo a las personas responsables de los servicios municipales.
La diferencia es que podrán disponer de más información antes de tomarla.
Esta filosofía ya forma parte desde hace años de la estrategia turística de Benidorm.
DSAlicante informó anteriormente de cómo el proyecto Benidorm Destino Turístico Inteligente ha utilizado tecnología incluso para cuestiones relacionadas con personas mayores, mediante sistemas capaces de analizar consumos de agua y energía para detectar anomalías que puedan indicar una necesidad de asistencia.
La nueva plataforma amplía ahora la capacidad de integrar diferentes fuentes de información.
Alertas por sequía, inundaciones y olas de calor
Una de las funciones menos visibles para el turista, pero potencialmente más importantes para la administración, está relacionada con el agua y el clima.
La plataforma incorpora un módulo de recursos y alarmas hídricas.
Este sistema permitirá realizar un seguimiento de las masas de agua y de los recursos disponibles, prestando especial atención a episodios de sequía o escasez, pero también a inundaciones y fenómenos de temperaturas extremas, como olas de calor o de frío.
El componente climático tiene especial sentido en Benidorm.
La ciudad acaba de vivir un verano marcado por temperaturas nocturnas excepcionalmente elevadas. DSAlicante informó de que Benidorm llegó a acumular 61 noches consecutivas sin bajar de los 25 grados, una situación con implicaciones turísticas, energéticas y sanitarias.
Integrar este tipo de variables puede ayudar a relacionar diferentes fenómenos.
Por ejemplo, una ola de calor puede incrementar simultáneamente el consumo de agua, el consumo energético, la utilización de las playas y determinadas necesidades de los servicios públicos.
Analizar esos datos de manera conjunta proporciona una imagen más completa que estudiarlos por separado.
Los datos también servirán para conocer mejor al turista
La plataforma no está diseñada únicamente para gestionar infraestructuras.
También pretende conocer mejor cómo se comportan los visitantes.
Uno de los módulos permitirá trabajar sobre interacción y fidelización, con el objetivo de personalizar la relación del turista con el destino y realizar campañas adaptadas a diferentes perfiles.
Para el sector turístico esto tiene un considerable valor comercial.
No todos los visitantes buscan lo mismo.
Una familia con niños tiene necesidades diferentes a una pareja británica jubilada, un grupo que llega para asistir a un festival o un corredor que viaja para participar en una prueba deportiva.
Conocer mejor esos perfiles permite decidir qué información ofrecer y en qué momento.
También puede ayudar a las empresas turísticas a adaptar sus productos.
El presidente de Hosbec, Fede Fuster, defendió durante la presentación que compartir los datos puede incrementar la eficiencia y reducir la subjetividad en la toma de decisiones.
El desafío será conseguir que esa utilización de información sea compatible con las exigencias de privacidad y protección de datos.
La utilidad de una ciudad inteligente no debería medirse por cuánto sabe sobre una persona concreta, sino por su capacidad para detectar patrones colectivos útiles sin convertir la gestión urbana en vigilancia individual.
Benidorm ya utiliza los datos para modificar su estrategia turística
El Ayuntamiento puso durante la presentación un ejemplo especialmente interesante.
La Benidorm Half tuvo aproximadamente 2.200 participantes en 2014. Después de analizar los datos y modificar la estrategia del evento, la edición de 2025 alcanzó los 9.132 corredores, de los cuales alrededor de 4.600 eran internacionales.
La administración utiliza este caso para defender que analizar información puede cambiar la forma de promocionar y organizar un acontecimiento.
También se ofreció otro dato relacionado con el gasto turístico.
Según el alcalde, Toni Pérez, durante todo 2025 se registraron 41 millones de euros de gasto mediante tarjetas dentro del indicador utilizado por el Ayuntamiento. En los primeros seis meses de 2026 la cifra ya habría alcanzado los 50 millones.
Estos datos permiten identificar tendencias que posteriormente pueden influir en campañas turísticas, planificación de eventos o políticas municipales.
La nueva plataforma pretende reunir ese tipo de información dentro de un ecosistema más amplio.
Una inversión de 3,1 millones para convertir los datos en decisiones
El proyecto dispone de 3,1 millones de euros y está financiado mediante fondos europeos Next Generation EU dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La plataforma local se conecta además con la Plataforma Inteligente de Destinos (PID) impulsada por la Secretaría de Estado de Turismo y gestionada por Segittur.
Benidorm tiene aquí una posición particular.
En 2018 se convirtió en el primer Destino Turístico Inteligente certificado del mundo, y desde entonces ha utilizado esa estrategia como uno de los elementos de su posicionamiento turístico.
Ahora llega una fase menos visible que colocar sensores o desarrollar aplicaciones.
El reto será demostrar que toda esa información produce mejoras que un residente o un turista pueda notar realmente.
Encontrar aparcamiento con mayor facilidad.
Evitar zonas saturadas.
Gestionar mejor los grandes acontecimientos.
Responder antes ante episodios meteorológicos.
Utilizar de forma más eficiente el agua.
Y adaptar los servicios públicos a la cantidad real de personas que hay en la ciudad.
La tecnología, por sí sola, no resuelve ninguno de esos problemas.
Pero disponer de información en tiempo real puede permitir tomar decisiones considerablemente mejores que hacerlo únicamente mediante estimaciones.
Ese será el verdadero examen de la nueva plataforma de Benidorm: que los millones de datos que empiece a recoger terminen convirtiéndose en mejoras visibles en las calles.











