Benidorm celebrará del 1 al 6 de septiembre la 16ª edición de su Pride, con 18 fiestas, actuaciones y un gran desfile junto a la playa de Levante. La ciudad quiere seguir internacionalizando el evento y ya mira hacia un objetivo de mayor dimensión: convertirse algún día en sede del EuroPride.
Benidorm se prepara para uno de los grandes acontecimientos que marcarán el comienzo de septiembre. El Benidorm Pride 2026 celebrará su 16ª edición entre el martes 1 y el domingo 6 de septiembre, con una programación que espera atraer a más de 20.000 personas y que volverá a tener en el gran desfile del sábado uno de sus momentos centrales.
La celebración contará con 18 fiestas distribuidas por diferentes espacios de la ciudad, actuaciones, eventos temáticos y actividades que durante seis días trasladarán el ambiente del Pride desde el casco antiguo hasta algunos de los enclaves turísticos más reconocibles de Benidorm.
Pero esta edición incorpora además un objetivo que va mucho más allá de septiembre. La organización quiere seguir aumentando la proyección internacional del evento y Benidorm aspira a posicionarse para poder albergar en el futuro el EuroPride, una de las mayores celebraciones LGTBIQ+ de Europa.
El crecimiento del Pride refuerza además la estrategia de Benidorm de utilizar grandes acontecimientos para mantener la actividad turística cuando termina agosto. Septiembre deja así de ser simplemente el final del verano para convertirse en un mes capaz de mantener una importante llegada de visitantes.
Del 1 al 6 de septiembre: así será el Benidorm Pride 2026
La programación comenzará el martes 1 de septiembre y continuará hasta el domingo día 6.
Durante esos seis días están previstas 18 fiestas, con diferentes formatos y localizaciones. Entre las propuestas anunciadas figuran algunas de las citas que ya se han convertido en reconocibles dentro del evento, como la Pool Party y la White Party, además de actuaciones y celebraciones en el casco antiguo.
La programación busca precisamente aprovechar diferentes caras de Benidorm.
Por un lado está su centro histórico, donde se concentra una parte importante de los establecimientos vinculados desde hace años al ambiente LGTBIQ+. Por otro, las playas, hoteles, discotecas y grandes espacios de ocio permiten ampliar considerablemente el tamaño del acontecimiento.
La celebración también contará con artistas y drag queens conocidas por el público, entre ellas Kika Lorace y La Prohibida.
El resultado será prácticamente una semana completa de actividad.
Para los hoteles, apartamentos, restaurantes, bares y comercios de Benidorm, la importancia del evento no se encuentra únicamente en el número de asistentes a una fiesta determinada, sino en las pernoctaciones y el consumo generado durante varios días.
Y ese factor adquiere especial relevancia por las fechas elegidas.
El Benidorm Pride comienza inmediatamente después de terminar agosto, cuando una parte de los destinos turísticos empieza a experimentar una reducción de visitantes.
Benidorm intenta conseguir precisamente lo contrario.
El gran desfile del sábado será uno de los momentos centrales
El acto con mayor visibilidad volverá a ser el Parade, el gran desfile programado para el sábado.
La celebración recorrerá el entorno de la playa de Levante y reunirá carrozas, música, participantes y miles de espectadores. La previsión de la organización es que vuelva a convertirse en uno de los acontecimientos con mayor capacidad de convocatoria de toda la semana.
El desfile tiene además una característica que lo diferencia de las fiestas celebradas dentro de locales o recintos determinados: convierte el Pride en un acontecimiento visible para toda la ciudad.
- Residentes.
- Turistas.
- Familias.
Visitantes que se encuentran en Benidorm por otros motivos.
Todos terminan compartiendo durante unas horas uno de los espacios más transitados del municipio.
Esa visibilidad forma parte de la identidad que el evento ha desarrollado desde sus primeras ediciones.
El Benidorm Pride nació con una dimensión considerablemente menor y ha ido creciendo hasta convertirse en una cita turística capaz de atraer público procedente tanto de España como de otros países europeos.
El mercado británico tiene, como ocurre en buena parte de la actividad turística de Benidorm, un peso especialmente importante.
DSAlicante ya explicó recientemente que los británicos continúan siendo uno de los principales motores de la ocupación hotelera de Benidorm, junto al mercado nacional.
El Pride encaja especialmente bien en esa combinación de turismo nacional e internacional.
Más de 20.000 personas y un impacto que llega a hoteles y restaurantes
La organización espera superar los 20.000 asistentes durante esta edición.
No significa necesariamente que haya 20.000 personas simultáneamente en un mismo recinto. La cifra corresponde al movimiento generado por el conjunto de actividades durante los diferentes días de celebración.
Desde el punto de vista económico, esto resulta especialmente interesante.
Una persona que viaja a Benidorm para acudir al Pride puede necesitar:
alojamiento;
restauración;
transporte;
ocio;
compras;
servicios turísticos.
Por eso el impacto de un evento de estas características se extiende considerablemente más allá de las propias fiestas.
Los organizadores destacan precisamente el nivel de gasto asociado al público que viaja para participar en la celebración y su repercusión sobre sectores como la hostelería y la restauración.
Además, celebrar el acontecimiento durante la primera semana de septiembre contribuye a prolongar la temporada turística.
Este aspecto es estratégico para Benidorm.
La ciudad mantiene una elevada actividad durante buena parte del año, pero continuar generando motivos específicos para viajar después de los grandes meses estivales ayuda a reducir todavía más la dependencia de julio y agosto.
Festivales musicales, competiciones deportivas, congresos y grandes eventos forman parte de esa estrategia.
El Pride se ha convertido en otra de esas herramientas.
Benidorm quiere dar ahora un salto internacional
La gran novedad de esta edición no está únicamente en el programa.
Benidorm quiere aumentar el peso internacional de su Pride y empieza a mirar hacia una meta mucho más ambiciosa: EuroPride.
La ciudad ha avanzado en su integración dentro de las estructuras internacionales relacionadas con este tipo de celebraciones y ha formalizado su entrada en la asociación europea correspondiente, dentro de una estrategia destinada a ampliar sus relaciones con otros Pride.
También se han establecido vínculos con celebraciones españolas consolidadas.
El Pride de Benidorm se ha hermanado con los de Sevilla y Barcelona, mientras continúa trabajando su presencia dentro de redes internacionales.
El objetivo a largo plazo sería disponer de suficiente reconocimiento, experiencia organizativa e infraestructura para optar a convertirse en sede del EuroPride.
No existe actualmente una adjudicación de EuroPride para Benidorm ni debe interpretarse esta aspiración como una candidatura ya ganada.
Se trata de un objetivo futuro.
Pero que la ciudad empiece a planteárselo demuestra hasta qué punto ha cambiado la dimensión del evento.
¿Qué supondría un EuroPride para Benidorm?
EuroPride no es simplemente una edición algo más grande de un orgullo local.
Se trata de una celebración europea que cada año puede situar a una ciudad anfitriona en el centro de la atención internacional durante varios días.
La capacidad hotelera sería uno de los grandes argumentos de Benidorm.
La ciudad dispone de una infraestructura turística desarrollada durante décadas, con decenas de miles de plazas de alojamiento y experiencia en la organización de acontecimientos capaces de recibir a grandes cantidades de visitantes.
A ello se añaden otros elementos:
- playas y espacios públicos de gran capacidad;
- oferta de ocio;
- restauración;
- conexiones con el aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández;
- experiencia turística internacional.
Es precisamente esa infraestructura la que permite a Benidorm plantearse acontecimientos cuya dimensión resultaría difícil de asumir para municipios con menor capacidad hotelera.
La ciudad ya utiliza los grandes eventos como una parte importante de su posicionamiento turístico.
El ejemplo más evidente es el Benidorm Fest, pero durante el calendario aparecen también festivales musicales, acontecimientos deportivos y otras celebraciones.
Septiembre gana peso en el calendario turístico de Benidorm
El momento elegido para el Pride tampoco es casual.
Benidorm llega a septiembre después de uno de los periodos de mayor actividad turística del año.
La ciudad ha registrado este verano niveles elevados de ocupación y una presencia muy importante tanto de turistas españoles como internacionales.
Sin embargo, mantener el movimiento económico una vez terminado agosto es fundamental para hoteles, hostelería y comercio.
Un acontecimiento que atraiga a miles de personas durante casi una semana puede funcionar como un puente entre la temporada alta de verano y la actividad de otoño.
Esto beneficia especialmente a aquellos establecimientos que no dependen únicamente del turismo vacacional tradicional.
El calendario de eventos permite generar motivos concretos para viajar a Benidorm.
Una persona puede no haber pensado inicialmente en visitar la ciudad durante septiembre, pero decidir hacerlo por un festival, una competición o el Pride.
Ese viaje termina posteriormente generando actividad en otros sectores.
Benidorm busca consolidar un Pride con identidad propia
Después de quince ediciones, el reto ya no consiste simplemente en celebrar otro año el evento.
La 16ª edición llega con la intención de consolidar una identidad reconocible internacionalmente.
Benidorm cuenta para ello con una característica difícil de reproducir: es una ciudad acostumbrada a recibir visitantes extranjeros durante todo el año.
Eso facilita que el Pride pueda presentarse no únicamente como una celebración local, sino como una experiencia turística internacional.
La combinación entre playa, ocio nocturno, hoteles y un casco antiguo con una larga presencia de establecimientos LGTBIQ+ ha permitido desarrollar un perfil diferente al de los grandes orgullos celebrados en capitales.
Benidorm no pretende competir utilizando exactamente el mismo modelo.
Su principal fortaleza está precisamente en combinar la celebración con unas vacaciones en la Costa Blanca.
Las fechas clave del Benidorm Pride 2026
La edición de este año se celebrará entre el 1 y el 6 de septiembre y la organización espera superar los 20.000 participantes. Habrá 18 fiestas y actividades repartidas por distintos puntos de Benidorm, mientras que el sábado concentrará buena parte de la atención con el gran desfile junto a Levante.
Para quienes tengan previsto desplazarse desde otros puntos de Alicante, la recomendación será planificar con antelación tanto el alojamiento como el transporte, especialmente de cara a las jornadas con mayor afluencia.
La celebración supondrá además otro examen para las aspiraciones internacionales de la ciudad.
Cada edición permite demostrar capacidad organizativa, respuesta del público, funcionamiento de los servicios y repercusión turística.
Benidorm ha pasado en dieciséis ediciones de organizar un Pride de carácter principalmente local a plantearse un objetivo que habría resultado mucho más difícil de imaginar durante sus primeros años.
Más de 20.000 personas tienen ahora una cita del 1 al 6 de septiembre. Después, Benidorm continuará trabajando para conseguir que su Pride pueda algún día jugar en la primera división europea de estas celebraciones.











