Activistas del colectivo internacional
Animal Save realizamos el pasado sábado, tanto en València como en
Alicante, actos por el Día Mundial por el Fin de la Pesca, una movilización internacional anual, iniciada en 2017, que busca la abolición de la pesca y las granjas acuícolas. Se celebra principalmente a finales de marzo, reivindicando el fin de la
explotación de los animales acuáticos, denunciando el especismo.
Mediante pantallas y carteles expusimos en pleno centro duras imágenes sobre esta industria y se mantuvieron diferentes conversaciones con las personas transeúntes que se interesaron.
Si nos lees a través del post de Instagram, recuerda acudir a la web a leerlo completo. Los que vivís únicamente para generar veneno y odio en redes sociales sería bueno leer un poco más para saber de lo que habláis e intentar mejorar vuestras vidas.
La bióloga Valenciana Rosa Mas explica, en representación de València Animal Save, que, tanto desde la ética como desde el impacto medioambiental, la industria pesquera es inaceptable. «Los animales acuáticos muestran una elevada complejidad social. Para los peces, la comunicación sonora es tan vital como el canto para las aves. Sus vocalizaciones son determinantes para sobrevivir y para llevar a cabo su pleno desarrollo, tanto a nivel individual como grupal, incluyendo reproducción, alimentación y defensa del territorio, si bien apenas estamos empezando a conocer el mundo de voces que existe bajo el agua. Redes y anzuelos dejan tras de sí un silencio mortal», declara.
«Por otra parte, La preocupación por la conservación de los ecosistemas acuáticos es contradictoria con el uso de los animales que en ellos viven, pues la pesca causa graves perjuicios sobre fondos de ríos, lagos y mares; consecuencia del supremacismo y del especismo, que considera al entorno y a los demás animales como fuente de recursos que solo tienen valor según el beneficio que se pueda sacar de ellos», zanja la bióloga.
LA MASACRE PESQUERA
La
pesca es una de las actividades humanas que provoca un mayor número de muertes de animales. Aunque no se conoce con exactitud el número total (puesto que el cálculo se realiza en toneladas), se han hecho los siguientes cálculos a nivel global por año:
1. Entre 787.000 millones y 2.3 billones de todo tipo de especies de peces se capturan directamente en el mar;
2. Entre 51.000 millones y 167.000 millones de peces se crían en piscifactorías;
3. Entre 255.000 millones y 604.000 millones de decápodos (gambas, cangrejos y langostas, por ejemplo) se crían en piscifactorías. Hay que tener en cuenta que estos datos no incluyen a los decápodos atrapados de manera directa en el mar, que suponen un elevado número.
Sumando estos números, la cifra de animales ejecutados por la pesca o en piscifactorías al año a nivel global puede situarse entre 1,5 y 4,1 billones.
Por otro lado, un reciente estudio de Metabody y Rebeldes Indignadas presenta la pesca como la industria más destructiva de la Historia, seguida de la acuicultura, la ganadería y la avicultura como principal fuente de destrucción de los océanos, que son vitales para el sostenimiento de la vida en la Tierra y que están actualmente al borde del colapso, bajo una amenaza renovada de océanos muertos y extinción humana.
Dicho estudio expone la urgencia de transicionar a dietas veganas para proteger a todos los animales y denuncia el silenciamiento del problema y las soluciones, no solo por parte de los gobiernos sino también de las principales organizaciones ecologistas.
Como siempre, la mayoría de los que se hacen llamar medios de comunicación han decidido encubrir a estas industrias, servir a los poderosos y censurar un acto que se ha hecho a nivel mundial.
SERES SINTIENTES CON SUS PROPIOS INTERESES
«Pensamos en los peces como números o como platos, pero olvidamos que son seres que sienten, que forman familias, que recorren océanos y que, como nosotros, solo quieren vivir. Detrás de cada red, hay una historia de vida arrancada del agua. No se trata solo de ecosistemas y estadísticas; se trata de empatía. Se trata de reconocer que su dolor importa. Que su derecho a existir, libre y en su hogar, es tan válido como el nuestro. Por ellos, por un océano lleno de vida y por un futuro más compasivo hemos realizado este acto», ha explicado Álvaro Tarancón, coordinador de Dénia Animal Save.
Durante el acto el Alicante pantallas mostraban los escalofriantes vídeos mientras activistas realizaban una impactante performance.
Ambas entidades reivindican que los animales acuáticos deben quedar tanto fuera del menú como de espectáculos o cualquier otra forma de explotación, incluidos acuarios y peceras. Además, insisten en la importancia de la pedagogía antiespecista desde la infancia.
Respecto a la alimentación, es necesario recordar que hoy en día se puede conseguir exactamente el mismo sabor y textura con productos 100% vegetales de proximidad.
El colectivo Animal Save convoca periódicamente actividades por el veganismo, en defensa de los Derechos Animales.
ACUARIOS Y PECERAS
Además de la pesca y las granjas acuícolas, otra de las cuestiones que expusimos son las indignantes realidades que inocentes sufren en acuarios y peceras, siendo secuestrados para satisfacer las perversiones humanas.
Algo que nunca te dirán en un acuario es el hecho de que más de la mitad de los animales marinos capturados nunca llegan vivos y que otro gran porcentaje muere a las pocas semanas por estrés y cambios habidos en la salinidad del agua o en la temperatura. Se estima que solamente en la región de la Amazonia se causa la muerte a entre 150 y 350 millones de peces al año antes de llegar a un acuario o pecera.
Los científicos especistas, en lugar de reflexionar sobre la injusticia e innecesidad humana de capturar y transportar peces y otros animales marinos para encerrarlos en acuarios, quedan al servicio de la industria y de los intereses económicos al limitarse a buscar maneras de que estos animales sobrevivan en un mayor porcentaje, con el único objetivo de incrementar los beneficios por la reducción de pérdidas en cuanto a los «especímenes» capturados. Para callar voces críticas, los acuarios pagan a biólogos marinos para que hagan la vista gorda.
Los peces y crustáceos que habitan acuarios domésticos, centros comerciales, colegios o ferias suelen quedar fuera del debate. Su tamaño, su silencio y su vida bajo el agua han contribuido a la percepción distorsionada de que son animales de tercera categoría, decorativos, cuya experiencia vital importa menos que la de otros animales que se mantienen en cautividad. Sin embargo, la ciencia lleva años diciendo otra cosa.
En resumidas cuentas, para que tengas una pecera con animales como el que tiene una maceta, estos tienen que ser producidos en un criadero y muchos morirán antes de llegar a ser tu adorno, a lo que se suma el estrés y constante sufrimiento que les conlleva estar encerrados en esta ridícula cárcel de cristal.
Extremadamente perverso es ver que incluso centros «educativos» tienen peceras, engañando a la infancia con que tienen que responsabilizarse de cuidar a los animales cuando se está haciendo y enseñando todo lo contrario en una edad de pleno desarrollo en la cual el respeto, la solidaridad y la empatía deberían ser los valores a fomentar.
Los peces poseen una inteligencia compleja, memoria a largo plazo y capacidades cognitivas notables, desmintiendo el mito de su mala memoria. Estudios demuestran entre muchas otras cosas que pueden reconocer individuos, utilizar herramientas, aprender rutas migratorias o experimentar emociones y dolor, demostrando una adaptación sofisticada a su entorno.
POR LA LIBERACIÓN ANIMAL
La lucha por la liberación animal es un movimiento global que busca abolir la explotación animal, oponiéndose al especismo, la alimentación, la criminal e inútil experimentación con animales, vestimenta o entretenimiento basados en su uso.
Las personas activistas defienden el derecho a la vida de los animales mediante diferentes acciones, activismo social y educación. Por ello, más de cien grupos antiespecistas de todo el mundo organizaron el sábado acciones para denunciar el especismo y exigir el fin de la masacre injusta de los animales acuáticos.
El documental THEY muestra la violencia normalizada que ejercemos contra los animales acuáticos. Producido por la organización Animals’ View, ha sido reconocido recientemente con el Premio “Excellence” en la categoría Human–Animal Interactions del Nature Without Borders International Film Festival, además de formar parte de la selección oficial del Vegan Film Festival.
El veganismo está siendo cada vez más común, puesto que más personas descubren que pueden ayudar a evitar el sufrimiento y la muerte de animales sencillamente al reemplazar los alimentos y otros productos de origen animal por otras alternativas. Además, la difusión del veganismo contribuye a una reducción del especismo, la discriminación de los animales en función de su pertenencia a una especie.
Es solamente cuestión de hacer la conexión. ¿Realmente lo consideraríamos aceptable si estuviéramos en el lugar de los animales no humanos? Si supiéramos que podríamos nacer siendo cerdos, peces o pollos, seguramente no aceptaríamos un mundo en el que los animales fueran confinados y matados para ser comidos.
¿Es realmente coherente proteger a algunos animales, como los
perros y los gatos, y no tener en consideración a otros que sufren al igual que estos en la misma situación?
La industria que explota animales es responsable del sufrimiento de principio a fin de las víctimas, de la mayor causa de la emergencia climática, desigualdades, problemas de
salud, daños a las poblaciones indígenas, hambre en el mundo y un largo etcétera.
Podemos disfrutar de productos y
recetas con un sabor y textura idénticos sin necesidad de usar a los animales, además de que todos los bulos contra el veganismo ya han sido desmontados durante años y me niego a seguir haciéndolo en este artículo.
Disfrutar de manera compasiva buscando abolir la esclavitud de los animales debería ser algo que sucediera habitualmente sin que activistas dedicaran su tiempo altruistamente a luchar por ello. Igualmente, es tremendamente urgente educar a la infancia en valores antiespecistas que fomenten el respeto, la igualdad entre especies, la solidaridad y la empatía.
Te recomiendo ver el citado documental y que contactes en redes sociales con València Animal Save y Dénia Animal Save para informarte del sencillísimo veganismo, además de para hacer activismo por las víctimas una vez ya adoptes esta sencillísima postura ética.
Los animales poseen valores que muy pocos humanos tienen. Hacemos la vista gorda ante el dolor y la tortura a la que sometemos a los animales. Cada trozo de carne, huevo o pescado que comes, cada vaso de leche de origen animal que te bebes, cada champú testado en animales, cada trozo de cuero o piel que usas, proviene de un animal que ha sido torturado, retirado de sus familias y asesinado brutalmente.
Yo elijo respetar sus vidas, ser consciente de lo que estoy apoyando y me niego a sostener a las industrias que matan y torturan animales para mantener un negocio perverso, innecesario, destructivo, sanguinario e injustificable.
Diego Nevado, Colaborador y Amante de los Animales, Información de manifestaciones en DSAlicante.com para luchar contra el maltrato animal y Artículos de Interés.