Alicante avanza en uno de los proyectos urbanísticos y ambientales más ambiciosos previstos dentro del nuevo Plan General Estructural: la creación de un Parque Agrario de la Huerta de Alicante en La Condomina, con una superficie reservada de 123 hectáreas. La actuación busca recuperar el paisaje tradicional de la huerta alicantina, preservar su patrimonio histórico y generar un nuevo espacio abierto para el uso ciudadano.
El proyecto forma parte del documento urbanístico en el que trabaja el Ayuntamiento de Alicante y que definirá el modelo de ciudad para las próximas décadas. Según la información municipal, el Plan General Estructural será el documento de planificación más importante de la ciudad en los últimos 39 años y regulará el desarrollo social, económico, ambiental y territorial de Alicante para los próximos 20 años.
Un parque para recuperar paisaje, agricultura y patrimonio
El futuro Parque Agrario de la Huerta se situará en La Condomina, una zona especialmente vinculada a la memoria agrícola de Alicante. La propuesta pretende combinar tres objetivos: recuperar suelo agrario productivo, habilitar espacios para el disfrute ciudadano y proteger elementos patrimoniales que forman parte de la identidad histórica de la zona.
El Ayuntamiento plantea este parque como una actuación singular dentro del nuevo modelo urbano. No se trata únicamente de crear una zona verde convencional, sino de recuperar una parte del paisaje tradicional de la huerta y dotarla de nuevos usos compatibles con la agricultura, el paseo, la educación ambiental y la conservación del patrimonio.
Uno de los elementos más destacados del proyecto es la presencia de las antiguas torres de la huerta, algunas de ellas declaradas Bien de Interés Cultural. Estos inmuebles forman parte del paisaje histórico de La Condomina y recuerdan la importancia que tuvo esta zona en la organización agraria y defensiva del entorno alicantino.
El Plan General y el nuevo modelo de ciudad
El Parque Agrario se enmarca dentro del nuevo Plan General Estructural de Alicante, un documento clave para ordenar el crecimiento de la ciudad y definir sus futuras zonas verdes, equipamientos, infraestructuras y espacios de actividad económica.
La propuesta municipal sostiene que este proyecto permitirá avanzar hacia una ciudad con más espacios libres y con una mayor conexión entre desarrollo urbano, patrimonio y sostenibilidad. El concejal de Urbanismo, Antonio Peral, ha defendido que el parque representa un modelo de ciudad que apuesta por recuperar el paisaje y generar nuevos focos de actividad económica sostenible.
En términos urbanísticos, la reserva de 123 hectáreas resulta significativa porque introduce una gran pieza verde y agraria en el futuro mapa de Alicante. Esta superficie permitiría crear rutas, itinerarios paisajísticos, espacios de estancia y zonas de interpretación ligadas a la huerta tradicional.
Qué puede aportar a los vecinos
Para los vecinos de Alicante, el futuro parque puede tener varias consecuencias prácticas. La primera es la recuperación de un espacio abierto de gran tamaño en una zona sometida a presión urbana. La segunda es la posibilidad de contar con nuevos recorridos peatonales y zonas de conexión con la historia agrícola de la ciudad.
Además, el proyecto puede convertirse en un recurso educativo para centros escolares, asociaciones vecinales y visitantes interesados en conocer la evolución de Alicante más allá del frente litoral. La huerta, las torres históricas, los caminos tradicionales y la actividad agraria pueden integrarse en una propuesta de divulgación local con valor turístico y cultural.
También puede tener impacto económico. La recuperación del suelo agrario puede abrir nuevas oportunidades ligadas a la producción local, los mercados de proximidad, la restauración, el turismo de naturaleza y la educación ambiental, siempre que el proyecto se desarrolle con criterios de conservación y gestión realista.
Un proyecto pendiente de tramitación
El futuro Parque Agrario todavía forma parte del proceso de planificación urbanística. El Ayuntamiento ultima la tramitación del Borrador y Documento Inicial Estratégico del Plan General Estructural, por lo que el proyecto deberá seguir los pasos administrativos correspondientes antes de convertirse en una realidad ejecutada.
La clave estará en cómo se concrete la gestión del espacio, qué usos se autorizan, cómo se protege el patrimonio existente, qué papel tendrán los propietarios del suelo y qué calendario se fija para avanzar desde la planificación a las actuaciones concretas.
Por ahora, la reserva de 123 hectáreas sitúa a La Condomina como uno de los puntos estratégicos del futuro urbanístico y ambiental de Alicante.









