La Costa Blanca es uno de los nombres turísticos más conocidos de España. Se utiliza para identificar las playas, calas y localidades costeras de la provincia de Alicante, desde Dénia hasta Pilar de la Horadada. Sin embargo, su origen es menos evidente de lo que parece. Durante décadas se ha repetido que una compañía aérea británica inventó la denominación en 1957 para atraer turistas extranjeros. La historia documentada es más compleja: el nombre ya se utilizaba en Benidorm en 1952 y fue la publicidad británica de los años cincuenta la que contribuyó decisivamente a convertirlo en una marca internacional.
¿Por qué se llama Costa Blanca la costa de Alicante?
La explicación más popular relaciona el nombre con la luminosidad del litoral alicantino.
Las playas de arena clara, el reflejo del sol sobre el Mediterráneo y las fachadas encaladas de numerosos pueblos costeros encajan con la expresión «Costa Blanca».
Sin embargo, hay que distinguir entre el significado evocador de un nombre y su origen histórico.
No existe una única explicación documental que demuestre que la denominación se eligió exclusivamente por el color de las playas o de las casas.
Lo que sí está documentado es su consolidación como reclamo turístico durante los años cincuenta, cuando España comenzaba a desarrollar nuevas estrategias para atraer visitantes internacionales.
En aquel contexto, identificar una región costera mediante un nombre sencillo y fácil de recordar ofrecía una ventaja comercial.
Ya existían otras denominaciones reconocibles, como Costa Brava, y el litoral mediterráneo empezaba a promocionarse mediante marcas geográficas.
Costa Blanca acabó convirtiéndose en el nombre asociado al litoral de la provincia de Alicante.
La historia del nombre Costa Blanca comienza antes de 1957
Una de las versiones más extendidas atribuye la creación del nombre a British European Airways, conocida por sus siglas BEA.
Esta compañía aérea británica promocionó los viajes hacia el litoral mediterráneo español durante la década de 1950.
Sin embargo, investigaciones históricas publicadas en 2026 han documentado que la expresión ya se utilizaba en España antes de aquellas campañas.
Benidorm ya tenía un Hotel Costa Blanca en 1952
Un antecedente importante se encuentra en Benidorm.
En agosto de 1952 se inauguró el Hotel Costa Blanca, promovido por Rafael Ripoll.
La existencia de este establecimiento demuestra que el nombre circulaba como denominación comercial antes de la campaña aérea de 1957.
Esto no permite identificar con certeza a la primera persona que utilizó las palabras «Costa Blanca» para referirse a la zona.
Pero sí cuestiona la idea de que la aerolínea británica inventara la expresión desde cero.
La distinción es fundamental: una cosa es utilizar un nombre y otra conseguir que se convierta en una marca turística reconocida internacionalmente.
La documentación recopilada en una investigación histórica de Marco Bittner sobre el turismo en Calp permite reconstruir esa evolución.
Cómo llegó el nombre Costa Blanca a la prensa británica
Durante los años cincuenta, el mercado turístico británico empezó a prestar atención a destinos mediterráneos que todavía no tenían la notoriedad internacional actual.
Benidorm, Dénia y Calp figuraban entre los lugares que despertaban interés.
En 1955, el cronista de viajes Gordon Cooper mencionó el Hotel Costa Blanca de Benidorm en una publicación dirigida a viajeros británicos.
Ese mismo año apareció otra referencia significativa.
La mención del Daily Express en diciembre de 1955
El 16 de diciembre de 1955, el periódico británico Daily Express publicó una referencia a la Costa Blanca como un destino al que convenía prestar atención en el futuro.
El dato resulta importante porque demuestra que el nombre ya circulaba en la prensa británica antes de la apertura del servicio aéreo que habitualmente se relaciona con su origen.
En aquel momento, la expresión todavía no tenía el reconocimiento internacional que alcanzaría posteriormente.
Pero había comenzado a aparecer ante un público que buscaba nuevos destinos vacacionales.
El paso siguiente sería mucho más decisivo: convertir aquella denominación en el centro de una campaña publicitaria.
1956: el año en que Costa Blanca apareció en los anuncios de una aerolínea
La investigación histórica sitúa en febrero de 1956 uno de los momentos clave.
British European Airways comenzó a publicar anuncios en periódicos británicos para promocionar distintos destinos del Mediterráneo español.
La Costa Blanca aparecía junto a otras zonas turísticas conocidas.
Los anuncios incluían mapas que ayudaban a localizar el litoral de Alicante.
Este detalle es especialmente relevante.
Para una persona que nunca había visitado España, un nombre turístico podía resultar atractivo, pero necesitaba asociarlo con un lugar concreto.
La publicidad resolvía ese problema al mostrar la posición de la costa alicantina y relacionarla con las posibilidades de viajar.
De esta manera, Costa Blanca dejó de ser únicamente una expresión utilizada en algunos establecimientos o publicaciones.
Comenzó a funcionar como una marca reconocible para potenciales visitantes extranjeros.
La publicidad de 1956 es una de las razones por las que resulta impreciso afirmar que todo comenzó en 1957.
El vuelo de 1957 que ayudó a popularizar la Costa Blanca
El siguiente gran impulso llegó en mayo de 1957.
British European Airways inauguró un servicio aéreo directo entre Londres y Valencia, con conexiones terrestres hacia los destinos turísticos de la costa.
La inauguración se produjo el 3 de mayo de 1957, según la reconstrucción histórica basada en la prensa de la época.
El vuelo utilizaba un avión Vickers Viscount.
La operación fue acompañada de acciones promocionales y cobertura periodística.
Para los viajeros británicos, la Costa Blanca dejaba de ser un destino del que habían leído en un periódico.
Se convertía en un lugar al que podían desplazarse mediante una oferta organizada de transporte.
¿Por qué el vuelo llegaba a Valencia y no directamente a Alicante?
La promoción turística de aquella época no dependía exclusivamente de los aeropuertos situados junto a los destinos finales.
El vuelo a Valencia permitía organizar desplazamientos posteriores hacia las localidades costeras.
Los enlaces por carretera formaban parte de la experiencia turística.
La combinación de avión y transporte terrestre contribuía a acercar destinos como Benidorm y Calp al mercado británico.
Aquel modelo ayuda a comprender cómo se comercializaban las vacaciones antes de que los vuelos internacionales directos y los grandes paquetes turísticos adquirieran la dimensión que tienen hoy.
Alicante, Benidorm y Valencia participaron en la promoción
La expansión del nombre Costa Blanca no fue únicamente una iniciativa privada de una aerolínea.
Las autoridades españolas también participaron en la promoción del destino.
La documentación histórica recoge gestiones realizadas durante 1956 y 1957 para impulsar la llegada de visitantes británicos.
En mayo de 1957, representantes municipales de Alicante, Benidorm y Valencia viajaron a Londres para apoyar la promoción del nuevo servicio aéreo y del litoral mediterráneo.
Entre ellos se encontraba Agatángelo Soler Llorca, entonces alcalde de Alicante.
Este tipo de actuaciones muestra que la marca turística se consolidó mediante la colaboración entre empresas de transporte, prensa y administraciones.
No se trató simplemente de escoger un nombre atractivo.
También era necesario organizar conexiones, alojamientos y campañas capaces de atraer viajeros.
¿Cuándo se convirtió Costa Blanca en una denominación turística oficial?
La popularización comercial del nombre durante los años cincuenta precedió a su regulación administrativa.
Un estudio académico de María Dolores Fernández Poyatos, publicado en la revista Canelobre del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, explica que las denominaciones geográfico-turísticas comenzaron a ordenarse mediante una disposición estatal de marzo de 1964.
Posteriormente, en marzo de 1965, Costa Blanca quedó incluida en el sistema oficial de denominaciones turísticas.
Existe un detalle histórico llamativo: su delimitación original no coincidía exactamente con la actual provincia de Alicante.
Según ese estudio, la denominación llegó a comprender zonas del litoral de Alicante, Murcia y Almería, hasta Cabo de Gata.
Con el tiempo, el uso de Costa Blanca quedó asociado específicamente al litoral alicantino.
Este dato demuestra que los nombres turísticos no siempre han tenido los mismos límites geográficos.
Son denominaciones que evolucionan con la promoción institucional, las decisiones administrativas y los hábitos de los viajeros.
Qué municipios forman parte de la Costa Blanca
En la actualidad, Costa Blanca identifica el litoral de la provincia de Alicante.
Su extensión comprende más de 200 kilómetros de costa mediterránea, desde el entorno de Dénia, al norte, hasta Pilar de la Horadada, al sur.
Entre los municipios costeros más conocidos se encuentran:
Dénia y Xàbia: dos referentes del litoral de la Marina Alta, con playas, calas y paisajes rocosos.
Teulada-Moraira y Benissa: localidades conocidas por sus tramos de costa y pequeñas calas.
Calp: identificable por el Peñón de Ifach.
Altea y l’Alfàs del Pi: destinos vinculados con el turismo mediterráneo y sus núcleos costeros.
Benidorm: uno de los grandes símbolos del desarrollo turístico de la provincia.
La Vila Joiosa: municipio de tradición marinera y fachadas de colores.
El Campello y Alicante: con playas urbanas, puertos y una amplia oferta de servicios.
Santa Pola y Guardamar del Segura: localidades donde conviven la actividad turística, el patrimonio y los espacios naturales.
Torrevieja y Orihuela Costa: dos áreas destacadas del sur provincial.
Pilar de la Horadada: situada en el extremo meridional del litoral alicantino.
La denominación Costa Blanca es turística, no una comarca administrativa.
Por eso puede utilizarse para promocionar conjuntamente municipios pertenecientes a comarcas diferentes.
Además, aunque su nombre hace referencia a la costa, las campañas turísticas de la provincia también incorporan pueblos del interior, gastronomía, naturaleza y patrimonio cultural.
¿La Costa Blanca se llama así por las casas blancas de Altea?
Es una explicación frecuente, pero no debe presentarse como un hecho histórico demostrado.
El casco antiguo de Altea es conocido por sus fachadas blancas y su paisaje mediterráneo.
Esa imagen encaja perfectamente con la marca Costa Blanca.
Sin embargo, el hecho de que un municipio tenga casas encaladas no demuestra que el nombre de toda la costa proceda de él.
Lo mismo sucede con otras teorías que relacionan la denominación con la arena clara, la espuma de las olas o la luminosidad del paisaje.
Son interpretaciones visuales plausibles, pero la documentación histórica disponible permite reconstruir con mayor seguridad la difusión comercial del nombre que la intención exacta de su primer autor.
¿Tiene relación Costa Blanca con la antigua Akra Leuka?
Otra teoría conecta la denominación con Akra Leuka, un topónimo antiguo que suele traducirse como «promontorio blanco» o «punta blanca».
La relación se ha mencionado en explicaciones sobre la historia de Alicante.
Sin embargo, tampoco existe una demostración concluyente de que los promotores turísticos de los años cincuenta escogieran Costa Blanca específicamente por ese nombre antiguo.
La investigación histórica publicada en 2026 recoge esta interpretación entre las distintas versiones que han circulado sobre el origen de la marca.
Por tanto, conviene separar las referencias históricas y etimológicas de los documentos que acreditan su utilización comercial.
Cómo cambió el turismo de Alicante con la marca Costa Blanca
La expansión del nombre coincidió con una transformación económica y social de numerosos municipios costeros.
Durante la segunda mitad del siglo XX, el turismo internacional adquirió una importancia creciente.
La construcción de hoteles, las conexiones aéreas, la promoción exterior y la llegada de visitantes extranjeros modificaron el paisaje y la actividad económica de localidades como Benidorm.
Costa Blanca ofrecía una denominación común para presentar el territorio ante mercados internacionales.
La marca permitía relacionar destinos diferentes mediante una misma imagen de vacaciones mediterráneas.
Pero su evolución no estuvo exenta de cambios.
Lo que comenzó asociado fundamentalmente al sol y la playa se amplió progresivamente hacia propuestas de naturaleza, cultura, gastronomía y turismo de interior.
Un ejemplo es el patrimonio defensivo provincial. DSAlicante cuenta con una guía de rutas por los castillos de Alicante, que permite descubrir otra faceta del territorio más allá del litoral.
También puedes consultar la guía de turismo de Alicante, con propuestas sobre playas, pueblos y planes para distintas épocas del año.
Ambos contenidos muestran cómo la oferta turística alicantina se ha diversificado respecto a aquella imagen inicial centrada en las vacaciones junto al mar.
Una marca que también forma parte de la identidad provincial
Aunque nació y se consolidó como reclamo turístico, Costa Blanca ha terminado formando parte del vocabulario cotidiano.
Aparece en denominaciones de entidades, establecimientos, servicios y campañas de promoción.
Para muchos visitantes extranjeros, incluso puede resultar más reconocible que el nombre de algunos municipios concretos.
Este fenómeno no es exclusivo de Alicante.
Otras regiones españolas también utilizan marcas costeras para identificarse en el mercado turístico internacional.
La particularidad de Costa Blanca está en la documentación que permite seguir su desarrollo durante los años cincuenta: primero como denominación comercial, después como expresión difundida en la prensa británica y finalmente como marca impulsada por campañas publicitarias y conexiones aéreas.
Preguntas frecuentes sobre el origen de la Costa Blanca
¿Quién inventó el nombre Costa Blanca?
No está identificada de forma concluyente una única persona como creadora del nombre. Se utilizaba comercialmente en Benidorm al menos desde 1952 y British European Airways contribuyó a popularizarlo internacionalmente durante los años cincuenta.
¿En qué año nació el nombre Costa Blanca?
Existen referencias comerciales documentadas desde 1952. Su expansión como marca turística internacional se produjo especialmente entre 1955 y 1957.
¿Es cierto que una aerolínea británica inventó Costa Blanca en 1957?
Es una versión muy extendida, pero incompleta. La aerolínea tuvo un papel fundamental en su promoción, aunque el nombre ya se utilizaba anteriormente.
¿Por qué se utiliza la palabra «blanca»?
Se relaciona habitualmente con la luminosidad del litoral, las playas claras y las fachadas encaladas. No obstante, no existe una explicación única y definitiva sobre la elección original del término.
¿Dónde empieza y termina la Costa Blanca?
En su uso turístico actual, corresponde al litoral de la provincia de Alicante, desde la zona de Dénia hasta Pilar de la Horadada.
¿Costa Blanca es una comarca?
No. Es una denominación turística que abarca municipios pertenecientes a distintas comarcas de Alicante.
¿La Costa Blanca siempre ha incluido únicamente Alicante?
No. Los estudios históricos sobre las primeras denominaciones oficiales recogen delimitaciones más amplias que también comprendían otros tramos del litoral mediterráneo.
¿Qué relación tiene Benidorm con el origen del nombre?
En Benidorm existía un Hotel Costa Blanca inaugurado en 1952, uno de los antecedentes documentados del uso comercial de la denominación.
La Costa Blanca no nació de un solo anuncio
La historia del nombre Costa Blanca demuestra cómo una expresión puede convertirse en un símbolo territorial.
Su origen exacto sigue rodeado de distintas interpretaciones, pero la documentación permite establecer varios hitos: su utilización comercial en Benidorm en 1952, su presencia en la prensa británica en 1955, las campañas publicitarias de 1956 y la promoción aérea de 1957.
La compañía British European Airways fue decisiva para su difusión internacional, aunque no puede atribuirse sin matices la invención del nombre.
Décadas después, Costa Blanca continúa identificando a la provincia de Alicante en el mapa turístico internacional.
Y detrás de esas dos palabras hay una historia de hoteles pioneros, periódicos británicos, vuelos comerciales y municipios que comenzaron a proyectarse hacia el exterior.









