A solo nueve días del inicio de las clases, los directores advierten de que será difícil que las medidas provisionales de confort térmico estén instaladas a tiempo. Compromís denuncia retrasos y señala el caso del CEIP Mediterráneo, mientras el Ayuntamiento asegura que está atendiendo las solicitudes que recibe.
Septiembre comienza en los colegios de Alicante con una preocupación que ya no tiene únicamente que ver con libros, profesores, horarios o material escolar.
También con el termómetro.
Miles de alumnos volverán a las aulas el próximo 9 de septiembre y una parte de los centros afronta la recta final de las vacaciones sin tener todavía implantadas todas las medidas provisionales previstas para mejorar el confort térmico y combatir las altas temperaturas.
La Asociación de Directores de Infantil y Primaria de la provincia de Alicante ya había advertido de las dificultades para llegar a tiempo. Su valoración es que el margen concedido para poner en marcha las actuaciones ha sido demasiado reducido y que resultará complicado que colegios e institutos comiencen el curso con todas las soluciones provisionales funcionando.
La cuestión ha llegado ahora también al debate municipal.
Compromís ha denunciado este lunes lo que considera una falta de avances en la refrigeración de los colegios de Alicante y sostiene que los alumnos pueden regresar a clase sin las mejoras prometidas.
Desde el Ayuntamiento rechazan que las peticiones estén paralizadas.
Fuentes municipales aseguran que Infraestructuras está atendiendo las solicitudes que recibe.
El resultado es que, a poco más de una semana de la vuelta al colegio, la climatización se convierte en uno de los asuntos pendientes del comienzo del curso.
Y el calendario deja poco margen.
Según el calendario escolar de Alicante para el curso 2026-2027, Infantil, Primaria, ESO y Bachillerato retomarán las clases el miércoles 9 de septiembre.
Los directores ya avisaron: llegar al 9 de septiembre será difícil
La advertencia no ha aparecido este lunes.
Los responsables de los centros llevan días poniendo sobre la mesa las dificultades para implantar a tiempo las medidas provisionales de climatización.
La Asociación de Directores de Infantil y Primaria de Alicante considera complicado que todas puedan estar funcionando cuando los estudiantes regresen a las aulas.
El problema es fundamentalmente de plazos.
Los consejos escolares deben aprobar los presupuestos correspondientes para adquirir las soluciones previstas. Después llega la tramitación, la disponibilidad de los equipos y su instalación.
Ese proceso necesita tiempo.
Y septiembre ya está aquí.
En determinados centros, por tanto, los primeros días del curso pueden transcurrir sin que las medidas estén completamente desplegadas.
La situación adquiere especial relevancia en Alicante porque el regreso a las aulas se produce todavía en verano.
El 9 de septiembre no es una fecha en la que las temperaturas elevadas hayan desaparecido de la provincia. Las primeras semanas de clase pueden coincidir con jornadas de mucho calor y con aulas que acumulan temperatura durante buena parte del día.
No todos los edificios escolares responden además de la misma manera.
La orientación de las aulas, la antigüedad del inmueble, el aislamiento, el tamaño de las ventanas, la ventilación, la existencia de árboles o zonas de sombra y la planta en la que se encuentre una clase pueden provocar diferencias considerables entre dos centros situados incluso dentro del mismo barrio.
DSAlicante ya informó anteriormente de las deficiencias denunciadas en distintos colegios públicos de Alicante, donde aparecían problemas que iban desde cubiertas y aseos hasta ventilación, barracones o ausencia de suficientes espacios de sombra.
La climatización añade ahora otro capítulo justo cuando empieza el nuevo curso.
El CEIP Mediterráneo, en el centro de la polémica
Compromís ha utilizado este lunes el CEIP Mediterráneo, situado en el entorno de Playa de San Juan, como ejemplo de las dificultades existentes.
Según la concejala Sara Llobell, el centro había solicitado con antelación una licencia para poder realizar mejoras en las aulas utilizando fondos propios, pero todavía estaría esperando una respuesta municipal.
La formación sostiene que ese retraso dificulta que las actuaciones puedan estar terminadas antes del comienzo de las clases.
La crítica se extiende al modo en que se están aplicando las medidas destinadas a mejorar el confort térmico en los centros.
Compromís considera insuficiente la planificación realizada hasta ahora y reclama soluciones estructurales ante unos episodios de calor que se repiten cada vez con mayor frecuencia durante los meses lectivos.
El Ayuntamiento ofrece otra versión.
Fuentes municipales aseguran que se están atendiendo todas las solicitudes que llegan al área de Infraestructuras.
Ese matiz resulta importante.
La denuncia política atribuye los retrasos a una falta de actuación municipal, mientras que el gobierno local sostiene que los expedientes y peticiones recibidos están siendo atendidos.
Por el momento, lo que sí comparten las distintas informaciones conocidas es una cuestión práctica: será difícil que todas las medidas provisionales estén implantadas en todos los centros al comenzar el curso.
La propia asociación provincial de directores lo había advertido antes de que la polémica llegara al Ayuntamiento.
Y esa es probablemente la cuestión que más preocupa a las familias.
No tanto quién asume políticamente la responsabilidad, sino en qué condiciones estarán las aulas cuando sus hijos vuelvan al colegio.
Alicante ya había anunciado zonas de sombra en los patios
La adaptación de los colegios al calor no comienza con esta polémica.
El pasado marzo, el Ayuntamiento de Alicante y la Generalitat anunciaron un plan para instalar zonas de sombra en los patios de los centros educativos.
La intención era convertir progresivamente determinados espacios escolares en lugares mejor preparados frente a las altas temperaturas.
El planteamiento incluía identificar los centros con mayores necesidades y establecer prioridades para ir instalando los sombrajes.
Es una línea de actuación diferente a la refrigeración interior de las aulas, pero responde al mismo problema.
Un colegio no es únicamente el edificio donde se imparten las asignaturas.
Los alumnos pasan también parte de la jornada en patios, pistas deportivas y espacios exteriores. En determinadas horas, especialmente durante septiembre, mayo y junio, disponer de sombra puede marcar una diferencia considerable.
La adaptación climática de los centros educativos tiene por ello dos frentes.
Dentro de las aulas, mejorar ventilación y confort térmico.
Fuera, reducir la exposición directa al sol y crear zonas donde los estudiantes puedan permanecer durante el recreo o las actividades.
El problema es que las actuaciones estructurales requieren planificación, presupuesto y obras.
Las medidas provisionales intentan ofrecer una respuesta más inmediata.
Y ahí es donde aparece ahora la dificultad del calendario.
Las clases empiezan en cuestión de días.
Del coste de la vuelta al cole al calor dentro del aula
Las familias alicantinas afrontan este comienzo de curso con varias preocupaciones simultáneas.
Una de ellas es económica.
DSAlicante ya analizó cuánto cuesta la vuelta al cole en Alicante en 2026 y qué gastos pueden reducir las familias, con estimaciones que muestran el impacto que libros, ropa, comedor, material y actividades pueden tener sobre el presupuesto doméstico.
Pero una vez realizada la compra aparece otra preocupación: cómo será el día a día de los estudiantes.
La temperatura dentro de una clase no es una cuestión meramente relacionada con la comodidad.
Cuando el calor es elevado resulta más difícil mantener la concentración durante periodos prolongados y aumenta la sensación de cansancio.
El problema afecta además tanto al alumnado como a profesores y al resto del personal que permanece durante horas en los edificios.
Las soluciones tampoco pueden reducirse simplemente a colocar un aparato en cada aula.
Una instalación de climatización requiere comprobar la capacidad eléctrica del centro, las características del edificio, la ubicación de los equipos y el mantenimiento posterior.
Eso explica por qué las soluciones definitivas son más complejas que una compra puntual.
Las provisionales buscan cubrir ese intervalo.
Pero para que funcionen deben llegar antes que los alumnos.
Ese es precisamente el riesgo que señalan ahora los directores.
El curso comienza el 9 de septiembre
La cuenta atrás ya está en marcha.
En Alicante ciudad, Infantil, Primaria, Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato comienzan las clases el 9 de septiembre de 2026.
El curso terminará el 18 de junio de 2027.
Durante los próximos días los centros acelerarán los preparativos habituales: organización de grupos, horarios, incorporación de profesores, reuniones y puesta a punto de las instalaciones.
Este año tendrán que hacerlo además pendientes de las medidas de confort térmico.
La climatización no es el único cambio que afrontará la comunidad educativa.
La tecnología también está entrando de lleno en el debate escolar. DSAlicante ha analizado cómo la inteligencia artificial y herramientas como ChatGPT están cambiando el nuevo curso en los colegios e institutos de Alicante, desde la formación de los docentes hasta las nuevas preguntas sobre trabajos, deberes y evaluación.
Son dos transformaciones completamente diferentes.
Una ocurre en las pantallas.
La otra, en los edificios.
Pero ambas muestran que la vuelta a las aulas de 2026 llega con problemas que hace unos años ocupaban un espacio mucho menor en la conversación educativa.
Cómo utilizar la inteligencia artificial sin perjudicar el aprendizaje.
Y cómo enseñar durante episodios de calor cada vez más difíciles de ignorar.
En el segundo caso, las familias tendrán una primera respuesta muy pronto.
El miércoles 9 de septiembre los alumnos volverán a sus pupitres.
Para entonces se sabrá qué colegios han conseguido implantar las medidas previstas y cuáles tendrán que comenzar el curso esperando todavía parte de ellas.
Los directores ya han advertido de que llegar a tiempo con todo será difícil.
Compromís responsabiliza de los retrasos a la falta de previsión de las administraciones y ha llevado el problema al debate político municipal.
El Ayuntamiento responde que las solicitudes están siendo atendidas.
Mientras esas responsabilidades se discuten, el calendario sigue avanzando.
Y en los colegios hay una fecha que no se puede aplazar:
dentro de nueve días vuelven los alumnos.








