La Guardia Civil ha detenido a dos personas después de que una mujer de 72 años sufriera una sofisticada suplantación de identidad. Los investigadores sostienen que los autores consiguieron controlar su número de teléfono, acceder a la banca digital y gastar el dinero en un reloj de oro, móviles, videoconsolas, apuestas y monedas de oro.
Quedarse de repente sin cobertura ni servicio en el teléfono móvil puede parecer una avería de la operadora. Sin embargo, en determinadas circunstancias puede esconder algo mucho más grave.
Una vecina de Altea de 72 años perdió más de 76.000 euros después de que presuntamente suplantaran su identidad, trasladaran su número de teléfono a otra compañía y consiguieran acceder posteriormente a su banca digital.
La Guardia Civil ha esclarecido el fraude dentro de la denominada operación Joya26 y ha detenido a una mujer de 22 años y a un hombre de 33 como presuntos autores de los delitos de estafa y pertenencia a organización criminal.
La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas actuaciones.
Todo comenzó con el control del número de teléfono
El caso salió a la luz después de que la víctima detectara movimientos extraños en su cuenta bancaria y presentara una denuncia.
Las primeras investigaciones permitieron descubrir un elemento clave.
Alguien había conseguido suplantar la identidad de la mujer para llevar su número de teléfono a otra compañía. Posteriormente se habría solicitado también un cambio de titularidad de la línea.
Los investigadores comprobaron que estos movimientos coincidían temporalmente con los accesos fraudulentos a la cuenta bancaria de la víctima.
Controlar el número de teléfono resulta especialmente peligroso porque numerosos servicios digitales utilizan SMS o el propio móvil como mecanismo para verificar la identidad del usuario.
Una interrupción repentina e inexplicable del servicio telefónico puede ser, por tanto, una señal que conviene no ignorar.
Accedieron a la banca digital y solicitaron tres tarjetas
Una vez que los presuntos autores consiguieron controlar la línea telefónica, la investigación sostiene que lograron acceder a la banca digital de la mujer.
No se limitaron a realizar una única operación.
Solicitaron tres tarjetas de débito vinculadas a su cuenta y comenzaron a utilizarlas para realizar compras y mover el dinero.
La Guardia Civil tuvo que analizar información proporcionada por entidades bancarias, compañías telefónicas y diferentes establecimientos para reconstruir el recorrido de los fondos.
Las operaciones se realizaron utilizando diferentes identidades, números de teléfono y direcciones.
Un reloj de oro de 26.200 euros comprado en Alicante
Uno de los movimientos que más llama la atención fue la compra de un reloj de oro de alta gama valorado en 26.200 euros.
El reloj fue retirado en una joyería de Alicante.
Pero fue solo una parte del dinero sustraído.
Según la investigación, también se gastaron más de 41.000 euros en dispositivos electrónicos y videoconsolas adquiridos en establecimientos de diferentes provincias españolas.
Los agentes identificaron hasta 14 pedidos de material tecnológico, que habrían sido recogidos por distintas personas.
La investigación detectó además numerosas transferencias entre los implicados.
Casi 10.000 euros acabaron en una plataforma de apuestas
Otra parte del dinero tuvo como destino el juego online.
Los investigadores localizaron 9.915 euros ingresados en una plataforma de apuestas por internet.
A ello se añadieron otros 2.415 euros destinados a la compra de cinco monedas de oro.
El destino del dinero investigado queda así repartido entre productos de lujo, tecnología, apuestas y metales preciosos.
Para los agentes, el número de operaciones, las diferentes personas utilizadas para recoger los pedidos y las transferencias detectadas apuntan a una posible estructura organizada con funciones diferenciadas.
Unos integrantes participarían en la obtención fraudulenta de la línea telefónica y otros en la utilización y circulación posterior del dinero.
Dos detenidos en Madrid y Valencia
Las investigaciones permitieron finalmente localizar a dos de los presuntos responsables.
La Guardia Civil detuvo a una mujer de 22 años en Vallecas, Madrid, y a un hombre de 33 años en Picassent, Valencia.
A ambos se les atribuyen presuntamente delitos de estafa y pertenencia a organización criminal.
Tras las actuaciones policiales quedaron en libertad y las diligencias fueron remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Benidorm competente.
El procedimiento continúa abierto.
Los investigadores no descartan nuevas actuaciones relacionadas con el caso.
Si tu móvil se queda sin cobertura de repente, presta atención
El caso de Altea deja una advertencia especialmente útil para cualquier usuario de teléfono móvil.
La propia Guardia Civil recomienda desconfiar de una interrupción inesperada del servicio telefónico, ya que puede estar relacionada con una portabilidad fraudulenta.
No significa que cada vez que desaparezca la cobertura alguien esté intentando acceder a una cuenta bancaria. Las incidencias técnicas de las operadoras son habituales.
La señal de alarma aparece especialmente cuando el teléfono pierde completamente el servicio sin una causa conocida y la incidencia se prolonga, sobre todo si posteriormente aparecen problemas para acceder a cuentas o comunicaciones de operaciones que el titular no reconoce.
DSAlicante ya explicó cómo los delincuentes pueden utilizar el duplicado de una tarjeta SIM para intentar acceder a cuentas bancarias, una modalidad en la que controlar el número de teléfono de la víctima puede convertirse en la puerta de entrada al fraude.
Qué hacer si pierdes inesperadamente la línea móvil
Ante una pérdida repentina del servicio que no afecte aparentemente a otros usuarios de la misma compañía, conviene actuar con rapidez.
El primer paso es contactar con la operadora desde otro teléfono y preguntar si se ha realizado alguna portabilidad, duplicado de SIM, eSIM o modificación de titularidad que no hayas solicitado.
Si existe alguna operación desconocida, debe comunicarse inmediatamente a la compañía.
También resulta recomendable comprobar los movimientos de las cuentas bancarias y contactar con el banco ante cualquier cargo, transferencia o solicitud de tarjeta que no se reconozca.
Cambiar las contraseñas de los servicios sensibles y revisar las sesiones abiertas puede ayudar a limitar el alcance del acceso no autorizado.
Si se confirma el fraude, es importante conservar SMS, correos electrónicos, movimientos bancarios y cualquier otra documentación relacionada con lo sucedido para facilitar posteriormente la denuncia.
La Guardia Civil recomienda revisar las cuentas con frecuencia
La prevención no termina en el teléfono.
La Guardia Civil recomienda comprobar periódicamente los movimientos bancarios, ya que detectar rápidamente una operación desconocida permite reaccionar antes.
También conviene prestar especial atención a cualquier comunicación inesperada relacionada con cambios de contraseña, nuevas tarjetas, modificaciones de datos personales o accesos a servicios financieros.
Los fraudes relacionados con teléfonos móviles adoptan además distintas formas.
No siempre es necesario conseguir físicamente una tarjeta SIM. En otros casos, los delincuentes recurren a ingeniería social para apropiarse de cuentas o convencer a otras personas de que realicen transferencias.
La Policía Nacional alertó recientemente en Alicante de otra modalidad distinta de fraude mediante WhatsApp. DSAlicante explicó cómo funciona la estafa de WhatsApp detectada en Alicante y qué señales pueden ayudar a reconocerla.
Cómo denunciar una posible estafa
Si existen indicios de fraude, la Guardia Civil recuerda que las víctimas pueden acudir al puesto o cuartel más cercano.
También está disponible el teléfono 062 y la aplicación AlertCops.
Cuando exista dinero sustraído o movimientos bancarios fraudulentos, además de denunciar, resulta especialmente importante contactar cuanto antes con la entidad financiera para comunicar las operaciones que no hayan sido autorizadas.
En el caso investigado en Altea, el análisis conjunto de los datos bancarios, telefónicos y comerciales fue precisamente lo que permitió a los agentes seguir el rastro de las operaciones hasta identificar a los presuntos responsables.
Una estafa de más de 76.000 euros que sigue bajo investigación
La operación Joya26 ha permitido esclarecer por el momento cómo una vecina de Altea terminó perdiendo más de 76.000 euros después de que terceros tomaran presuntamente el control de su línea telefónica y su banca digital.
Dos personas han sido detenidas, pero la investigación continúa abierta.
El caso deja además una advertencia que va mucho más allá de Altea: cuando un móvil pierde de forma inexplicable y prolongada toda conexión con la red, comprobar inmediatamente qué ha ocurrido con la línea puede evitar que un problema aparentemente técnico esconda un fraude de consecuencias mucho mayores.











