Las Hogueras de Alicante acumulan casi un siglo de historia oficial y cientos de historias que han pasado de generación en generación.
Más allá de los premios, los monumentos y las mascletàs, la fiesta ha dejado numerosas anécdotas que forman parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Un descuido que ayudó a impulsar la tradición
Pocos saben que uno de los antecedentes de las Hogueras modernas está relacionado con un curioso error administrativo.
A finales del siglo XIX, el Ayuntamiento olvidó publicar un bando que prohibía encender hogueras en las calles durante San Juan. Los vecinos aprovecharon la situación para organizar celebraciones populares que terminarían evolucionando con el paso de los años.
La primera Bellea del Foc
En 1932 se eligió por primera vez a la Bellea del Foc, una figura que con el tiempo se convertiría en uno de los símbolos más reconocibles de las fiestas. La primera representante fue Amparito Quereda Bernabeu.
La Palmera que cambió la Cremà
La espectacular Palmera de San Juan no formó parte de las primeras ediciones.
Su lanzamiento desde el Castillo de Santa Bárbara comenzó en 1933 y hoy constituye uno de los momentos más emocionantes de las fiestas.
Monumentos que sobrevivieron más de lo previsto
A lo largo de la historia ha habido monumentos cuya Cremà tuvo que retrasarse debido a cuestiones técnicas o de seguridad.
Estas situaciones han generado imágenes insólitas y largas conversaciones entre foguerers durante años.
El crecimiento imparable de la fiesta
Lo que comenzó con apenas nueve monumentos en 1928 ha evolucionado hasta convertirse en una de las grandes fiestas del Mediterráneo.








