La especulación, la guerra, los abusos, la exageración, las mentiras, los muertos, la miseria, los beneficios, las pérdidas, las lágrimas y las sonrisas. La salud y la enfermedad. El agua y las sequías, el sueldo y los yates. La felicidad y el dolor. El amor y el odio. El ocio y la esclavitud. La salud mental y la felicidad….
De que hablaremos hoy….me indigno con la especulación. Aparece muy a menudo, demasiado. No que es mala, es peligrosa en las manos equivocadas. Generalmente en manos de personas que ya tienen un cierto poder o liderazgo. No se trata de aprovechar ventajas con picardía o una anticipación inteligente. Una apuesta razonable, siempre como los gatos aterrizando sobre sus patas.
Se trata de la especulación agresiva, bélica, querer aprovechar hasta sangrar a sus adversarios sin piedad, sin medir las consecuencias de sus acciones. Hace tanto daño que es capaz de tumbar economías enteras. Un egoísmo patológico, todo para mí.
Esto no es de ligas inferiores, se trata de enormes jugadas al nivel planetario. La especulación maligna. El tema más decepcionante es con sus socios, los gobiernos que aportan su aprobación y consentimientos. Porqué lo hacen…..
Pues le vienen muy bien. Se quedan a la sombra con el papel de víctimas. Que no tienen la culpa. Pero cobran indigentes sumas sin hacer nada con la IVA inflada como un globo listo para explotar. Su silencio cobarde y dejar que suceda es el único precio que pagen.
La presidenta de la comisión EU, la presidenta Úrsula Von der Leyen dijo que
«Europa no puede ser guardiana del antiguo orden mundial”, sino que se postuló del lado de Israel y Estados Unidos en el conflicto abierto en Oriente Medio.
Se puede leer e interpretar muchas variantes de sus palabras. Una de ellas es que el orden mundial tal que lo conocimos las ultimas décadas está por los aires.
Entonces debería dar lugar para poder cambiar muchas de las reglas del juego. Por ejemplo claramente en el caso de las reglas de fijación de los precios de las energías, petróleo y gas. No tiene más sentido que la mínima turbulencia política localizada como por ejemplo en Irán tiene como consecuencias que el crudo suba para todo el mundo. Hay muchos países que se abastecen por otras fuentes. Sin embargo impacta en sus economías. Es ridículo.
Además los actores del negocio siempre anticipan y obviamente exageran y mucho sobre los aumentos. Provocan inflación, desestabilización, crisis economica y antes de todo se forran con una sonrisa detestable.
Quién gana: los actores de las industrias petroleras, marítimo, distribución, gobiernos con la IVA, bancos con la tasa de interés más altos etc. Toda una cadena productiva.
El que paga y pierde es siempre el mismo ciudadano. En estos momentos las clases medias. Es una meta no declarada pero evidente. Miles de ejemplos para demostrarlo. Estadísticas e historias. De la pobreza galopante ni siquiera interesa. Se instala como una cosa aceptable, ya nadie pelea para ellos. Las democracias tienen cáncer sin quimio para sanarlas. Una decadencia moral evidente. No hay pronóstico de supervivencia.
Especulación con las energías, el agua, alimentación, viviendas es una combinación de exageraciones especulativas que son dañinas para el ciudadano. En todos los casos los gobiernos son socios con el especulador siempre.
El gobierno no es un amigo que te protege, es un abusador de tu condición. Un secuestrador de tus esfuerzos, un maligno que invade tus sueños. Parece a estos matones que te secuestran y te ponen la cabeza en un cubo de agua hasta ahogarte, luego te saltan y te preguntan dónde esconde tu dinero.
Es urgente cambiar las reglas del juego. No puede ser que todas las economías mundiales sufren por unos mandatarios desubicados. El cuentito de izquierdas y derechas ya no mola, necesitamos estadistas competentes nada más. Todo puede mejorar con pocas medidas. No es intervencionismo estatal es libertad con un marco de decencia.
- Viva la vida

Si tienes alguna información, foto o video interesante de tu municipio, puedes ponerte en contacto con DSAlicante.COM escribiendo un mensaje al correo info@dsalicante.com o vía WhatsApp a través del número 611 49 49 13











Deja una respuesta