Vender o alquilar una vivienda en Alicante sin disponer del certificado de eficiencia energética puede ocasionar problemas legales y retrasar la operación. Este documento, obligatorio con carácter general para los inmuebles incluidos en la normativa, informa sobre el consumo energético estimado de una vivienda y sus emisiones de dióxido de carbono. En la Comunitat Valenciana, además de contratar a un técnico competente, es necesario registrar el certificado ante la Generalitat. El trámite tiene una tasa oficial de 10 euros para una vivienda individual, a la que se suman los honorarios del profesional encargado de realizar la evaluación.
Qué es el certificado energético de una vivienda
El certificado de eficiencia energética es un documento técnico que evalúa el comportamiento energético de un inmueble.
Su objetivo es ofrecer información sobre la energía que necesita un edificio o una parte de él en condiciones normalizadas de utilización.
El resultado se representa mediante una calificación energética que va desde la letra A, correspondiente a los inmuebles más eficientes, hasta la G, que identifica los menos eficientes.
La evaluación tiene en cuenta características como el aislamiento, las ventanas, las instalaciones de calefacción y refrigeración y la producción de agua caliente sanitaria.
El certificado también incorpora recomendaciones para mejorar la eficiencia energética.
Estas propuestas pueden incluir actuaciones sobre los cerramientos, la climatización o determinados sistemas de consumo.
Sin embargo, la calificación no equivale a una factura eléctrica ni permite conocer exactamente cuánto pagará una familia cada mes.
El gasto real depende también de los hábitos de consumo, el número de ocupantes y las condiciones de utilización de la vivienda.
Cuándo es obligatorio el certificado energético en Alicante
La normativa estatal establece la obligación de disponer del certificado en numerosas operaciones inmobiliarias.
En particular, se exige con carácter general cuando se vende o alquila un edificio o una parte independiente de este a un nuevo comprador o arrendatario, siempre que esté incluido en el ámbito de aplicación del Real Decreto 390/2021.
Esto afecta a viviendas situadas en Alicante capital, Elche, Torrevieja, Benidorm, Orihuela, Alcoy, Dénia y el resto de municipios de la provincia.
La Generalitat Valenciana especifica que los inmuebles sujetos a esta obligación deben tener registrado el correspondiente certificado antes de formalizar su venta o alquiler.
La obligación también afecta a determinados edificios públicos y a otros inmuebles que cumplen las condiciones establecidas por la legislación.
No obstante, existen excepciones legales.
Por ejemplo, determinadas construcciones protegidas, edificios provisionales, construcciones industriales o agrícolas de baja demanda energética y otros supuestos expresamente previstos pueden quedar excluidos, según sus características y utilización.
Por eso no debe afirmarse que absolutamente todos los inmuebles necesitan este documento.
Cuánto cuesta el certificado energético de un piso
Para conocer el coste total es necesario distinguir dos conceptos.
El primero son los honorarios del técnico competente que realiza la evaluación energética.
El segundo es la tasa administrativa que se paga por inscribir el certificado en el registro autonómico.
Los honorarios profesionales no tienen un precio único establecido para todas las viviendas.
Pueden variar según la superficie, las características del inmueble, la complejidad de la inspección y las condiciones del servicio contratado.
Por este motivo, no existe una tarifa oficial que permita afirmar que certificar cualquier piso de Alicante cuesta una cantidad fija.
Lo recomendable es solicitar un presupuesto que indique claramente qué incluye.
También conviene comprobar si el precio incorpora la visita al inmueble, la elaboración del certificado, su inscripción en la Generalitat y la entrega de la etiqueta energética.
La tasa oficial en la Comunitat Valenciana
La Ley 20/2017 de tasas de la Generalitat establece diferentes importes para la inscripción de los certificados de eficiencia energética.
En el caso de una vivienda individual o unifamiliar, la tasa prevista es de 10 euros.
Para un edificio completo de viviendas en bloque, la normativa establece una cantidad de 20 euros más 3 euros por vivienda, con un máximo de 400 euros.
También existen tarifas específicas para locales y edificios destinados a actividades del sector terciario.
Las actualizaciones de certificados y determinadas modificaciones registrales cuentan con sus propios importes.
Estas tasas administrativas son independientes de los honorarios del profesional.
Por tanto, cuando un propietario solicita presupuesto debe comprobar si los 10 euros de registro están incluidos o se cobrarán por separado.
Cómo conseguir el certificado energético paso a paso
El procedimiento comienza con la contratación de un técnico competente para realizar la certificación.
El profesional debe recopilar la información necesaria sobre las características constructivas y las instalaciones del inmueble.
Después, realiza la evaluación mediante los procedimientos reconocidos y elabora el documento correspondiente.
Una vez emitido y firmado, el certificado debe inscribirse en el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de la Comunitat Valenciana.
La Generalitat dispone de un trámite específico gestionado por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial, IVACE.
Puede consultarse en la sede oficial:
Registro de Certificados de Eficiencia Energética de la Generalitat Valenciana
El procedimiento de registro se realiza telemáticamente.
La administración permite que lo gestione el propietario o una persona autorizada, incluido el técnico certificador.
Cuando se completa la inscripción, se obtiene la documentación registral correspondiente y la etiqueta energética.
Es importante conservar tanto el certificado como el justificante de registro.
¿Es obligatorio que el técnico visite la vivienda?
La evaluación energética debe realizarse siguiendo el procedimiento técnico establecido por la normativa.
La inspección del inmueble es una parte relevante del trabajo porque permite comprobar sus características reales.
Por eso conviene desconfiar de ofertas que prometan un certificado válido sin recopilar adecuadamente los datos necesarios o sin cumplir las exigencias técnicas aplicables.
La calidad de la información influye en la fiabilidad de la calificación obtenida.
Un certificado basado en características incorrectas puede no reflejar adecuadamente el comportamiento energético del inmueble.
Antes de contratar el servicio, el propietario debería confirmar que el profesional reúne los requisitos legales para emitir el documento.
También resulta recomendable preguntar qué documentación será necesario facilitar y cómo se realizará la evaluación.
Qué documentos necesita el propietario
La documentación concreta dependerá del inmueble y de las necesidades del técnico.
Habitualmente resulta útil disponer de la dirección completa, la referencia catastral, los planos disponibles y la información sobre las instalaciones de climatización y agua caliente.
También pueden ser relevantes los datos de reformas realizadas, especialmente si se han sustituido ventanas, mejorado aislamientos o renovado equipos.
No disponer de todos estos documentos no significa necesariamente que sea imposible obtener el certificado.
El técnico deberá determinar qué información necesita para efectuar una evaluación válida.
En edificios con varias viviendas, también conviene comprobar si existe documentación energética anterior que pueda resultar útil.
Cuánto dura el certificado energético
Con carácter general, el certificado de eficiencia energética tiene una validez máxima de diez años.
Sin embargo, existe una excepción importante.
Cuando la calificación energética es G, la validez máxima se reduce a cinco años, según el Real Decreto 390/2021.
Esto significa que no todos los certificados caducan en el mismo plazo.
Además, el propietario puede necesitar actualizar la certificación si se realizan modificaciones que alteren significativamente las características energéticas del inmueble.
Por ejemplo, una reforma importante del aislamiento o la sustitución de determinados sistemas de climatización puede justificar una nueva evaluación.
Antes de vender o alquilar una vivienda conviene comprobar tanto la fecha de expedición como la vigencia del certificado.
¿Hay que mostrar la etiqueta energética en los anuncios inmobiliarios?
Sí, cuando el inmueble está sujeto a la obligación de certificación.
La normativa exige que la información sobre la calificación energética figure en la publicidad y promoción de venta o alquiler.
Esto afecta a anuncios publicados en portales inmobiliarios, páginas de agencias y otros medios de comercialización.
No basta con obtener el certificado el día de la firma si la vivienda ya se está anunciando sin cumplir las obligaciones de información energética.
El propietario debe tener en cuenta este requisito desde el momento en que prepara la comercialización del inmueble.
La etiqueta permite que los compradores e inquilinos conozcan la calificación energética antes de tomar una decisión.
En un mercado con diferencias importantes de precios, esta información añade otro elemento de comparación.
DSAlicante ha analizado los barrios más caros y baratos para comprar vivienda en Alicante, donde el precio por metro cuadrado constituye uno de los principales criterios de búsqueda.
La eficiencia energética puede aportar información adicional sobre las características de cada inmueble, aunque no determina por sí sola su precio.
Qué ocurre si se vende o alquila una vivienda sin certificado
La falta de certificación cuando resulta obligatoria puede constituir una infracción administrativa.
La legislación estatal contempla un régimen sancionador relacionado con el incumplimiento de las obligaciones de certificación energética.
La gravedad dependerá de la conducta concreta.
No es lo mismo cometer una irregularidad en la publicidad que presentar documentación falsa o incumplir otras obligaciones establecidas legalmente.
Por este motivo, no existe una única multa aplicable automáticamente a cualquier operación realizada sin certificado.
La consecuencia económica dependerá de la infracción que se determine y del procedimiento correspondiente.
Además del posible riesgo sancionador, la ausencia del documento puede complicar la formalización de la operación.
La Generalitat exige la inscripción del certificado correspondiente antes de la venta o el alquiler de los inmuebles sujetos a esta obligación.
¿Quién debe pagar el certificado energético, el comprador o el vendedor?
En una compraventa, la obligación de disponer del certificado corresponde al propietario que comercializa el inmueble.
Por tanto, lo habitual es que el vendedor asuma el coste de obtenerlo.
En el alquiler, corresponde igualmente al propietario cumplir con las obligaciones de certificación y entrega de la documentación.
No debe confundirse este gasto con los impuestos, honorarios notariales y otros costes asociados a la compraventa.
DSAlicante dispone de una guía sobre los impuestos y gastos que hay que pagar al comprar una vivienda, donde se explican los principales desembolsos que deben tenerse en cuenta.
El certificado energético forma parte de las obligaciones documentales que conviene resolver antes de cerrar la operación.
¿Se necesita un certificado nuevo cada vez que se alquila un piso?
No necesariamente.
Si el inmueble ya dispone de un certificado válido, registrado y aplicable a la vivienda, puede utilizarse mientras continúe vigente y no existan circunstancias que obliguen a actualizarlo.
Esto evita tener que encargar automáticamente una nueva evaluación cada vez que cambia el inquilino.
Sin embargo, el propietario debe comprobar que el documento corresponde exactamente a la vivienda que se está alquilando.
También debe verificar que la certificación no ha caducado.
En caso de duda, conviene revisar la documentación registral y consultar al técnico competente.
La existencia de un certificado para un edificio completo tampoco debe interpretarse sin más como garantía de que cualquier documento sirve para todas las operaciones, sin comprobar su alcance.
Qué significa tener una vivienda con calificación energética E, F o G
Las letras de la etiqueta energética indican el resultado de la evaluación según los criterios oficiales.
Una vivienda con calificación A presenta un comportamiento energético más eficiente que otra situada en los niveles inferiores de la escala, dentro de las condiciones normalizadas de cálculo.
Las calificaciones E, F y G corresponden a niveles de eficiencia inferiores.
Sin embargo, no permiten calcular directamente cuánto pagará el ocupante en electricidad o gas.
Dos familias que viven en viviendas con la misma calificación pueden tener consumos reales diferentes.
La etiqueta tampoco sustituye una inspección del estado general del inmueble.
Para evaluar una compra es necesario revisar otros aspectos, como el estado de las instalaciones, las posibles humedades, la estructura y los gastos de comunidad.
En el caso de un alquiler, también es importante conocer las condiciones económicas del contrato.
DSAlicante explica cuánto puede exigirse de fianza en un alquiler de Alicante y cómo se recupera, una cuestión distinta de la certificación energética pero igualmente relevante antes de firmar.
¿Puede mejorar la calificación energética después de una reforma?
Sí, siempre que las actuaciones realizadas produzcan una mejora acreditable mediante una nueva evaluación.
Entre las reformas que pueden influir se encuentran la mejora del aislamiento térmico, la sustitución de ventanas o la instalación de equipos de climatización más eficientes.
También pueden tener relevancia determinadas instalaciones de energías renovables.
No obstante, el resultado depende de las características del inmueble y de los criterios de cálculo aplicables.
No debe suponerse que cualquier reforma elevará automáticamente una o varias letras de la calificación.
Antes de invertir, puede resultar útil solicitar asesoramiento técnico para conocer qué actuaciones tienen mayor impacto potencial.
La evaluación energética puede ayudar a identificar oportunidades de mejora, pero no sustituye un proyecto de reforma cuando este sea necesario.
Preguntas frecuentes sobre el certificado energético en Alicante
¿Cuánto cuesta registrar el certificado de un piso?
La tasa autonómica prevista para una vivienda individual es de 10 euros. A esa cantidad hay que sumar los honorarios del técnico certificador.
¿Es obligatorio para vender una vivienda de segunda mano?
Con carácter general, sí, salvo que el inmueble se encuentre dentro de alguna de las excepciones previstas legalmente.
¿Hace falta para alquilar una vivienda?
Sí, en los arrendamientos sujetos a la normativa de certificación energética.
¿Puedo hacerlo yo mismo?
La elaboración y firma del certificado corresponden a un técnico competente. El propietario puede gestionar su registro o autorizar a otra persona para hacerlo.
¿Cuánto tiempo es válido?
La validez máxima general es de diez años, pero se reduce a cinco años cuando la calificación energética es G.
¿Debo enseñar la etiqueta antes de vender?
Sí. La calificación energética debe figurar en la publicidad de los inmuebles sujetos a esta obligación.
¿Se puede solicitar por internet?
El registro autonómico se realiza telemáticamente, aunque la evaluación del inmueble requiere la intervención de un profesional competente.
Una comprobación importante antes de anunciar una vivienda
El certificado de eficiencia energética es uno de los documentos que conviene preparar antes de poner un inmueble en venta o alquiler.
En Alicante y el resto de la Comunitat Valenciana, el procedimiento combina la evaluación de un técnico competente con la inscripción en el registro autonómico.
El propietario debe tener en cuenta los honorarios profesionales, la tasa administrativa y la obligación de mostrar la calificación energética en la publicidad.
Comprobar estos requisitos con antelación ayuda a evitar retrasos y permite ofrecer a compradores e inquilinos información relevante sobre el comportamiento energético de la vivienda.











