La Policía Nacional ha detenido en Alicante a un joven de 23 años acusado de sustraer presuntamente dos tarjetas bancarias a un conocido de avanzada edad y utilizarlas para retirar 4.500 euros en efectivo. La víctima detectó cinco extracciones que aseguraba no haber realizado ni autorizado.
Cinco retiradas de dinero que no reconocía fueron la pista que terminó destapando el caso.
La Policía Nacional ha detenido en Alicante a un joven de 23 años como presunto autor de un delito de estafa después de que un hombre de avanzada edad denunciara la desaparición de dinero de su cuenta bancaria.
El perjuicio económico asciende a:
4.500 euros.
Según la investigación policial, el arrestado conocía a la víctima y habría aprovechado un descuido para hacerse con dos de sus tarjetas bancarias.
Después, presuntamente las utilizó para sacar dinero en distintos cajeros.
Cinco retiradas de efectivo por un total de 4.500 euros
La investigación comenzó cuando la víctima acudió a denunciar que había detectado movimientos que no reconocía.
En concreto, aparecían:
cinco retiradas de efectivo.
El importe conjunto alcanzaba los 4.500 euros.
El hombre aseguró a los agentes que no había realizado esas operaciones.
También manifestó que no había entregado voluntariamente las tarjetas a otra persona ni había autorizado a nadie para utilizarlas.
Ante esta situación, los investigadores comenzaron a reconstruir los movimientos.
La mayoría de las extracciones se hicieron de noche
Uno de los detalles que llamó la atención durante las pesquisas fueron los horarios.
Los agentes comprobaron que la mayoría de las retiradas se habían realizado durante la noche.
Además, varias operaciones se habían efectuado utilizando cajeros pertenecientes a una misma entidad bancaria.
La información obtenida a partir de estos movimientos permitió a los investigadores avanzar en la identificación de la persona que presuntamente había utilizado las tarjetas.
El sospechoso era conocido de la víctima
Las pesquisas terminaron apuntando hacia un joven de 23 años que conocía al denunciante.
Según la Policía Nacional, el sospechoso habría aprovechado un descuido para sustraer las dos tarjetas.
Posteriormente las habría utilizado para realizar las cinco extracciones investigadas.
No se trataría, por tanto, de un robo cometido por un desconocido en la calle, sino de un caso en el que resulta especialmente relevante la relación previa de confianza o conocimiento entre víctima y presunto autor.
La Policía localizó y detuvo al joven en Alicante
Una vez identificado el sospechoso, los agentes procedieron a localizarlo.
Finalmente fue detenido en Alicante como presunto autor de un delito de estafa.
Después de completar las correspondientes diligencias policiales, las actuaciones fueron puestas a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Alicante.
Será el procedimiento judicial el que determine ahora las posibles responsabilidades penales.
Como ocurre en cualquier procedimiento de estas características, el detenido mantiene su derecho a la presunción de inocencia mientras no exista una sentencia firme.
Otro caso con personas mayores y tarjetas bancarias en Alicante
El caso presenta similitudes con otro suceso investigado recientemente en Alicante, aunque las cantidades y circunstancias son diferentes.
DSAlicante informó en agosto de la detención de una cuidadora en Alicante acusada de sacar más de 40.000 euros de las cuentas de un matrimonio de ancianos.
En aquel caso, la investigación contabilizó más de un centenar de extracciones.
En el actual son cinco operaciones y un perjuicio de 4.500 euros.
Ambos episodios tienen, sin embargo, un elemento común: las víctimas son personas de avanzada edad y la investigación gira alrededor de retiradas de efectivo realizadas mediante tarjetas bancarias.
Qué hacer si aparecen retiradas de efectivo que no reconoces
Detectar rápidamente una extracción desconocida puede ser determinante.
Si aparece en la cuenta bancaria una retirada de efectivo que el titular asegura no haber realizado, conviene comprobar inmediatamente:
- la fecha de la operación;
- el importe;
- el cajero utilizado;
- qué tarjeta se empleó;
- si existen más movimientos similares.
También resulta recomendable contactar inmediatamente con la entidad bancaria para bloquear la tarjeta cuando exista la sospecha de que otra persona pueda tenerla.
Guardar los movimientos bancarios y cualquier comunicación relacionada con las operaciones puede resultar útil posteriormente al presentar una denuncia.
Las extracciones pequeñas pueden tardar más en detectarse
No siempre desaparecen miles de euros de una sola vez.
En ocasiones, las retiradas se distribuyen en varias operaciones.
Eso puede provocar que una persona que no consulta habitualmente su banca electrónica tarde más tiempo en descubrirlas.
En este caso fueron cinco extracciones hasta sumar 4.500 euros.
Revisar periódicamente los movimientos —y no únicamente comprobar el saldo disponible— permite identificar antes operaciones que el titular no reconoce.
Especialmente cuando se trata de personas mayores que utilizan poco la banca electrónica, familiares o personas de confianza pueden ayudar a configurar alertas bancarias siempre que el titular así lo quiera.
La investigación queda ahora en manos judiciales
La Policía Nacional considera esclarecidas las cinco operaciones investigadas tras identificar y detener al joven de 23 años.
Las diligencias han sido trasladadas a los juzgados de guardia de Alicante.
La investigación deberá determinar las circunstancias concretas de la sustracción de las tarjetas y de las posteriores retiradas de efectivo.
Para la víctima, el caso comenzó simplemente con algo que no cuadraba al revisar su dinero.
Cinco operaciones que no reconocía y 4.500 euros menos en la cuenta.











