El Centro de Recepción de Menores Alacant vuelve a estar bajo el foco por una situación de sobreocupación que el Síndic de Greuges considera que ha dejado de ser excepcional para convertirse en un problema estructural.
La residencia tiene asignadas oficialmente 24 plazas, pero la ocupación media se ha situado alrededor de 43 niños y adolescentes al día y el centro ha llegado a atender hasta 67 menores en una misma jornada, según recoge la documentación conocida tras la investigación del defensor autonómico.
El Síndic de Greuges, Ángel Luna, ha trasladado a la Generalitat Valenciana cerca de una veintena de recomendaciones y sugerencias después de analizar las condiciones en las que funciona el centro.
Entre las medidas planteadas se encuentran resolver la sobreocupación, adecuar las plantillas, incorporar personal de enfermería, reforzar los equipos profesionales, corregir deficiencias en habitaciones y baños y aumentar las alternativas al acogimiento residencial.
El expediente recoge además situaciones denunciadas durante los últimos años relacionadas con colchones en el suelo, falta de espacio y estancias que se prolongan más allá del periodo previsto para un centro de primera recepción.
De 24 plazas a picos de 67 menores
La diferencia entre la capacidad oficial y la ocupación real es uno de los principales elementos de la investigación.
La residencia Alacant tiene asignadas 24 plazas para atender a niños, niñas y adolescentes.
Sin embargo, los datos analizados muestran una ocupación muy superior.
La media real se ha situado alrededor de 43 menores diarios, prácticamente el doble de las plazas asignadas.
Además, el Síndic señala que ha tenido conocimiento de jornadas en las que se habría llegado a atender a 67 menores.
Esto significa que, en los momentos de máxima ocupación conocidos, el número de usuarios ha llegado a ser aproximadamente 2,8 veces superior a las 24 plazas oficiales.
El Síndic visitó el centro en julio
La institución autonómica no se ha limitado a analizar documentación.
Técnicos del Síndic visitaron el Centro de Recepción de Menores Alacant el pasado 8 de julio.
En ese momento había 42 menores en las instalaciones y estaba prevista la llegada de otros tres.
La visita formó parte de una investigación iniciada a raíz de una queja sobre las condiciones del centro y los problemas derivados de la sobreocupación.
El expediente también ha contado con información procedente de otras instituciones, entre ellas la Fiscalía de Menores.
¿Para qué sirve el Centro de Recepción de Menores Alacant?
El centro tiene una función especialmente sensible dentro del sistema de protección.
Se trata de un recurso de primera acogida para menores que se encuentran en situaciones de desprotección.
Además de proporcionar atención inmediata, los profesionales deben estudiar la situación personal, familiar y social de cada niño o adolescente.
A partir de ese análisis se determina qué medida de protección resulta más adecuada para su caso.
Precisamente por tratarse de un centro de recepción, la estancia no debería convertirse en una solución residencial permanente.
El Síndic insiste en que los menores no deben permanecer en este tipo de recursos más tiempo del estrictamente necesario para estudiar su situación y encontrar una alternativa adecuada.
Menores de entre 6 y 17 años
La residencia atiende a niños y adolescentes de entre 6 y 17 años.
Las circunstancias que pueden provocar su ingreso son diversas.
No todos los menores atendidos llegan por los mismos motivos ni la sobreocupación puede atribuirse exclusivamente a un único fenómeno.
El expediente recoge tanto la llegada de menores migrantes sin referentes familiares como otros casos vinculados a situaciones de desamparo, malos tratos, violencia u otras circunstancias que requieren protección.
De hecho, la información analizada por el Síndic refleja que una parte importante de los menores incluidos en determinados listados había ingresado por causas distintas a los procesos de reparto de menores migrantes.
El problema no empezó este verano
Uno de los aspectos más relevantes de la resolución es que el Síndic no considera la saturación un episodio aislado.
La institución sostiene que la sobreocupación se ha convertido en estructural.
Los antecedentes se remontan varios años atrás.
El propio Síndic recuerda expedientes anteriores relacionados con el mismo centro.
Ya en 2017 se investigaron problemas de sobreocupación, colchones colocados en el suelo, falta de equipamientos, hacinamiento y menores que permanecían más tiempo del previsto.
En 2022 volvió a abrirse otro expediente relacionado con el deterioro de las infraestructuras y la insuficiencia de profesionales.
Por tanto, las advertencias actuales se producen después de antecedentes similares.
Colchones en el suelo y falta de espacio
La documentación recopilada describe situaciones especialmente delicadas.
Entre los problemas señalados aparecen episodios en los que ha sido necesario instalar colchones en el suelo para poder atender a los menores.
También se mencionan dificultades relacionadas con la distribución de dormitorios y baños y la falta de espacios adecuados ante el número de usuarios.
La Fiscalía de Menores ya había advertido de la necesidad de contar con más plazas y medios personales y materiales después de una visita realizada en diciembre de 2025.
Según la información incorporada al expediente, se encontraron dormitorios inicialmente previstos para una o dos personas que habían tenido que adaptarse para alojar a más menores mediante camas y literas.
El Síndic reclama una solución a la sobreocupación
Una de las recomendaciones fundamentales es evidente: resolver el problema de capacidad.
El Síndic pide una planificación de los recursos que permita atender correctamente las necesidades de los menores.
También reclama garantizar un servicio adecuado tanto para los niños y adolescentes como para los trabajadores que los atienden.
El defensor autonómico considera que una situación excepcional no puede terminar convirtiéndose en el funcionamiento habitual del recurso.
Pide incorporar personal de enfermería
La plantilla es otro de los grandes focos de las recomendaciones.
Entre las carencias señaladas figura la ausencia de una plaza de enfermería.
El Síndic plantea incorporar este perfil profesional y mantener los refuerzos de plantilla mientras no se modifique la relación estructural de puestos de trabajo.
También pide disponer de equipos profesionales estables en áreas como:
- Psicología.
- Trabajo social.
- Educación y atención directa.
- Enfermería.
La estabilidad de los profesionales es especialmente importante en un recurso que atiende a menores en situaciones de vulnerabilidad.
Más familias de acogida para reducir las estancias
Aumentar las plazas dentro del centro no es la única solución planteada.
El Síndic reclama potenciar las alternativas al acogimiento residencial, especialmente el acogimiento familiar.
La falta de familias disponibles y de plazas en otros recursos puede provocar que algunos menores permanezcan en el centro de recepción durante más tiempo del deseable.
Los profesionales consultados durante la investigación explicaron las dificultades existentes para realizar derivaciones cuando otros centros están completos y no existen suficientes familias acogedoras.
El defensor autonómico recuerda que, siempre que sea posible y responda al interés superior del menor, debe priorizarse el acogimiento familiar frente al residencial.
Estancias que no deberían prolongarse
La función de una residencia de recepción es evaluar inicialmente cada situación y buscar después la medida de protección más adecuada.
Por ello, el Síndic considera necesario evitar que la permanencia se prolongue más allá del tiempo estrictamente necesario.
En los antecedentes de la institución ya se había advertido de casos que superaban los 45 días de estancia.
Cuando faltan recursos alternativos, la salida de los menores se retrasa y las plazas de recepción no se liberan al ritmo necesario.
Esto puede generar un efecto acumulativo: llegan nuevos casos mientras otros niños y adolescentes continúan esperando una alternativa.
Obras y deficiencias en las instalaciones
El centro también ha sido objeto de actuaciones de mejora.
Sin embargo, el Síndic pide que, una vez terminadas las obras, exista un seguimiento intensivo del funcionamiento de las instalaciones.
La institución reclama comprobar que se hayan solucionado todas las deficiencias detectadas.
Entre ellas aparecen cuestiones relacionadas con:
- Distribución de habitaciones.
- Baños.
- Espacios comunes.
- Condiciones materiales.
- Necesidades derivadas de la sobreocupación.
La reforma física del centro, advierte el expediente, debe ir acompañada de una planificación adecuada de plazas y profesionales.
El Síndic critica las dificultades para obtener información
La resolución no se limita a las condiciones del centro.
Ángel Luna también critica la colaboración de la administración durante la investigación.
El Síndic reclama a la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia que facilite la información solicitada y responda en tiempo y forma a los requerimientos de la institución.
La documentación conocida esta semana eleva el tono de estas críticas y apunta a la posibilidad de considerar a la administración como no colaboradora u obstaculizadora si persiste la falta de respuesta.
La Conselleria señaló, según la información difundida tras conocerse la resolución, que la Dirección General todavía no había recibido formalmente el documento del Síndic.
Por tanto, habrá que esperar a su respuesta oficial a las recomendaciones para conocer qué medidas acepta y cómo plantea ejecutarlas.
La Inspección de Trabajo también ha intervenido
La situación no ha sido analizada únicamente desde el punto de vista de la protección de los menores.
La Inspección de Trabajo también ha intervenido en relación con las condiciones del centro.
Según la documentación difundida sobre el expediente, se han detectado incumplimientos relacionados con la prevención de riesgos laborales.
La sobreocupación no afecta únicamente al espacio disponible para los niños y adolescentes, sino también a las condiciones en las que los profesionales deben desarrollar su trabajo.
Los sindicatos reclaman medidas inmediatas
Los representantes de los trabajadores llevan tiempo alertando sobre las condiciones del centro.
Tras conocerse las conclusiones del Síndic, representantes sindicales han reclamado una respuesta inmediata.
Desde Comisiones Obreras se ha llegado a describir la situación como una “bomba de relojería”, al considerar que la sobreocupación y la insuficiencia de recursos generan riesgos tanto para los menores como para la plantilla.
Se trata, en cualquier caso, de una valoración sindical que se suma a las conclusiones institucionales del Síndic.
El interés superior del menor, en el centro de las recomendaciones
La resolución recuerda a la Generalitat su obligación de colocar el interés superior de los niños y adolescentes por encima de otras consideraciones.
La administración autonómica tiene competencias de protección y debe garantizar unas condiciones adecuadas a los menores tutelados.
El Síndic hace referencia tanto a la legislación española como a los tratados internacionales y a la Convención sobre los Derechos del Niño.
La situación migratoria o los conflictos competenciales entre administraciones, sostiene la institución, no eliminan las obligaciones de protección.
Qué pide exactamente el Síndic a la Generalitat
Las recomendaciones pueden resumirse en varios grandes bloques.
Resolver la sobreocupación.
La capacidad del centro debe adecuarse al número real de menores atendidos.
Reforzar la plantilla.
El Síndic pide profesionales suficientes y estables, incluyendo enfermería.
Mejorar las instalaciones.
Deben corregirse las deficiencias detectadas en habitaciones, baños y otros espacios.
Evitar estancias excesivamente largas.
El centro de recepción debe cumplir su función temporal.
Potenciar el acogimiento familiar.
Se necesitan más familias y alternativas al ingreso residencial.
Mejorar la planificación.
Los recursos materiales y humanos deben poder adaptarse a variaciones de ocupación.
Supervisar el centro después de las obras.
El Síndic pide un seguimiento especialmente intenso durante los primeros meses.
Colaborar con la investigación.
La Conselleria debe proporcionar la información requerida y responder formalmente a las recomendaciones.
Una situación pendiente ahora de la respuesta de la Generalitat
La publicación de la resolución abre ahora una nueva fase.
La cuestión ya no es únicamente conocer las condiciones del Centro de Recepción de Menores Alacant, sino qué medidas adoptará la Generalitat para responder a las recomendaciones.
El dato más llamativo sigue siendo la diferencia entre la capacidad oficial y la ocupación registrada.
Un recurso con 24 plazas asignadas mantiene una media cercana a 43 menores diarios y ha llegado, según la información conocida por el Síndic, a picos de 67 niños y adolescentes.
La institución considera que esa sobreocupación no puede normalizarse y reclama una combinación de más recursos, mejores instalaciones, plantillas adecuadas y alternativas de acogimiento.
La respuesta formal de la Conselleria y las actuaciones que adopte a partir de ahora determinarán si las recomendaciones se traducen finalmente en cambios efectivos en el centro.











