El Centro de Mayores Parc Nou abrirá del 1 al 15 de septiembre la matrícula para sus talleres de envejecimiento activo. Pueden solicitar plaza los mayores de 58 años, pensionistas y personas con una discapacidad mínima del 33%, pero este año hay un detalle fundamental: las plazas se ordenarán por edad y tendrán prioridad los solicitantes de mayor edad.
En muchas convocatorias municipales, llegar antes puede significar tener más posibilidades de conseguir plaza.
En los nuevos talleres para mayores de Crevillent, no será así.
El Centro de Mayores Parc Nou abrirá el próximo 1 de septiembre el periodo de inscripción para sus talleres de envejecimiento activo del nuevo curso, una programación destinada a fomentar la actividad física, mental y social de sus participantes.
El plazo permanecerá abierto hasta el 15 de septiembre y las solicitudes deberán formalizarse presencialmente en las instalaciones del centro.
Pero el Ayuntamiento ha introducido una aclaración especialmente importante para quienes estén pensando en acudir a primera hora del primer día: las plazas no se adjudicarán por orden de llegada.
Las solicitudes serán ordenadas por edad.
Y tendrán prioridad las personas más mayores.
Por tanto, no será necesario competir por ser el primero en presentar la matrícula.
Además, el programa no está reservado exclusivamente a jubilados de una determinada edad. Podrán acceder quienes cumplan al menos uno de tres requisitos: tener más de 58 años, ser pensionista o acreditar un grado de discapacidad igual o superior al 33%.
Las actividades comenzarán el 16 de octubre.
Del 1 al 15 de septiembre, sin ventaja por apuntarse el primer día
El periodo de inscripción durará dos semanas.
Las matrículas podrán formalizarse desde el martes 1 de septiembre hasta el día 15, ambos incluidos, en el Centro de Mayores Parc Nou.
La principal recomendación municipal es sencilla: respetar el plazo, pero sin necesidad de precipitarse.
Una persona que entregue correctamente su solicitud el día 10 no quedará automáticamente detrás de otra que lo haya hecho el día 1.
Una vez cerrado el periodo, las listas de los talleres se organizarán rigurosamente por edad, según ha explicado el Ayuntamiento.
Los solicitantes de mayor edad tendrán prioridad para conseguir las plazas disponibles.
La medida resulta especialmente relevante en aquellas actividades donde exista más demanda que capacidad.
Este sistema evita que la adjudicación dependa de quién pueda acudir antes al centro, algo que podría perjudicar precisamente a personas con dificultades de movilidad, responsabilidades familiares, problemas para desplazarse o cualquier otra circunstancia que les impida presentarse durante las primeras horas de apertura.
Lo importante será entregar la solicitud dentro del periodo establecido y cumplir los requisitos.
No hace falta cumplir necesariamente 58 años si se es pensionista
Otro punto que puede generar dudas está relacionado con la edad.
El programa establece tres vías de acceso alternativas.
Puede solicitar plaza una persona que tenga más de 58 años.
También puede hacerlo quien sea pensionista.
Y existe una tercera posibilidad para quienes tengan reconocido un grado de discapacidad mínimo del 33%.
Por tanto, no deben interpretarse como tres condiciones que haya que cumplir simultáneamente.
Basta con encajar en alguno de los perfiles establecidos.
Esto amplía el número de vecinos que pueden acceder a la programación del Centro de Mayores y permite que determinadas personas que todavía no hayan alcanzado esa edad puedan participar si cumplen los demás criterios.
En el momento de realizar la matrícula será necesario presentar una fotocopia del DNI.
La inscripción, además, se realizará presencialmente.
Conviene preparar esa documentación antes de acudir para evitar tener que repetir el desplazamiento.
Qué pasa con las solicitudes presentadas después del 15 de septiembre
El cierre del plazo no significa que desaparezca por completo la posibilidad de participar.
Pero sí cambia la situación del solicitante.
A partir del 16 de septiembre, las nuevas peticiones pasarán automáticamente a una lista de espera.
Esto convierte el día 15 en la verdadera fecha que no conviene olvidar.
Hasta entonces, las solicitudes entran en el procedimiento ordinario de asignación de plazas.
Después, dependerán de que existan vacantes o se produzcan renuncias.
Por ello, aunque no haya ninguna ventaja en correr al centro durante el primer día, tampoco resulta recomendable dejar la matrícula para después de la fecha límite.
La diferencia es importante: no hay premio por llegar el primero, pero sí consecuencias por llegar tarde.
Los talleres comenzarán el 16 de octubre
Una vez terminado el proceso de inscripción y asignadas las plazas, habrá aproximadamente un mes hasta el inicio de las actividades.
El nuevo curso comenzará oficialmente el 16 de octubre.
La programación se enmarca dentro de los denominados talleres de envejecimiento activo, un concepto que ha ganado peso durante los últimos años en las políticas dirigidas a la población de mayor edad.
No consiste simplemente en llenar horas de ocio.
La filosofía es mantener capacidades y relaciones durante una etapa de la vida en la que la actividad cotidiana puede cambiar considerablemente.
La jubilación, por ejemplo, supone para muchas personas abandonar una rutina que durante décadas ha estructurado buena parte de su semana.
También pueden producirse cambios familiares, pérdida de relaciones sociales o una disminución progresiva de determinadas actividades.
Los programas municipales buscan ofrecer espacios donde seguir aprendiendo, mantenerse activo y, sobre todo, relacionarse.
El propio Centro de Mayores Parc Nou define sus talleres como una oferta orientada al bienestar físico, mental y social.
Son tres dimensiones diferentes, pero estrechamente relacionadas.
Mantener la actividad también significa mantener relaciones
Uno de los aspectos menos visibles del envejecimiento es el cambio en las relaciones sociales.
Durante la etapa laboral, gran parte del contacto cotidiano se produce de manera casi automática.
Compañeros de trabajo.
Clientes.
Vecinos.
Desplazamientos.
Gestiones.
Rutinas.
Cuando esa estructura desaparece, hay personas que necesitan reconstruir buena parte de su agenda social.
Los centros de mayores pueden desempeñar ahí una función que va más allá de la actividad concreta que se realice.
Una persona puede apuntarse inicialmente porque quiere aprender algo o mantenerse físicamente activa y terminar encontrando también un grupo estable con el que relacionarse semanalmente.
Esa regularidad es importante.
No es lo mismo acudir a una actividad puntual que tener una cita todas las semanas durante meses.
El Ayuntamiento de Crevillent subraya precisamente la posibilidad de compartir momentos en compañía como uno de los objetivos de la convocatoria.
Envejecer de manera activa no significa hacer deporte constantemente
La expresión “envejecimiento activo” puede llevar a pensar únicamente en ejercicio físico.
El concepto es mucho más amplio.
Mantenerse activo puede significar moverse y trabajar capacidades físicas, pero también aprender, conversar, participar en actividades culturales, entrenar la memoria o conservar vínculos sociales.
Una persona puede tener limitaciones para determinados ejercicios y continuar siendo plenamente activa desde el punto de vista cognitivo y social.
Por eso este tipo de programas busca atender diferentes dimensiones.
La actividad física adaptada puede ayudar a conservar movilidad y autonomía.
El trabajo cognitivo permite ejercitar atención, memoria o aprendizaje.
Y las actividades grupales ofrecen un espacio de participación que puede resultar especialmente valioso para personas que viven solas.
No todas necesitarán lo mismo.
Precisamente la existencia de talleres permite encontrar opciones diferentes dentro de un mismo centro.
Crevillent pone el foco en quienes tienen más edad
La decisión de ordenar las solicitudes por edad introduce además una orientación clara en la política de acceso.
Cuando las plazas sean insuficientes, tendrán prioridad los solicitantes de mayor edad.
No quien maneje mejor un trámite.
No quien tenga posibilidad de acudir a primera hora.
No quien consiga que otra persona haga cola.
La edad determinará el orden.
Esto puede resultar particularmente relevante en una población donde las necesidades cambian a medida que avanzan los años.
Una persona de 60 años y otra de 82 pueden cumplir igualmente los requisitos de acceso, pero su situación cotidiana puede ser muy distinta.
La prioridad establecida por el centro intenta favorecer a quienes se encuentran en edades más avanzadas.
Para los usuarios significa también que no hay necesidad de generar colas innecesarias durante la apertura de matrícula.
El plazo completo sirve para presentar la solicitud.
La soledad no siempre significa vivir solo
La dimensión social de estos programas adquiere importancia ante otro fenómeno cada vez más presente: la soledad no deseada.
Una persona puede vivir sola y mantener una vida social intensa.
Y también puede convivir con otras personas y sentirse aislada.
No existe una equivalencia automática.
Pero determinados cambios asociados a la edad pueden reducir las oportunidades de relación.
La pérdida de la pareja.
Amigos que dejan de salir.
Problemas de movilidad.
Jubilación.
Familiares que viven en otras ciudades.
O simplemente una rutina cada vez más doméstica.
Disponer de actividades periódicas crea motivos para salir de casa y encontrarse con otras personas.
Y esa función puede ser tan importante como el contenido del taller.
DSAlicante ha abordado en otras ocasiones la creciente apuesta municipal por el envejecimiento activo y las actividades dirigidas a personas mayores, una tendencia que responde tanto al aumento de la esperanza de vida como al peso creciente de este grupo de población.
Crevillent aplica ahora esa filosofía desde su Centro de Mayores Parc Nou.
El reto ya no es solo vivir más años
España se encuentra entre los países con mayor esperanza de vida del mundo.
Pero el debate sobre el envejecimiento ha cambiado.
La cuestión no es únicamente cuántos años se viven.
También importa cómo se viven.
Mantener autonomía durante el mayor tiempo posible se ha convertido en uno de los grandes objetivos de las políticas de salud y bienestar.
Eso implica prevenir.
Moverse.
Conservar relaciones.
Estimular capacidades cognitivas.
Participar en la comunidad.
Y detectar situaciones de aislamiento antes de que se conviertan en problemas más graves.
Un taller municipal no puede resolver por sí solo todos esos desafíos.
Pero puede formar parte de una red de recursos que ayude a mantener rutinas saludables.
Especialmente cuando las actividades son accesibles para personas que quizá no utilizarían una oferta privada.
Un centro de mayores puede ser también un lugar para empezar algo nuevo
Existe otro prejuicio habitual alrededor de este tipo de programación.
Pensar que los centros de mayores sirven únicamente para continuar haciendo aquello que una persona ya sabe hacer.
También pueden funcionar al revés.
Como lugares donde empezar.
Aprender una actividad nueva a los 60, 70 u 80 años no tiene por qué perseguir ningún objetivo profesional.
Puede hacerse simplemente por curiosidad.
La jubilación ofrece a algunas personas algo que durante décadas fue escaso: tiempo.
Y ese tiempo puede utilizarse para recuperar aficiones abandonadas o descubrir otras completamente nuevas.
Aprender implica además enfrentarse a pequeños retos.
Recordar.
Practicar.
Equivocarse.
Volver a intentar.
Compartir progresos.
La edad no elimina esa capacidad.
Qué deben recordar quienes quieran solicitar plaza
La convocatoria de Crevillent puede resumirse en unas pocas fechas y requisitos importantes.
La matrícula se abre el 1 de septiembre.
El plazo ordinario termina el 15 de septiembre.
La inscripción se realiza presencialmente en el Centro de Mayores Parc Nou.
Hay que aportar fotocopia del DNI.
Puede participar quien sea mayor de 58 años, pensionista o tenga reconocido al menos un 33% de discapacidad.
Las plazas no se adjudican por orden de llegada.
Se ordenarán por edad y tendrán prioridad las personas más mayores.
Desde el 16 de septiembre, las nuevas solicitudes pasarán a lista de espera.
Y las actividades comenzarán el 16 de octubre.
Esos son los datos fundamentales.
Dos semanas para apuntarse sin carreras
La apertura de inscripciones suele generar una pregunta inmediata entre quienes temen quedarse sin plaza:
“¿A qué hora tengo que ir?”
En Crevillent, esta vez, la respuesta es tranquilizadora.
No hace falta acudir corriendo durante la primera mañana.
El Centro de Mayores ha dejado claro que ser el primero en entregar la matrícula no proporciona prioridad.
Los vecinos dispondrán de dos semanas para presentar correctamente la solicitud.
Después, si existen más interesados que plazas, la edad establecerá el orden.
El sistema intenta que el acceso no dependa de la capacidad para hacer cola.
Y encaja con la propia naturaleza de una programación destinada precisamente a personas que pueden tener situaciones físicas y personales muy diferentes.
El curso comenzará el 16 de octubre.
Antes llegará el momento de solicitar plaza.
Del 1 al 15 de septiembre, Crevillent volverá a abrir las puertas de sus talleres a quienes quieran mantenerse activos, seguir aprendiendo y compartir tiempo con otras personas.
Y este año hay una idea que conviene recordar antes de salir de casa:
no importa llegar el primero. Importa apuntarse dentro del plazo.











