Ata Gomis y su “Alien”

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Soy un extraterrestre, soy un extraterrestre, soy un extraterrestre, lo veo cada día escrito en un papel, repetido cincuenta veces, pegado en la nevera, también escrito en mi libreta azul, dentro de la mesilla de noche”. Cuando la literatura de ciencia ficción encandila se convierte en método ante lo insospechado generando títulos recalcitrantes como la última novela de Ata Gomis, guionista, dramaturga y ex locutora en la 97.7 radio. Alien. Una extraña dentro de mí se presenta en la Biblioteca de la Dona de València envuelta en la magia del sentimiento oceánico donde ese “sentirse sumergido en la inmensa masa del océano cósmico formando parte de él como una partícula más”, es algo vinculante.

Lo que yo siento cuando escribo, es vida, es absolutamente necesario”, declara la autora.

¿Cómo descartar la ciencia ficción, el creacionismo alienígena, (intervención extraterrestre en la evolución de la humanidad), en el tremebundo desarrollo evolutivo de las sociedades humanas que, siglo tras siglo, continúan inmolando al planeta entero por el vicio del poder?

Sir Fred Hoyle, astrofísico, guionista y matemático inglés quien acuñaría el término Big Bang, -teoría sobre el origen del universo que por cierto desestimaba-, coautor junto al escritor John Elliot de A de Andrómeda (año mil novecientos sesenta y uno), relata como cierta supercomputadora crea un humanoide que “empieza a manipular a los gobiernos y a la humanidad con fines siniestros”. ¿Un fenómeno de repetición periódica como las olas del mar o los latidos del corazón? Curiosamente dotarían a la malvada criatura de género femenino ratificando que la misoginia es sideral.

Gomis, bailarina (Monleoneta) en el popular Show de Joan Monleón de la televisión valenciana, allá por mil novecientos ochenta y nueve, considera ésta, su última novela, como la obra preferida del catálogo novelesco que posee. Una chocante vivencia personal inspiraría la trama al cruzarse y entablar amistad con uno de los vecinos de su actual domicilio. “Me empezó a decir que me conocía ya de otra vida” para posteriormente confiarle que tenía reveladoras visiones referidas a ella.

¿La sincronicidad acuñada por el psicólogo suizo Carl Jung en toda su esencia? “El relato de horror de Edgard Allan Poe de marineros náufragos que matan y se comen a un joven marinero, llamado Richard Parker, cobra horrenda realidad cincuenta años después, cuando marineros igualmente náufragos matan y se comen a un Richard Parker”, recoge el escritor estadounidense sobre temas psíquicos Alan Vaughan.

Gomis a raíz de tan inesperada experiencia vecinal se puso a escribir y a escribir mientras la historia fluía a borbotones. Aquellas declaraciones que tomó como un juego, viraron cuando “me dice que descubre que yo era su madre en un planeta felino” entonces, -relata Gomis-, “empieza a calar algo dentro de mí y empiezo a encajar cosas”. Así brotó el germen de la aventura literaria dando vida a London y Danzoa dos alienígenas que son enviados a la Tierra en busca de la reina Sanksar un planeta felino que tiempo atrás explosionó acabando con la mayoría de sus habitantes. Ambos extraterrestres saben que el planeta azul es un buen sitio para esconderse, “como también saben que quien entra en él, olvida” y “ella (la reina) se siente perdida en la Tierra, la protagonista se siente perdida”.

¿Cómo no sentirse en completo desvarío ante desbocadas fierezas ininteligibles para cualquier cerebro sin zonas oscuras?

¿Cómo olvidar que la humanidad repite holocaustos, genocidios, devastaciones, atrocidades como si fuese la irrevocable y trastornada consigna a cumplir maquinalmente a fin de sentirse especial o amasar poder?

Los seres humanos guardamos muy poca memoria histórica, y aquello que no interesa retener en los libros se oculta en el más oscuro de los rincones” afirma el escritor Juan José Bonilla Méndez.

¿Un libro animalista?

Tal vez, dada la vinculación del relato a una colonia del Cabanyal, antiguo barrio marinero de València con cerca de veinte mil habitantes, donde se localizan algunos de los enredos que rodean a esos astrales en su búsqueda de la fallecida, amnésica y reencarnada soberana.

Sentenciaba Elisabeth Kübler-Ross profesional médica, nacida en Suiza, con estudios en Psiquiatría y especializada en cuidados paliativos de personas moribundas, que “la experiencia de la muerte es casi idéntica a la del nacimiento. Es un nacimiento a otra existencia que puede ser probada de manera muy sencilla”.

Gomis, enredada por la rocambolesca agenda promocional, tras la primera performance literaria llevada a cabo en Radio City (València), constantemente viaja hiperconectada en redes sociales y plataformas, realiza entrevistas radiofónicas y utiliza su altavoz personal en el apoyo a colonias felinas. “-¡No nos callarán, arriba las zarpas!”, se lee en uno de los capítulos donde narra que “las gatas asilvestradas no atendían a razones. London, cansado de ser incomprendido, decidió hacer uso de sus poderes emitiendo una onda de vibración lenta: la dormidera del guerrero; un campo magnético de relax absoluto al que las gatas sucumbieron de inmediato”.

Con inusual y relajante abrazo tántrico colectivo, sellaría la autora su primera puesta en escena de Alien. Una extraña dentro de mí. “La verdad es que la sensación fue estupenda”, comenta Jesús Padilla artista plástico muelano (Zaragoza) presente en el evento.

Nunca he apoyado tanto un libro como este porque creo que es mi misión y que lo tengo que hacer, lleve o no lleve a algo, creo que lo tengo que hacer”, comenta Gomis ansiosa por retomar la escritura. “No estoy escribiendo y ya estoy con unas ganas locas”.

El inefable Antonio Gala comentaría: “Cuántas veces me habrán preguntado por qué escribo. Sería más fácil decir por qué no escribo. Creo que escribo porque lo necesito para sentirme vivo. Si se me impidiese hacerlo, moriría de alguna forma no previsible, pero moriría”.

¿Realmente los libros se empiezan a escribir solos según afirman profesionales de la literatura?

Yo lo único que soy es una simple plumilla que transcribo al ordenador, pero el libro es como que tiene muy claro por donde va, en cómo va a acabar”. ¿Escritura automática al estilo del grupo Las Cinco instituido por la silenciada precursora-pionera de la pintura abstracta, la artista sueca Hilma af Klint? “Si no fuera así sería muy difícil para los escritores y escritoras acabar un libro o rellenar doscientas páginas, me parece muy difícil, si no estuviéramos un poco ayudados, apoyados y nos manejaran las manitas; una vez en el inicio, el libro empieza a tomar su propia personalidad y él se escribe a sí mismo, es un placer”.

Gomis disfruta creando mundos librescos donde ella misma es su propio acicate y con “la libertad de decir si quiero escribir un libro y sacarlo, tener la independencia de decir ¡tira p´alante! con ayuda o sin ayuda ¡tira palante!” hasta ver editadas sus historias. Tanto en literatura como para toda empresa arriesgada “sobran los discutidores y los intrigantes. Cuando se tiene un objetivo en la mira, no puede uno perder el tiempo en disputas”, sentenciaría el escritor suizo, con más de cuarenta y cinco millones de libros vendidos sobre la arqueología alienígena, Erich von Däniken. “Era alguien que trajo la creencia en conspiraciones de vuelta al centro de la sociedad. Alguien que preparó el terreno para nuestra sociedad posfactual de hoy (los hechos objetivos pasan a segundo plano primando creencias, ideología y emociones), donde el concepto de verdad casi ya no existe”, bloguean.

A la reina protagonista quieren los viajeros interestelares llevarla a la Confederación de planetas de la galaxia para que salde la deuda que tiene pendiente. “Lo que se dice aquí en este libro es que cuando llegamos a la Tierra olvidamos nuestro pasado estelar, galáctico, nuestro pasado, nuestros orígenes, un poco mezclo todo eso” señala la prosista.

El dibujante y actor Jesús Padilla, presente en la performance literaria, participó del colectivo abrazo tántrico con música chill-out (relajante) que consumó la cita, “la verdad es que la sensación fue estupenda”.

Los alienígenas debemos permanecer callados después de experimentar emociones terrícolas, al menos un corto periodo en meditación”, se lee en una de las páginas. Al contrario que mortífagos (que viven de la muerte, 7.291 y 230 víctimas en Madrid y València respectivamente) que hablan y hablan disfrazando su criminalidad.

Descubrió curiosamente Gomis que sus ficticios relatos contienen situaciones que también ocurren en la realidad conocida. “Yo creía que le pasaba a todo el mundo pero luego pregunté y me dijeron que no”. Sobre ese Alien del titular arguye no es más que el alter ego agazapado que existe en cada ser humano que no para de cuestionarse “¿de dónde pertenezco, de quién soy?”, resolviendo jocosamente que: “Si no sabemos a dónde vamos este jueves que viene o el próximo mes, ¿vamos a saber que procedencia tenemos existencial?”. Cualquier lugar, por insignificante que parezca, -afirma-, puede albergar “uno de los mayores sucesos galácticos”. La imaginación todo lo puede.

Qué bella es Iris, si supiera que tiene el poder de viajar a las estrellas y curar con la mirada”.

¿Pasa en la política? ¿Pasa en los medios de comunicación? ¿Pasa en las relaciones sentimentales y sexuales? ¿Pasa en el orbe financiero? ¿Pasa que “si intentáramos interpretar un personaje ininterrumpidamente durante un año. Acabaríamos creyéndonoslo? ¿Sustituiría la comedia a la realidad? ¿Absorberíamos la farsa olvidándonos de nuestro yo genuino?”. Son preguntas planteadas en la novela.

Cuando llevas ahí dentro un libro, hay que sacarlo. ¡Que bonito! poder crear un mundo o poder hacer de canal para que ese mundo salga a la luz”.

Michel Eyquem de Montaigne, filósofo y humanista francés del siglo dieciséis, de familia de comerciantes, cuya madre -apellidada López- era española emigrante, ¡emigrante! que marchó a Francia huyendo de la Inquisición ¡huyendo de la muerte! Su hijo, el citado erudito, respecto a la conquista y colonización española de América, manifestaría “los métodos represivos y destructores de los que se decían portadores de una civilización evolucionada y de una religión revelada”, según el estudio realizado sobre el personaje por parte del profesor y médico uruguayo Fernando Mañé. (¿Oído cocina ultra y conspiradoras marionetas viajeras que no han leído un solo libro fidedigno de historia?). Pues bien, el citado escritor renacentista, comentaría: “Todo el mundo mira hacia fuera, yo quiero mirar hacia el interior”, allí donde tal vez cele el Alien de cada cual.

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Angeles Sanmiguel

Angeles Sanmiguel Experta en Opinión y Actualidad en DSAlicante.com

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