Se va la luz: Lo primero que hacemos es mirar por la ventana para comprobar si también les ocurre a los vecinos. Después llegan las preguntas:
¿Ha saltado solamente mi casa?
¿Debo bajar los automáticos?
¿Puedo abrir el frigorífico?
¿Cuánto aguanta la comida sin electricidad?
¿Qué aparatos debería desenchufar?
Un corte eléctrico de unos minutos normalmente no pasa de ser una molestia. Sin embargo, cuando el suministro tarda en regresar, saber cómo actuar puede evitar alimentos estropeados, daños en aparatos y decisiones equivocadas.
Además, Alicante tiene precedentes recientes de interrupciones programadas y averías. DSAlicante ha informado en diferentes ocasiones sobre cortes de luz programados en Alicante y otros municipios y sobre problemas reiterados denunciados por vecinos.
Esta es una guía práctica para saber qué hacer.
1. Comprueba si el corte es solamente de tu vivienda
Antes de pensar que existe un apagón general, hay que determinar dónde está el problema.
Mira:
el rellano;
las farolas de la calle;
otros edificios;
viviendas cercanas.
Si todo lo demás tiene electricidad, probablemente la incidencia esté dentro de tu vivienda o edificio.
En ese caso conviene revisar el cuadro eléctrico.
2. Mira el cuadro eléctrico
El cuadro dispone de diferentes mecanismos de protección.
Si uno ha saltado, puede existir una sobrecarga o algún aparato que esté provocando el problema.
Una situación bastante habitual ocurre cuando utilizamos simultáneamente varios electrodomésticos de gran consumo.
Por ejemplo:
horno;
vitrocerámica;
aire acondicionado;
lavadora;
secadora.
Si el problema aparece repetidamente, no deberíamos limitarnos a subir continuamente el interruptor.
Puede existir una avería que necesite revisión profesional.
3. Si todo el barrio está sin luz, no manipules la instalación
Si comprobamos que la incidencia afecta también a otras viviendas o calles, probablemente el problema no esté dentro de casa.
En ese caso resulta innecesario desmontar enchufes, abrir cuadros o intentar reparar la instalación.
Hay otro detalle importante cuando hablamos de cortes programados.
El suministro puede regresar antes del horario previsto.
DSAlicante ya explicó esta circunstancia al informar sobre apagones programados en Alicante.
Por ello no debe aprovecharse un corte externo para manipular una instalación pensando que “como no hay luz, no existe peligro”.
La electricidad podría regresar inesperadamente.
4. No abras continuamente el frigorífico
Este es probablemente uno de los consejos más importantes.
Cuando desaparece la electricidad, el frigorífico deja de producir frío.
Pero eso no significa que inmediatamente alcance la temperatura ambiente.
El aislamiento mantiene temporalmente el interior frío.
Cada vez que abrimos la puerta ocurre algo muy sencillo:
sale aire frío y entra aire caliente.
Por eso deberíamos abrirlo únicamente cuando sea necesario.
No necesitamos comprobar cada diez minutos si los alimentos siguen fríos.
Precisamente abrirlo para comprobarlo acelera la pérdida de temperatura.
¿Cuánto puede aguantar un frigorífico sin electricidad?
No existe un tiempo universal porque depende de:
temperatura inicial;
temperatura exterior;
cantidad de alimentos;
modelo del frigorífico;
aislamiento;
número de veces que abrimos la puerta.
Como regla de seguridad, las autoridades alimentarias utilizan las cuatro horas como referencia importante para un frigorífico que permanece cerrado durante un corte.
Después hay que valorar la temperatura y el tipo de alimento.
En Alicante existe además una variable importante:
el verano.
Una cocina a 30 ºC o más no presenta las mismas condiciones que una vivienda fría durante enero.
La regla de las cuatro horas
Si el corte dura poco y mantenemos cerrado el frigorífico, normalmente disponemos de cierto margen.
El problema aparece cuando los alimentos perecederos permanecen demasiado tiempo por encima de las temperaturas seguras de refrigeración.
Especial atención a:
carne;
pescado;
marisco;
leche;
determinados lácteos;
comida cocinada;
sobras;
productos que requieren refrigeración.
No debemos decidir únicamente mediante el olor.
Un alimento peligroso no necesariamente huele mal.
¿Y el congelador?
El congelador ofrece generalmente mucho más margen si permanece cerrado.
Además, cuanto más lleno se encuentre, mejor puede conservar inicialmente el frío porque la propia masa de productos congelados ayuda a mantener la temperatura.
La peor estrategia vuelve a ser:
abrir;
mirar;
cerrar;
volver a abrir media hora después.
Si existe un corte prolongado, cada apertura reduce el tiempo disponible.
No recongeles automáticamente todo lo que se haya descongelado
Cuando vuelve la electricidad podemos encontrarnos con productos:
completamente congelados;
parcialmente descongelados;
completamente descongelados.
No deberíamos meter automáticamente todo otra vez en el congelador.
La seguridad dependerá de cuánto se haya descongelado y de la temperatura que haya alcanzado.
Si tenemos dudas sobre un alimento perecedero después de una interrupción prolongada, resulta más prudente descartarlo que intentar recuperarlo simplemente porque “parece estar bien”.
El truco de la moneda en el congelador
Existe un truco especialmente útil cuando nos vamos de vacaciones.
Necesitamos:
un recipiente pequeño;
agua;
una moneda.
Congelamos primero el agua.
Cuando esté completamente sólida, colocamos una moneda sobre la superficie del hielo.
Después dejamos el recipiente dentro del congelador.
¿Para qué sirve?
Imaginemos que nos marchamos una semana.
Durante nuestra ausencia ocurre un corte eléctrico prolongado.
El congelador pierde frío.
El hielo comienza a derretirse.
Posteriormente vuelve la electricidad y todo se congela nuevamente.
Cuando llegamos a casa podríamos pensar:
“Todo está congelado, así que no ha ocurrido nada”.
Pero la moneda puede proporcionar una pista.
Si ha descendido considerablemente dentro del recipiente, significa que el hielo llegó a derretirse al menos parcialmente antes de volver a congelarse.
No es un instrumento de medición sanitaria ni sustituye a un termómetro, pero puede servir como señal de que se perdió frío durante nuestra ausencia.
¿Debemos desenchufar aparatos durante un apagón?
Puede ser conveniente desconectar determinados equipos sensibles.
Especialmente:
ordenadores;
televisores;
consolas;
equipos electrónicos delicados.
El motivo no es el apagón en sí.
Es lo que puede ocurrir cuando vuelve el suministro.
Una incidencia eléctrica puede ir acompañada de fluctuaciones.
Los protectores contra sobretensiones pueden añadir una capa de protección para determinados dispositivos.
Deja alguna luz encendida
No necesitamos desconectarlo absolutamente todo.
Puede resultar práctico dejar una lámpara encendida.
Así sabremos inmediatamente cuándo ha regresado el suministro.
Después podremos comprobar que:
frigorífico;
router;
aire acondicionado;
relojes;
otros equipos
han recuperado correctamente su funcionamiento.
Mucho cuidado con las velas
Cuando el apagón ocurre de noche aparece automáticamente una imagen:
encender velas.
Pero una vela introduce fuego abierto dentro de la vivienda.
Si tenemos alternativas, resulta preferible utilizar:
linternas;
luces recargables;
linterna del teléfono;
iluminación LED a pilas.
Especialmente en viviendas con:
niños;
mascotas;
personas mayores.
Si utilizamos una vela, nunca debería quedar encendida sin vigilancia ni cerca de cortinas, papel u otros materiales inflamables.
El móvil se convierte en una herramienta fundamental
Durante un corte prolongado necesitamos conservar batería.
Podemos reducir consumo:
bajando el brillo;
cerrando aplicaciones innecesarias;
desactivando funciones que no utilizamos;
activando ahorro de energía.
Una batería externa cargada puede resultar extremadamente útil.
No solamente para entretenimiento.
El teléfono permite:
consultar información;
contactar con familiares;
utilizar una linterna;
recibir alertas;
realizar llamadas.
Por eso gastar el 70 % de la batería viendo vídeos durante la primera hora de un apagón puede no ser la mejor idea.
El router dejará de funcionar
Aunque tengamos fibra óptica, el router necesita electricidad.
Por tanto, cuando desaparece el suministro normalmente también perdemos el WiFi doméstico.
El teléfono puede continuar accediendo a Internet mediante la red móvil siempre que:
tenga batería;
la red funcione;
exista cobertura.
En un apagón muy amplio las comunicaciones también pueden verse afectadas.
¿Se puede pagar con tarjeta durante un apagón?
No siempre.
Un comercio necesita diferentes elementos para procesar un pago electrónico.
Electricidad.
Datáfono.
Conectividad.
Sistemas bancarios operativos.
Precisamente después de la experiencia del gran apagón de 2025, DSAlicante explicó por qué el Banco de España aconseja disponer de algo de efectivo en casa para emergencias.
No significa guardar grandes cantidades.
La utilidad está en disponer de dinero para pequeñas necesidades básicas cuando los sistemas electrónicos no funcionan.
¿Cuánto efectivo conviene tener?
No existe una cifra mágica aplicable a todas las familias.
Depende de:
número de personas;
necesidades;
duración de la emergencia;
gastos habituales.
Resultan especialmente prácticos los billetes pequeños.
De poco sirve intentar comprar agua o alimentos básicos con un billete muy grande si el comercio tampoco puede utilizar su sistema habitual y tiene problemas para proporcionar cambio.
Si sabes que habrá un corte programado
Aquí podemos prepararnos mucho mejor.
Antes del corte:
carga móviles;
carga baterías externas;
evita iniciar lavadoras o lavavajillas;
guarda documentos importantes;
termina trabajos del ordenador;
comprueba linternas;
reduce las aperturas del frigorífico;
ten agua disponible;
comprueba si necesitas algún dispositivo médico eléctrico.
DSAlicante publica periódicamente información sobre cortes de luz programados en Alicante, por lo que conviene comprobar las calles y horarios cuando exista un aviso.
Si teletrabajas, prepárate antes
Un apagón puede detener inmediatamente:
ordenador de sobremesa;
router;
monitor;
teléfono fijo;
servidores domésticos.
Un portátil tiene ventaja porque continúa funcionando mediante batería.
Pero sin router podemos quedarnos sin conexión.
En determinadas situaciones, compartir temporalmente los datos móviles del teléfono puede permitir terminar una tarea urgente.
Eso sí:
consume batería y datos.
¿Qué ocurre con el aire acondicionado?
En verano puede convertirse en uno de los principales problemas.
Un apagón de 20 minutos resulta incómodo.
Uno prolongado durante una ola de calor puede elevar rápidamente la temperatura interior.
En esos casos:
baja persianas;
evita que entre radiación solar directa;
abre ventanas cuando la temperatura exterior sea más favorable;
hidrátate;
prioriza las habitaciones más frescas.
Las personas mayores, bebés y personas especialmente vulnerables al calor necesitan mayor atención.
Personas que dependen de dispositivos eléctricos
Aquí un corte deja de ser simplemente una molestia.
Si una persona utiliza equipamiento médico que necesita electricidad, debe existir previamente un plan para interrupciones del suministro.
Dependiendo del dispositivo puede ser necesario disponer de:
batería;
sistema alternativo;
ubicación donde exista suministro;
procedimiento específico indicado por profesionales sanitarios.
No conviene improvisar cuando el corte ya ha comenzado.
¿Qué hacer cuando vuelve la electricidad?
No necesitamos encender absolutamente todos los aparatos simultáneamente.
Primero comprobamos que el suministro parece estable.
Después revisamos:
frigorífico;
congelador;
router;
climatización;
equipos importantes.
También podemos comprobar que ningún interruptor del cuadro haya quedado desconectado.
Revisa el frigorífico
Después de un corte prolongado, esta debería ser una de las prioridades.
Hay que valorar los alimentos perecederos y, cuando exista duda razonable sobre si han permanecido a temperatura segura, actuar con prudencia.
No utilices únicamente:
olor;
color;
aspecto.
Una contaminación microbiológica no tiene por qué producir señales visibles.
No pruebes un alimento para saber si está bueno
Este error merece una sección propia.
No pruebes comida potencialmente estropeada para comprobar si es segura.
“Voy a comer un poquito y si sabe bien me lo quedo” no es un método válido de seguridad alimentaria.
El sabor tampoco nos permite detectar necesariamente microorganismos peligrosos.
¿Quién paga los alimentos perdidos por un corte?
Depende completamente de las circunstancias.
Puede influir:
origen de la interrupción;
duración;
contrato;
seguro de hogar;
condiciones de la póliza;
responsabilidad sobre la avería.
Si has sufrido pérdidas importantes, puede ser útil:
hacer fotografías;
guardar tickets cuando existan;
anotar duración del corte;
conservar comunicaciones de la distribuidora;
consultar las condiciones del seguro.
No deberíamos asumir automáticamente que cualquier corte genera derecho a una indemnización determinada.
Guarda el número de incidencia
Si notificamos una avería, conviene conservar:
número de referencia;
hora de comunicación;
duración;
mensajes recibidos.
Especialmente si el corte provoca posteriormente daños en aparatos o pérdidas importantes.
La documentación facilita cualquier reclamación posterior.
Un apagón local puede tener causas muy diferentes
No todos los cortes tienen el mismo origen.
Pueden producirse por:
mantenimiento programado;
averías;
problemas en instalaciones particulares;
obras;
incidencias meteorológicas;
sobrecargas;
daños en infraestructuras;
otras situaciones excepcionales.
DSAlicante informó recientemente incluso de cortes continuos de suministro en Villena relacionados con un enganche eléctrico ilegal descubierto durante una operación de la Guardia Civil.
Por eso el primer paso siempre consiste en determinar si el problema es de nuestra vivienda o afecta a una zona mayor.
Kit básico para un corte de electricidad
No necesitamos convertir nuestra casa en un búnker.
Un pequeño conjunto de elementos puede resolver buena parte de los problemas habituales:
- linterna.
- pilas.
- batería externa.
- cables de carga.
- algo de efectivo.
- agua.
- medicación necesaria.
- teléfonos importantes guardados.
También puede resultar útil un pequeño termómetro para frigorífico y congelador.
El frigorífico debería mantenerse entre 0 y 5 ºC
En condiciones normales, la temperatura adecuada del frigorífico se encuentra aproximadamente entre 0 y 5 ºC.
Un termómetro interno permite saber qué está ocurriendo realmente en lugar de depender de sensaciones.
“Toca el yogur, parece frío” es una medición bastante mala.
Un termómetro cuesta poco y proporciona información mucho más útil.
Qué hacer si se va la luz: resumen rápido
Si ocurre un apagón:
1. Comprueba si afecta solamente a tu vivienda.
2. Revisa el cuadro eléctrico sin realizar manipulaciones peligrosas.
3. Si es externo, evita intervenir en la instalación.
4. Mantén cerrados frigorífico y congelador.
5. Desconecta aparatos electrónicos sensibles cuando sea apropiado.
6. Utiliza linternas antes que velas.
7. Conserva la batería del móvil.
8. Si el corte se prolonga, vigila especialmente los alimentos perecederos.
9. Cuando vuelva la luz, comprueba el estado del frigorífico y congelador.
10. No consumas alimentos dudosos simplemente porque huelan o tengan buen aspecto.
La mayoría de los apagones domésticos terminan siendo una incidencia relativamente breve.
Pero prepararse correctamente marca una diferencia enorme cuando esos minutos se convierten en horas.










