El futuro del Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández vuelve al centro del debate después de que el Gobierno haya descartado la construcción de una segunda pista, una infraestructura reclamada desde Alicante mientras la terminal continúa batiendo récords de pasajeros.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha defendido que el aeropuerto no necesita actualmente otra pista, sino ampliar la terminal, mejorar las calles de rodaje y aumentar la capacidad de embarque.
La posición llega en un momento especialmente significativo.
Alicante-Elche cerró 2025 con 19,95 millones de pasajeros, su máximo histórico, y durante los primeros siete meses de 2026 ya ha contabilizado 12,4 millones de viajeros, un 9,6% más que durante el mismo periodo del año anterior.
Solo en julio utilizaron el aeropuerto 2.341.007 pasajeros, otro récord mensual.
DSAlicante ya analizó este crecimiento en el nuevo récord de pasajeros del aeropuerto de Alicante-Elche.
La cuestión ahora es qué ocurrirá si el tráfico continúa creciendo al ritmo actual.
Óscar Puente cierra la puerta a una segunda pista
La posición del Ministerio de Transportes es clara.
Óscar Puente considera que construir ahora una segunda pista “no tiene sentido” y sostiene que las necesidades reales de Alicante-Elche se encuentran en otras partes de la infraestructura.
El Gobierno prioriza fundamentalmente tres actuaciones:
ampliar la terminal;
mejorar las calles de maniobra y rodaje;
incrementar los puestos de embarque y fingers.
La argumentación es que la pista actual todavía dispone de capacidad para absorber crecimiento, especialmente si se optimizan las operaciones y se aprovechan mejor las horas con menor actividad.
La segunda pista, por tanto, queda fuera de la planificación inmediata.
El aeropuerto acaba de batir otro récord
La decisión coincide, sin embargo, con un crecimiento extraordinario del tráfico aéreo en Alicante.
Durante julio de 2026 pasaron por el aeropuerto exactamente:
2.341.007 pasajeros.
Eso supone un crecimiento del 11,1% respecto al mismo mes de 2025.
El aumento fue más del doble del registrado por el conjunto de los aeropuertos españoles de Aena.
También aumentaron las operaciones.
Durante julio se contabilizaron:
14.281 movimientos de aeronaves.
Un 11,3% más que un año antes.
El aeropuerto no solamente recibe más pasajeros.
También aterrizan y despegan más aviones.
Más de 12,4 millones de viajeros hasta julio
La fotografía resulta todavía más significativa cuando observamos el conjunto del año.
Entre enero y julio de 2026 utilizaron Alicante-Elche:
12.402.145 pasajeros.
El crecimiento acumulado alcanza el:
9,6%.
Si la tendencia continúa durante el último tramo del año, el aeropuerto podría volver a cerrar 2026 con cifras históricas.
El punto de partida ya era extraordinariamente elevado.
Alicante-Elche rozó los 20 millones de pasajeros en 2025
Durante 2025 el aeropuerto alcanzó:
19.950.394 pasajeros.
Es decir, prácticamente 20 millones de viajeros en un único año.
También registró más de 126.000 operaciones.
Estas cifras ayudan a entender por qué la segunda pista se ha convertido en un debate económico y político de primer nivel en Alicante.
No estamos hablando de una infraestructura secundaria.
Alicante-Elche se encuentra entre los aeropuertos con mayor tráfico de España.
Entonces, ¿por qué no se construirá otra pista?
La clave está en diferenciar dos tipos de capacidad:
capacidad de la terminal
y
capacidad de la pista.
Que un aeropuerto reciba muchos pasajeros no significa necesariamente que su pista esté técnicamente saturada.
Un avión puede transportar:
100 pasajeros;
180;
220;
300 o más.
Por tanto, el número de viajeros y el número de movimientos no evolucionan siempre exactamente al mismo ritmo.
El Gobierno considera que todavía existe margen operativo en la pista actual y que el principal cuello de botella se encuentra en otras instalaciones.
La terminal sí va a crecer
Descartar la segunda pista no significa que el aeropuerto vaya a permanecer como está.
Todo lo contrario.
Aena prepara una ampliación considerable de la terminal.
El diseño del proyecto acaba de ser adjudicado por aproximadamente 15,6 millones de euros.
Los trabajos de ingeniería y arquitectura definirán una transformación que aumentará significativamente la capacidad del aeropuerto durante los próximos años.
La zona de embarque crecerá aproximadamente un 30%
Una de las actuaciones más importantes será aumentar la superficie destinada al embarque.
La ampliación permitirá incrementar aproximadamente un:
30% la superficie de embarque.
Para conseguirlo será necesario transformar una parte importante del complejo aeroportuario actual.
La antigua terminal tendrá un papel fundamental.
O, más exactamente, dejará de tenerlo.
La antigua terminal será demolida
El antiguo edificio terminal, actualmente cerrado y sin utilización como terminal convencional de pasajeros, será demolido.
También desaparecerán las instalaciones actuales de Aviación General situadas en esta zona.
Sobre estos terrenos se construirá parte de la nueva ampliación.
La terminal actual crecerá formando aproximadamente una “L”.
Esto permitirá generar un nuevo dique de embarque conectado con el edificio principal.
Nuevas puertas y pasarelas para acceder a los aviones
El nuevo dique incorporará:
nuevas puertas de embarque;
pasarelas;
espacios para pasajeros;
servicios comerciales;
restauración;
una nueva sala VIP.
El objetivo es aumentar la capacidad sin necesidad de construir inmediatamente una segunda pista.
Es decir:
más pasajeros utilizando mejor la infraestructura existente.
Reino Unido obliga a prestar especial atención al tráfico no Schengen
Existe otro elemento fundamental.
El Reino Unido es el principal mercado internacional del aeropuerto de Alicante-Elche.
Después del Brexit, los pasajeros británicos están fuera del espacio Schengen.
Esto obliga a realizar controles fronterizos específicos.
Y cuando hablamos de millones de viajeros, el diseño de estos controles puede tener un impacto enorme sobre las colas y tiempos de espera.
Nuevo control fronterizo centralizado
La ampliación contempla precisamente un nuevo espacio destinado al tráfico no Schengen.
Está previsto crear un puesto fronterizo centralizado que permita gestionar mejor estos pasajeros.
La importancia para Alicante es evidente.
Durante julio de 2026, Reino Unido volvió a situarse como el principal mercado internacional del aeropuerto.
El turismo británico continúa siendo una de las grandes columnas de la actividad turística de la Costa Blanca.
Más capacidad no significa únicamente una terminal mayor
La actuación prevista también contempla modificaciones fuera del edificio.
Entre ellas aparecen mejoras en:
aparcamientos;
accesos;
urbanización exterior;
calles de rodaje;
operatividad de la pista.
Una de las claves consiste precisamente en reducir el tiempo que los aviones permanecen ocupando determinadas zonas operativas.
Cuanto más eficiente sea cada movimiento, mayor capacidad puede obtenerse de la infraestructura existente.
Las calles de rodaje son fundamentales
Para un pasajero, la parte más visible de un aeropuerto es la terminal.
Pero una parte enorme de la eficiencia se encuentra fuera.
Después de aterrizar, el avión necesita abandonar la pista.
Después debe desplazarse hasta su posición de estacionamiento.
Antes de despegar ocurre el proceso inverso.
Si las calles de rodaje permiten realizar estos movimientos más rápidamente, la pista queda disponible antes para la siguiente operación.
Esta es una de las razones por las que el Gobierno prioriza estas actuaciones antes de construir una segunda pista.
Alicante pide mirar más allá de las necesidades actuales
Los defensores de la segunda pista plantean precisamente el argumento contrario.
Una infraestructura de estas dimensiones no puede construirse de un día para otro.
Necesita:
estudios;
evaluación ambiental;
planificación;
expropiaciones cuando procedan;
proyectos;
licitaciones;
obras.
Todo el proceso puede prolongarse durante años.
Por eso consideran que esperar a que la pista alcance su límite antes de comenzar la planificación sería llegar demasiado tarde.
Toni Pérez: Alicante no renunciará a la segunda pista
La decisión del Gobierno ha encontrado respuesta inmediata en la provincia.
El presidente de la Diputación y del PP de Alicante, Toni Pérez, sostiene que Alicante no debe renunciar a la segunda pista.
La considera una infraestructura estratégica para la competitividad y el desarrollo económico provincial.
Su posición coincide con la mantenida por diferentes instituciones y organizaciones empresariales alicantinas.
El debate, por tanto, está lejos de cerrarse.
El PP considera insuficiente ampliar solamente la terminal
Desde el Partido Popular valenciano también se ha calificado la ampliación prevista como insuficiente.
Su argumento se apoya fundamentalmente en la evolución del tráfico.
Si Alicante-Elche continúa creciendo cerca de un 10% anual, las necesidades dentro de varios años pueden ser muy diferentes de las actuales.
La reclamación consiste en planificar la segunda pista con anticipación.
El Gobierno, en cambio, considera que todavía no existe esa necesidad operativa.
El aeropuerto sí recibirá una inversión multimillonaria
Existe un punto importante para evitar una interpretación equivocada.
La discusión no es:
“invertir o no invertir en el aeropuerto”.
La inversión está prevista.
El debate es en qué debe invertirse primero.
La planificación de Aena contempla más de 1.100 millones de euros en actuaciones relacionadas con Alicante-Elche dentro del próximo ciclo inversor.
La ampliación de la terminal constituye la pieza principal.
El aeropuerto podría aumentar su capacidad hasta unos 26 millones de pasajeros
El objetivo de la transformación es permitir que las instalaciones puedan gestionar al menos alrededor de:
26 millones de pasajeros anuales.
Comparémoslo con 2025:
2025: 19,95 millones
Capacidad futura prevista: alrededor de 26 millones
La diferencia sería de aproximadamente:
6 millones de pasajeros adicionales al año.
Esto representa un incremento considerable.
¿Cuándo comenzará realmente la ampliación?
Aquí conviene distinguir nuevamente entre:
diseñar
y
construir.
Aena acaba de adjudicar el contrato encargado de desarrollar los proyectos.
Eso no significa que mañana comiencen las excavadoras.
Primero será necesario completar los diferentes trabajos técnicos.
La planificación se integra dentro del próximo ciclo inversor aeroportuario, especialmente durante el periodo 2027-2031.
Por tanto, estamos ante una transformación de varios años.
Alicante-Elche tiene un problema adicional: todavía no tiene tren
La capacidad aeroportuaria no es el único gran debate abierto.
Existe otra reivindicación histórica:
la conexión ferroviaria directa.
Millones de pasajeros llegan cada año al aeropuerto y después necesitan desplazarse hacia:
Alicante;
Elche;
Benidorm;
Torrevieja;
Costa Blanca;
Murcia;
otros municipios.
Actualmente dependen fundamentalmente de:
taxi;
vehículo privado;
VTC;
alquiler de coches.
Un aeropuerto de casi 20 millones de viajeros sin conexión ferroviaria directa
Esta característica resulta cada vez más llamativa conforme aumenta el tráfico.
La conexión ferroviaria podría facilitar el acceso desde las principales ciudades y reducir la presión sobre las carreteras.
También modificaría la experiencia del turista.
Un viajero podría aterrizar y continuar hacia Alicante o Elche sin necesidad de utilizar carretera.
Por eso numerosas instituciones sitúan el tren al aeropuerto prácticamente al mismo nivel estratégico que la ampliación aeroportuaria.
¿Segunda pista o tren al aeropuerto?
No son necesariamente proyectos excluyentes.
Responden a problemas diferentes.
La segunda pista aumentaría la capacidad operativa aérea.
La conexión ferroviaria mejoraría el acceso terrestre.
La ampliación de la terminal aumentaría la capacidad para gestionar pasajeros.
Una infraestructura aeroportuaria completa necesita actuar sobre las tres dimensiones.
El debate está en qué necesita Alicante primero y cuándo debe planificarse cada actuación.
¿Está saturado actualmente el aeropuerto de Alicante?
La respuesta depende de qué parte analicemos.
El crecimiento de pasajeros es evidente.
También lo es la presión durante determinados momentos de máxima actividad.
Pero el Gobierno sostiene que la pista todavía dispone de margen y que existen posibilidades de aumentar operaciones aprovechando mejor determinadas franjas horarias.
De ahí que Transportes no considere justificada una segunda pista en este momento.
Las horas punta son el verdadero desafío
Un aeropuerto no funciona con exactamente la misma intensidad durante 24 horas.
Puede haber momentos con:
muchísimos vuelos;
y otros considerablemente más tranquilos.
Esto resulta fundamental.
La capacidad anual puede aumentar distribuyendo mejor las operaciones sin necesidad de ampliar inmediatamente las pistas.
Pero existe un límite.
Las aerolíneas quieren operar precisamente en las horas en las que existe mayor demanda de pasajeros.
No siempre resulta comercialmente igual de atractivo volar a cualquier hora.
Más pasajeros pueden llegar con aviones más grandes
También existe otra variable.
Imaginemos dos escenarios.
Escenario A
100 vuelos × 150 pasajeros = 15.000 pasajeros
Escenario B
100 vuelos × 200 pasajeros = 20.000 pasajeros
La pista soporta el mismo número de vuelos.
Pero el aeropuerto mueve 5.000 pasajeros adicionales.
Esta simplificación ayuda a entender por qué récord de viajeros no equivale automáticamente a saturación de pista.
El crecimiento internacional continúa siendo la gran fortaleza de Alicante
El aeropuerto de Alicante-Elche tiene un perfil especialmente internacional.
Durante julio contabilizó más de:
2,08 millones de pasajeros internacionales.
Frente a aproximadamente:
251.000 pasajeros nacionales.
Esto significa que cerca de nueve de cada diez viajeros del mes correspondieron al mercado internacional.
El Reino Unido continúa ocupando la primera posición.
Después aparecen mercados europeos como:
- Países Bajos;
- Alemania;
- Noruega;
- Bélgica;
- Francia;
- Italia;
- entre otros.
El aeropuerto es una infraestructura económica, no solamente turística
Cuando hablamos de pasajeros tendemos a pensar exclusivamente en turistas.
Pero un aeropuerto genera actividad en muchos otros sectores.
- Hoteles.
- Restaurantes.
- Alquiler de vehículos.
- Transporte.
- Comercio.
- Construcción.
- Logística.
- Servicios.
- Empleo aeroportuario.
- Segundas residencias.
- Inversión inmobiliaria.
Además, permite a residentes y empresas de Alicante mantener conexiones directas con numerosos mercados europeos.
La Costa Blanca depende especialmente de la conectividad aérea
La provincia presenta una particularidad.
Una parte importante de su demanda turística llega desde países a los que resulta mucho más práctico viajar en avión.
Especialmente:
- Reino Unido;
- Alemania;
- Países Bajos;
- Bélgica;
- países nórdicos.
Mantener conexiones frecuentes resulta fundamental para destinos como:
- Benidorm;
- Alicante;
- Torrevieja;
- Calpe;
- Altea;
- Jávea;
- Denia;
- Orihuela Costa.
Por eso cualquier debate sobre la capacidad del aeropuerto tiene repercusiones provinciales.
¿Cuándo podría volver a plantearse la segunda pista?
Que el Gobierno la descarte actualmente no significa necesariamente que jamás vaya a construirse.
La respuesta dependerá de cómo evolucione:
el número de operaciones;
la ocupación de la pista;
las horas punta;
la demanda de las aerolíneas;
la capacidad de la nueva terminal;
las previsiones de tráfico a largo plazo.
Si el crecimiento continúa durante años, el debate probablemente regresará.
De hecho, para las instituciones que ya la reclaman, nunca se ha marchado.
El dato que marcará los próximos años: 26 millones
La cifra clave será probablemente:
26 millones de pasajeros.
La ampliación pretende preparar el aeropuerto para moverse en ese entorno.
Ahora debemos comparar esa capacidad con el crecimiento real.
En 2025:
19,95 millones.
Si el aeropuerto creciera hipotéticamente un 5% anual de forma sostenida, las cifras serían aproximadamente:
- 2026: 20,95 millones.
- 2027: 22 millones.
- 2028: 23,1 millones.
- 2029: 24,3 millones.
- 2030: 25,5 millones.
No se trata de una previsión oficial, sino de un ejemplo matemático que permite entender por qué el debate sobre el futuro ya ha comenzado.
Con crecimientos más bajos habría mucho más margen.
Con crecimientos más elevados, menos.
2026 será otro año clave
Los primeros siete meses ya dejan:
12,4 millones de pasajeros.
Y julio ha marcado un nuevo récord.
Habrá que observar especialmente:
- agosto;
- septiembre;
- octubre;
y el comportamiento del invierno.
Alicante ha conseguido reducir progresivamente la enorme estacionalidad que tradicionalmente caracterizaba a los aeropuertos turísticos.
Cada vez existen más vuelos también fuera del verano.
La ampliación resolverá parte del problema, pero el debate seguirá abierto
A corto y medio plazo, la hoja de ruta parece clara.
No habrá segunda pista.
Sí habrá:
una terminal mayor;
un nuevo dique;
más puertas de embarque;
mejor gestión del tráfico no Schengen;
nuevos espacios comerciales;
mejoras en aparcamientos;
nuevas actuaciones sobre calles de rodaje;
mejoras operativas.
El objetivo es elevar la capacidad hasta aproximadamente 26 millones de pasajeros anuales.
Pero Alicante-Elche ya está cerca de los 20 millones y continúa creciendo.
Ahí está precisamente la gran pregunta.
No tanto qué necesita el aeropuerto hoy.
Sino qué necesitará cuando la ampliación esté terminada y el tráfico haya seguido creciendo durante varios años.
La segunda pista ha quedado fuera de los planes inmediatos.
El debate sobre ella, sin embargo, acaba de reabrirse.









