La UA prepara un nuevo plan de movilidad para reducir la dependencia del vehículo privado. Entre las propuestas figuran mejorar los autobuses interurbanos, incentivar el coche compartido y estudiar una conexión viaria hacia Elche.
Llegar a la Universidad de Alicante a primera hora de la mañana puede convertirse en una pequeña carrera de obstáculos. Coches entrando al campus, estudiantes que buscan aparcamiento y autobuses que llegan desde distintos municipios coinciden en las horas de mayor movimiento.
No es un problema menor. Alrededor de 30.000 personas se desplazan diariamente al campus de San Vicente del Raspeig, entre estudiantes, docentes y trabajadores. La universidad quiere cambiar la forma en que se realizan esos trayectos y prepara un nuevo Plan de Movilidad Sostenible cuya aprobación está prevista antes de que termine 2026.
El proyecto, explicado por el vicerrector de Infraestructuras, Sostenibilidad y Seguridad Laboral, Salvador Ivorra, plantea mejorar las conexiones de transporte público y conseguir que más personas compartan vehículo. También estudia cambios en los accesos y en los desplazamientos dentro del recinto universitario.
Miles de coches y una media de 1,1 ocupantes
Una de las cifras que mejor explica el reto de la Universidad de Alicante es la ocupación de los vehículos.
Según los datos expuestos por el vicerrectorado, cada coche que accede al campus transporta una media de 1,1 personas. Es decir, la mayoría de los conductores realizan el trayecto sin acompañantes.
La universidad calcula que entran y salen diariamente entre 3.000 y 4.000 coches particulares, como mínimo.
Los momentos de mayor concentración se producen entre las 8:00 y las 9:30 horas y alrededor de las 14:00, cuando coinciden los cambios de actividad académica.
La dificultad no afecta únicamente a quienes viven en San Vicente o Alicante. Al campus llegan personas desde Elche, Mutxamel, Sant Joan d’Alacant, El Campello y otros municipios de la provincia.
Por eso, las soluciones no pueden limitarse a reorganizar el aparcamiento: también requieren mejorar las alternativas para quienes recorren varios kilómetros cada día.
Compartir coche: una opción que todavía cuesta consolidar
La Universidad de Alicante dispone de una aplicación para facilitar que estudiantes y trabajadores compartan vehículo.
La plataforma, denominada TRIBBU, permite coordinar trayectos entre personas que realizan recorridos compatibles.
La propia universidad ha destacado anteriormente que el sistema ha registrado miles de viajes compartidos y un ahorro estimado de emisiones contaminantes.
Sin embargo, los responsables universitarios reconocen que mantener su uso durante todo el curso sigue siendo complicado.
La participación suele aumentar al comienzo de cada semestre, cuando se difunde la aplicación, pero después pierde impulso.
Entre las posibilidades que se estudian figura introducir nuevos incentivos relacionados con las emisiones de CO₂ evitadas.
No se ha anunciado todavía una nueva ayuda económica aprobada ni una cantidad que vayan a cobrar los usuarios. Se trata de una línea de trabajo que deberá concretarse.
Mejorar los autobuses para quienes vienen de otros municipios
El nuevo plan también pone el foco en las conexiones interurbanas.
La universidad considera necesario coordinarse con las administraciones y operadores responsables de los autobuses, el ferrocarril y el TRAM para que los horarios respondan mejor a las necesidades reales del campus.
Actualmente, la UA dispone de conexiones mediante la línea 2 del TRAM, Cercanías y distintas rutas de autobús.
No obstante, disponer de transporte público no siempre significa contar con una alternativa práctica para todos los municipios de origen.
Los tiempos de viaje, los transbordos y la frecuencia de paso pueden hacer que muchos estudiantes sigan eligiendo el coche.
Además, los usuarios deben tener presentes las tarifas vigentes. DSAlicante explicó recientemente los cambios en los precios del autobús y del TRAM de Alicante desde el 1 de octubre de 2026, con nuevos abonos mensuales y modificaciones en distintos billetes.
Un paso inferior hacia Elche, entre las necesidades planteadas
Otra de las cuestiones señaladas por el vicerrectorado es la conveniencia de mejorar la conexión viaria del campus en dirección a Elche.
La propuesta contempla un paso inferior que permitiría evitar parte del recorrido por la rotonda de acceso a la universidad.
La intención sería facilitar los desplazamientos desde esa dirección y reducir la presión sobre uno de los puntos de entrada.
Conviene aclarar que no se trata de una obra adjudicada ni de una infraestructura con fecha de construcción confirmada.
Por ahora, es una necesidad identificada por los responsables universitarios que requeriría la participación de las administraciones competentes.
Más espacio para peatones, bicicletas y patinetes
El plan no se centra exclusivamente en cómo llegar a la Universidad de Alicante. También analiza lo que sucede una vez dentro.
Entre sus objetivos aparecen recorridos peatonales más cómodos, espacios de sombra y refugios climáticos, además de itinerarios seguros para bicicletas y patinetes.
La conexión con los carriles bici de los municipios próximos es otro de los aspectos que se quieren mejorar.
Esta línea de trabajo coincide con otros proyectos de movilidad en la capital. DSAlicante informó de la propuesta de Alicante para desarrollar una red ciclista de 185 kilómetros, aunque se trata de una planificación municipal diferente de la que prepara la universidad.
El reto será conseguir que las conexiones entre ambos ámbitos resulten útiles para los desplazamientos diarios.
¿Cuándo se aprobará el nuevo plan de movilidad?
La previsión comunicada por la Universidad de Alicante es completar la aprobación del Plan de Movilidad Sostenible antes de finalizar diciembre de 2026.
Eso no significa que todas sus propuestas entren en funcionamiento inmediatamente.
Algunas medidas podrían depender de decisiones internas del campus, mientras que otras necesitarían acuerdos con ayuntamientos, operadores de transporte o administraciones responsables de las carreteras.
Tampoco se ha difundido todavía un calendario completo de ejecución ni un presupuesto global para todas las actuaciones.
Lo que sí está identificado es el problema de partida: miles de desplazamientos diarios, una ocupación muy baja de los coches particulares y una comunidad universitaria que llega desde buena parte de la provincia.
La aprobación del plan será el primer paso. Después habrá que comprobar si las medidas consiguen que llegar a clase o al trabajo resulte más sencillo sin depender tanto del vehículo privado.
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