“La piel del contorno ocular es extremadamente delicada. Es importante tratarla con movimientos suaves y productos adecuados”, explica Cristina Galmiche, facialista de referencia en España desde hace más de 38 años. Desde sus centros médico-estéticos de Madrid, Alcalá de Henares y Málaga, la experta lleva años insistiendo en la necesidad de prestar atención a esta zona del rostro, clave para mantener una mirada luminosa, unas pestañas fuertes y una piel sana.
Su método se basa en una limpieza consciente y el uso de fórmulas respetuosas con la fisiología cutánea. Para Cristina Galmiche, el gesto lo es todo: recomienda utilizar un desmaquillante bifásico, empapando un algodón y aplicándolo sin frotar, mediante suaves presiones sobre los párpados. Para una limpieza aún más precisa, sugiere el uso de un bastoncillo que elimine con delicadeza los restos de delineador o máscara de pestañas, sin agredir la piel.
Uno de los errores más comunes, según la experta, es retirar el maquillaje de los ojos con prisas, frotando con fuerza o utilizando productos inadecuados. “Cada día recibimos en consulta pieles sensibilizadas por una higiene deficiente. La fricción excesiva rompe la barrera cutánea, debilita las pestañas y favorece la aparición de rojeces, arrugas o pequeñas lesiones”, advierte. Por eso, Galmiche insiste en que el desmaquillado debe convertirse en un gesto consciente y respetuoso, especialmente cuando se trata del contorno ocular.