La actualidad con Ceuta llama la atención con las muchas confusiones generadas. La dificultad de entender que nada está claro como atender esta situación. Un periodo entre dos cosas en plena mutación. Falto más tecnología y un nuevo marco legal. Un hecho aislado con consecuencias ahora de acelerar los planes de más de todo. Puede ser también una maniobra de una nueva negociación para cobrar más fondos de la EU para frenar la inmigración antes que llegan a nuestras fronteras. Huele a dinero este asunto.
Los «Estados de Excepción» permanentes: Cuando un gobierno declara que la frontera está bajo una «amenaza híbrida» (como hizo Finlandia con el cierre de pasos con Rusia o Polonia en su límite), se suspenden leyes estándar. El peligro es que los gobiernos se acostumbren a gobernar mediante decretos de emergencia, debilitando la democracia y la fiscalización judicial.
La valla de Finlandia con más de 200 km separando el país con Rusia es un ejemplo de ejecución súper rápida. Valla tecnológica con prevenciones de drones, etc. blindar la frontera. (Finlandia es un nuevo miembro de la OTAN). A los rusos no les agrada el movimiento. Así van escalando las tensiones. Se quiere así. Es deliberado.
¿Quién es el malo de la película…? El epílogo no está decidido. Antes solo había bosques y setas en estas zonas.
La historia demuestra que ningún muro es definitivo. China, Berlín, Toledo etc. Hoy los muros, vallas o boyas no eliminan las causas por las que la gente emigra (hambre, violencia, persecución). Solo desvían las rutas hacia caminos mucho más peligrosos, alimentando a mafias ilegales y provocando crisis humanitarias en los límites de los países que se creen «seguros». El ejemplo de Ceuta solo es una valla con muchos huecos. No es de extrañar lo que pasó.
El gran peligro actual no es solo lo que los muros o vallas dejan fuera, sino cómo transforman lo que queda dentro: sociedades más vigiladas, con más miedo y con una libertad que depende de un hilo tecnológico que cualquier cambio político puede girar en nuestra contra.
El proceso está en marcha con la digitalización de nuestros movimientos. La identificación de nuestros rostros, opiniones, condición política y todas nuestras relaciones identificadas. Nosotros ya tenemos la cuerda en el cuello virtualmente.
No pasa del otro lado del muro o valla. El subsahariano, el latino americano, los desafortunados que tienen hambre, otros muchos que deciden tener una vida mejor o directamente en peligro de muerte por persecución política. Todos ellos deciden emprender un viaje peligroso, son dueños de sus movimientos, pueden esconderse en el monte, pueden perder su identidad, dejar sin rastros sus andaduras. Pueden empezar todo de nuevo. Es un estatus mucho mas libre.
Esa libertad evidentemente duele. Físicamente y moralmente.
A nosotros no nos gusta el dolor. Al gobierno no le gusta verte suelto con sueños de libertades exageradas. Les encanta ponerte una cuerda invisible al cuello. Quieren verte tranquilo, trabajando y contribuyendo. Te ofrecen golosos créditos para atar tus compromisos y lealtad. Cualquier desviación te vas en contra. Puede ir mucho peor con un clic ahora mismo.
El impacto del reconocimiento facial en nuestra vida cotidiana.
Cómo afecta la pérdida de privacidad en los aeropuertos y aduanas actuales, espacios públicos con cámaras, sensores. Autopistas, trenes, estaciones de buses, etc.
Los Grandes Dilemas: ¿Dónde se pierden las libertades?
El núcleo de la discusión actual no es si se deben vigilar las fronteras, sino el cómo. Los expertos advierten sobre tres puntos críticos donde la seguridad devora la libertad:
La Vigilancia Predictiva e Inteligencia Artificial: Herramientas modernas como el reconocimiento facial automático o los algoritmos de detección de mentiras en los aeropuertos fallan con frecuencia y generan perfiles basados en prejuicios. El peligro político es que estos mismos sistemas de espionaje se trasladen luego a las ciudades para controlar protestas legítimas de los propios ciudadanos. Esto ya es un hecho. Que no se actúa es cuestión legal y todavía sensibilidad política. La tecnología está disponible, la tienen operativa para la búsqueda de criminales.
Los «Estados de Excepción» permanentes: Cuando un gobierno declara que la frontera está bajo una «amenaza híbrida» (como hizo Finlandia con el cierre de pasos con Rusia o Polonia en su límite), se suspenden leyes estándar. El peligro es que los gobiernos se acostumbren a gobernar mediante decretos de emergencia, debilitando la democracia y la fiscalización judicial. El COVID fue un maravilloso ensayo. Confinar la población. Ejemplos con pueblos enteros confinados con riesgos de incendios. Se entrena en varios escenarios. Te acostumbran a seguir órdenes con el nombre de tu seguridad. Esto puede cambiar con los datos personalizados en las manos. El desalojo individual selectivo por cualquier razón de estado, de bando político. Etc.
El Control de la Información: Para blindar una frontera de forma tecnológica, los gobiernos exigen cada vez más datos privados de viajeros y locales (rastreo de teléfonos móviles, historial de internet, datos bancarios). La intimidad del ciudadano común se disuelve bajo la excusa de la seguridad nacional.
Y más para contar…lo importante es de estar consciente de que los muros y vallas no son ninguna solución amistosa de un lado o otro.
En estos momentos creo que nos equivocamos de enemigos. Se aceleran otros planes para los del interior de las vallas y muros. Siguen hablando de democracia y libertades. Pero obviamente este despliegue de tecnologías muy caras al nombre de la seguridad parece muy sospechoso. La degradación generalizada de nuestras condiciones económicas y morales va a provocar problemas de seguridad interior. Los políticos simplemente trabajan para poder controlar las situaciones con tecnología e inmediata represión preventiva altamente selectiva. Eliminar el problema antes que ocurra. Desactivar protestas y relatos en contra del manejo político de manera sigilosa.
Aprovechen el espacio del bienestar y las libertades que nos quedan. No se preocupen demasiado por los inmigrantes. Se necesita bastante más para hacer funcionar la economía básica occidental. Los datos demográficos de reposición son desastrosos. Una gran parte de la población está con problemas serios para sostener una vida digna. Más pronto que tarde muchos inmigrantes no van a querer saltar las barreras porque podrían tenerlo peor.
- Viva la vida










