Mientras cada vez más municipios de nuestro entorno avanzan hacia una gestión inteligente del agua, con contadores digitales y sistemas de telelectura, en Elda seguimos anclados en un modelo claramente insuficiente.
Y conviene decirlo sin rodeos: esto ya no es una cuestión técnica, sino de voluntad política.
Hoy existen sistemas que permiten detectar fugas, consumos anómalos o incidencias en cuestión de días, evitando pérdidas de agua y facturas desorbitadas. No hablamos de futurismo, sino de soluciones ya implantadas en municipios cercanos, incluso con financiación pública. Funcionan… pero no en Elda.
Y eso exige una explicación.
Porque aunque el servicio esté concesionado, el agua sigue siendo un servicio público municipal. Y la responsabilidad sobre su calidad, control y modernización corresponde al Ayuntamiento.
Mantener el sistema actual no es neutral. Tiene consecuencias:
- fugas que se detectan tarde;
- agua que se pierde durante semanas;
- consumos anómalos que pasan desapercibidos;
- y vecinos que pagan más sin haber tenido ninguna alerta previa.
¿Es este el modelo que queremos en 2026?
No parece razonable.
Pero el problema no es la falta de acción, sino las prioridades.
Mientras en otros ámbitos se actúa —como en la implantación de cierres en contenedores de orgánica— se opta por soluciones que limitan el control y renuncian a los datos. Hoy existen sistemas digitales que permiten gestionar mejor también ese servicio, pero se elige un modelo básico que no aporta información ni mejora la toma de decisiones.
Y esa misma lógica —gestionar sin datos— es la que seguimos viendo en el agua.
No es una cuestión de tecnología disponible, sino de modelo: gestionar con información o seguir haciéndolo a ciegas.
Y hay una duda razonable. Si la modernización es posible, ¿por qué no se está haciendo ya?
Porque cuando las herramientas existen y los beneficios son claros, retrasar su implantación no es neutro: supone aplazar mejoras que los vecinos podrían tener hoy. Y ante la falta de explicaciones, la pregunta es inevitable: ¿responde este retraso a criterios técnicos o a una decisión política?
Porque los servicios públicos no deberían depender de calendarios políticos, sino de necesidades reales.
La digitalización no es un capricho. Es una herramienta imprescindible para gestionar mejor, ahorrar agua y proteger al ciudadano.
Elda no necesita más discursos. Necesita decisiones.
Porque mientras otros municipios avanzan, Elda sigue acumulando retraso.
Y en algo tan básico como el agua, ese retraso se paga.

Si tienes alguna información, foto o video interesante de tu municipio, puedes ponerte en contacto con DSAlicante.COM escribiendo un mensaje al correo info@dsalicante.com o vía WhatsApp a través del número 611 49 49 13








Deja una respuesta