La Coordinadora Feminista de Morvedre ha denunciado públicamente un cartel sexista de las fiestas de Sagunto (València), una imagen gráfica denigrante que una peña taurina emplea en camisetas y en una pancarta, que lleva días colgada con motivo de las fiestas patronales.
La organización señala a la peña “Un forat és un forat” (un agujero es un agujero) por emplear una ilustración en la que se ve a una mujer desnuda sometida por un toro. A la imagen le acompaña el texto “pa una vesprà está bé” (para una tarde está bien).
Para estos torturadores de animales la mujer solamente es un objeto sexual para un ratito, por lo que podéis haceros una idea de la mentalidad que tiene esta gente.
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El movimiento feminista comarcal apunta que la imagen representa “una escena de sometimiento disfrazada de broma de pueblo” y lo consideran “una humillación en forma de camiseta”. “Es un cuerpo de mujer puesto ahí para que la gente se ría a su costa”, señalan en un comunicado.
El colectivo insiste en que no se trata de apuntar un delito, sino en señalar “una imagen denigrante que se cuela en la fiesta con la excusa de siempre”. “La fiesta que necesita degradar a una mujer para hacer gracia no es fiesta: es un chiste caducado”, denuncian.
Torturar animales nunca será una fiesta, pues una fiesta es algo donde todo el mundo se lo pasa bien y durante estos actos los degenerados buscan sentirse poderosos humillando y torturando a los animales, pero también vemos la imagen retrógrada que tienen de la mujer. Lejos de reprobar este contenido, Vox lo ha apoyado e incluso se ha hecho fotos con este perverso mensaje.
EL AYUNTAMIENTO SOCIALISTA
La coordinadora pregunta al ayuntamiento, gobernado por el PSPV y Esquerra Unida-Unides Podem si esta peña recibe subvenciones o algún tipo de apoyo público, como la cesión de espacio o cualquier línea del presupuesto de fiestas.
“No pedimos que se acabe la fiesta. Pedimos que se acabe la fiesta que se construye humillando mujeres para hacer gracia. Exigimos que el Ayuntamiento revise los permisos, aclare a dónde va el dinero público, y deje de mirar hacia otro lado. El silencio, aquí, también es una posición”, reiteran.
En este caso no estoy de acuerdo en que la fiesta no deba acabarse, pues, más allá de denunciar esta cuestión concreta, los animales siguen siendo torturados en los llamados festejos taurinos de toda la Comunidad Valenciana. Por otro lado, hablamos de un negocio que se nutre de un montón de pasta de tus impuestos, que está obsesionado con adoctrinar niños/as, que genera un montón de daños al mobiliario urbano y molestias al vecindario, así como siempre han fomentado la masculinidad tóxica.
Me parece completamente apropiado que se denuncie este perverso cartel machista y sexista, pero creo que sobraba el hecho de decir que la fiesta continúe, porque ni es una fiesta ni hay nada ético en lo que hacen estos personajes; en su mayoría son tíos que buscan sentirse poderosos, así como van a estos actos para intentar superar sus complejos.
“Buscan compulsivamente sensaciones intensas, lo que no es fácil porque tienen un umbral muy alto de estimulación. Estos individuos en su mayoría hombres entre 15 y 40 años de edad, solo pueden experimentar el protagonismo o la sensación de poder narcisista en el contexto de la explotación y el sufrimiento de la víctima, la humillación, el dominio, la tortura carecen de la capacidad de sentir compasión, culpa o remordimiento”, se lee en el ensayo Las semillas de la violencia del psiquiatra sevillano Luis Rojas Marcos.
La Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia (AVATMA) ha elaborado y publicado diversos informes técnicos y veterinarios que detallan el intenso sufrimiento que padece el toro durante los festejos de los diferentes actos de tortura taurina mediante cuerdas y fuego.
«Los toros son animales herbívoros que no suelen desplazarse grandes distancias debido a su corpulencia; gustan de tumbarse sobre la hierba, a la sombra de los árboles. El hecho de sacarles de este pacífico entorno para meterlos en camiones, actividad que se realiza a base de palos, porque los animales no quieren salir de su hábitat y ser situados en un ambiente hostil, lleno de gente vociferante, les causa una profunda angustia. Además, experimentan un gran cansancio y fatiga respiratoria porque las fibras musculares cortas no son adecuadas para correr», explica una bióloga en un informe.
«Los festejos taurinos son el epítome del afán de dominación del humano sobre la naturaleza, del hombre sobre la bestia, de una cultura patriarcal y violenta que es todo lo contrario a una sociedad justa«, zanja la científica.
El pasado sábado día 1 de agosto la Plataforma Antitaurina de Alfafar realizamos una concentración frente a ese consistorio para denunciar los actos taurinos de toda la Comunidad Valenciana y pedir su fin.
En definitiva, Sagunto está siendo noticia en toda España por los comportamientos sexistas y machistas de los taurinos, pero no podemos olvidar todas las cuestiones qué hacen incompatible seguir celebrando la violencia.
Nuestra existencia no puede seguir siendo el horror de otras vidas y por eso no solamente soy orgullosamente antitaurino, sino que también soy antiespecista y no utilizo a los animales para alimentarme, vestirme, experimentar o entretenerme.
Si tienes interés en dejar de usar a los animales para poder aplicar la ética, escríbeme al 691093886.
CAMBIO DE ALIMENTACIÓN
En la alimentación es tan sencillo como cambiar un producto por otro y podemos incluso hacer con el mismo sabor y textura cualquier receta, pero como siempre vivimos en el mundo al revés, somos cuestionados y criminalizados los que no queremos explotar a los animales.
Todas las excusas y bulos para seguir igual durante años han sido desmontados junto a la evidencia científica de que los animales son seres sintientes y que, encima, la industria es la mayor responsable de la emergencia climática, hambre en el mundo, problemas de salud, daños a las poblaciones indígenas y un largo etcétera.
He estado a las puertas de mataderos en los que, por cierto, también acaban las víctimas de la industria láctea y del huevo después de toda una vida de explotación, y lo que uno ve, huele y siente ahí es difícil explicarlo con palabras.
Por lo tanto, digo no al uso de animales y, evidentemente, en la parte que se expone ese miserable y retrógrado cartel sexista, también toda mi oposición.
Los actos taurinos son una aberración más que una minoría de humanos practica por sadismo, pues fomentan la tortura animal, el machismo, se nutren de un montón de dinero público, tienen a la infancia constantemente en la mente para adoctrinarla, muere un montón de gente en los pueblos que ni siquiera participa y, como también he dicho, generan un montón de molestias allí donde van.
El mundo no es injusto porque sea una desgracia; el mundo es injusto porque permitimos que lo sea y es por eso que hay que reaccionar acudiendo a las protestas y practicando el antiespecismo.







