Productos como el jamón York son carne roja y, por lo tanto, calificados como cancerígenos e incluso por la organización mundial de la
Salud, pero por supuesto arrastra una vida miserable de la que nadie en su sano juicio financiaría si realmente se para a pensarlo durante unos minutos. Cerdos separados de sus familias, sufriendo todas las prácticas inhumanas y torturas, siendo, como es habitual, hacinados y por último, el terrible viaje a ese sanguinario y apartado lugar en el que una cámara de gas o un cuchillo harán el resto.
Por supuesto, tampoco consumo queso ni ningún producto de origen animal, pero además del que estoy consumiendo, hay imitaciones de todo tipo sin toda la miseria de esta industria que aunque se desconoce todas sus prácticas, es de las más crueles que existen.
Para producir la leche de vaca hay que suplementar con productos de baja calidad a los terneros y matarlos poco después para que no se beban la leche que su madre produce para ellos de manera natural y así, mediante la manipulación genética se convierte a las vacas en máquinas para producir constantemente leche y por supuesto, sufren todo tipo de prácticas crueles, hacinadas y son inseminadas por la fuerza una y otra vez para traer masivamente más animales al mundo para explotar y el destino de esa vaca mal llamada lechera, será el mismo que en la industria cárnica, el sanguinario matadero.
Las personas vegetarianas sí que consumen productos como la miel, lácteos o huevos, pero esto pasa porque ignoran completamente toda la miseria que se esconde tras estas industrias, que como toda explotación animal son innecesarias e inhumanas, pero la gran cantidad de subvenciones hace que tú puedas leer constantemente por todos los lados que necesitas leche o queso para estar sano y que se fortalezcan tus huesos.
Es más, yo elegí el veganismo por lo que es, únicamente respeto por los animales, pero si nos paramos a pensar las consecuencias de explotarlos, ya hablamos de una de las mayores causas de la crisis climática y todos los recursos destinados a alimentar a los animales que superan en millones a los humanos y se traen masivamente para explotar, hace que exista el hambre en el mundo porque si únicamente se dedicaran los recursos vegetales a las imitaciones veganas, no haría falta traer animales para vivir todo este infierno y tampoco destinar recursos a millones y millones de víctimas.
Yo empecé siendo vegetariano, pero una vez decidí informarme bien, considere que no había queso, leche, yogur, miel o huevo que valiera la pena por todo lo que arrastraba y en el caso del huevo, basta buscar brevemente en Internet para encontrar un montón de
Recetas para hacer una tortilla de patatas completamente vegana, económica, deliciosa y con ingredientes muy sencillos.
Cuando deseamos felices fiestas, también debemos desearlas a todos estos animales que no deben de ser explotados para una alimentación antinatural y que está acabando con todo, y por supuesto el veganismo también excluye los experimentos, entretenimiento con los animales o las sádicas pieles, plumas, cuero…
Los animales que en nombre de la
Navidad están ahora mismo en belenes o explotados en cabalgatas, es otra consecuencia más del especismo, la discriminación por especie, según incluso la RAE.
Todas las fuentes expertas señalan que en cualquier etapa de la vida se puede llevar una alimentación completamente vegetal e incluso llega a prevenir enfermedades.
Infórmate del veganismo que con pasos muy sencillos puedes cambiar mucho la vida de los animales y subsidiariamente la de los humanos, porque no tenemos otro planeta en el que vivir y por supuesto y último, debemos fomentar una educación a la infancia en valores antiespecistas que les enseñen a respetar a todas las especies de animales por igual, pues cada una de ellas tiene su razón de ser e interés por vivir sus vidas sin ser explotados, torturados y masacrados.

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