El nuevo Plan General Estructural plantea una red de rondas para redistribuir los desplazamientos, mejorar las conexiones de la avenida de Dénia y reducir el tráfico que atraviesa el centro y el frente litoral
Alicante prepara una importante transformación de su red viaria. El nuevo Plan General Estructural (PGE) plantea reorganizar los principales accesos a la ciudad mediante una red de rondas metropolitanas que permita distribuir mejor el tráfico y evitar que buena parte de los desplazamientos tengan que atravesar las zonas más congestionadas.
Entre las actuaciones previstas destaca un nuevo eje que partirá del entorno de la avenida de Dénia, atravesará el norte y oeste de Alicante y se integrará en la nueva red metropolitana de carreteras.
El objetivo es pasar del actual modelo de movilidad, muy condicionado por los desplazamientos hacia el centro, a una estructura más radial en la que los vehículos puedan desplazarse entre barrios y acceder a las grandes vías sin necesidad de acercarse al casco urbano.
Una nueva conexión desde la avenida de Dénia
La avenida de Dénia es actualmente una de las principales puertas de entrada y salida de Alicante, especialmente para los desplazamientos procedentes de Playa de San Juan, Sant Joan d’Alacant y otros municipios de l’Alacantí.
El PGE contempla reforzar este corredor mediante una nueva ronda que conectará los desarrollos del norte de Alicante con otros grandes ejes de comunicación.
Según la planificación municipal, la denominada tercera ronda partiría de los nuevos desarrollos de Vistahermosa Norte y continuaría por el entorno de Ciudad Jardín, Divina Pastora, el norte de San Blas y Ciudad de Asís, hasta enlazar con la A-79.
Esta infraestructura permitiría crear una alternativa transversal para numerosos desplazamientos que actualmente terminan concentrándose en las vías más próximas al centro y al litoral.
La A-70 también cambiará
La transformación no se limita a construir nuevas conexiones.
Uno de los proyectos más llamativos del futuro modelo de movilidad de Alicante afecta directamente a la A-70, una infraestructura fundamental para los desplazamientos metropolitanos.
El Ayuntamiento plantea convertir su tramo más urbano, comprendido entre los enlaces de la A-77 y la CV-821, en una ronda integrada en la ciudad.
La planificación contempla que este corredor pueda evolucionar hacia un bulevar verde, reduciendo el efecto barrera que actualmente genera la autovía entre distintos barrios y zonas urbanas.
Para que este cambio sea posible, el PGE apuesta por trasladar buena parte del tráfico de largo recorrido hacia otros corredores, principalmente la A-77 y la AP-7.
También se considera fundamental la ejecución de un tercer carril en la A-70 entre el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández y el enlace con la A-77.
Cuatro grandes rondas para cambiar la movilidad de Alicante
El nuevo modelo diseñado por el Ayuntamiento se articula alrededor de cuatro grandes rondas metropolitanas.
La primera estaría formada por la Gran Vía y su prolongación hacia Playa de San Juan.
La segunda corresponde a la Vía Parque, cuya finalización y conexión directa con la A-79 permitiría absorber parte del tráfico que actualmente circula por el litoral y las zonas centrales.
La tercera sería el nuevo eje que conectaría el entorno de la avenida de Dénia con la A-79, atravesando diferentes sectores del norte y oeste de Alicante.
La cuarta estaría vinculada a la transformación del tramo urbano de la A-70.
Con este sistema, Alicante pretende abandonar progresivamente el modelo concéntrico actual y crear una red en la que los desplazamientos puedan realizarse entre diferentes puntos de la ciudad sin pasar necesariamente por el centro.
Menos tráfico en el litoral y el centro de Alicante
Uno de los principales objetivos del proyecto es reducir el número de vehículos que utilizan el frente marítimo como vía de paso.
La redistribución del tráfico hacia las rondas metropolitanas permitiría aliviar la presión sobre algunas de las zonas con mayor circulación y favorecer la recuperación de espacio urbano para peatones, bicicletas y transporte público.
El Plan General también contempla una red de itinerarios peatonales y ciclistas que conectará diferentes barrios y nuevos desarrollos.
La estrategia de movilidad se completa con otros proyectos de gran alcance, como la futura ampliación del TRAM, nuevos aparcamientos disuasorios y nuevas infraestructuras ferroviarias.
El Plan General de Alicante inicia ahora una larga tramitación
Estas actuaciones forman parte del nuevo Plan General Estructural de Alicante, cuyo borrador y Documento Inicial Estratégico fueron aprobados inicialmente por el Ayuntamiento.
Actualmente, el documento se encuentra en fase de evaluación ambiental autonómica, por lo que las infraestructuras recogidas en el PGE todavía deberán superar diferentes procedimientos administrativos antes de convertirse en proyectos ejecutables.
El Ayuntamiento mantiene además expuestos los principales planos y documentos del nuevo Plan General en las dependencias municipales de Urbanismo de la plaza del Ayuntamiento para que puedan ser consultados por los ciudadanos.
El desarrollo definitivo de las nuevas rondas será, por tanto, progresivo y dependerá de la tramitación urbanística, ambiental y de las diferentes administraciones implicadas.
Lo que sí dibuja ya el nuevo planeamiento es un cambio profundo en la movilidad de Alicante: más conexiones entre barrios, nuevas alternativas para acceder a las grandes autovías y menos tráfico de paso por el centro y el frente litoral.











