La historia reciente de España vuelve a situarse en primer plano tras conocerse el fallecimiento de Antonio Tejero, ex teniente coronel de la Guardia Civil y principal rostro visible del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Tejero ha muerto este miércoles a los 93 años en su domicilio de Valencia, según han confirmado fuentes familiares.
Su muerte se produce apenas dos días después de que se cumplieran 45 años del intento de asalto a la democracia española y coincide, además, con la decisión del Gobierno de España de desclasificar documentos oficiales relacionados con aquellos hechos, una circunstancia que vuelve a poner el foco en uno de los episodios más tensos de la Transición.
El 23F: el asalto al Congreso que puso en jaque a la democracia

El 23 de febrero de 1981 quedó grabado en la memoria colectiva como el día en que un grupo de guardias civiles irrumpió en el hemiciclo del Congreso de los Diputados en pleno proceso de investidura. España atravesaba un momento político delicado tras la dimisión de Adolfo Suárez, y el Parlamento votaba la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como nuevo presidente del Gobierno.
Fue entonces cuando Antonio Tejero, pistola en mano y con su característico tricornio, irrumpió en la Cámara pronunciando una frase que se convertiría en símbolo de aquel intento de ruptura institucional: “¡Quieto todo el mundo!”. Durante más de 17 horas, los 350 diputados permanecieron retenidos en el hemiciclo en una situación de máxima tensión que mantuvo en vilo al país y a la comunidad internacional.
Un intento fallido que marcó un antes y un después

El golpe no prosperó. La intervención televisada del rey Juan Carlos I aquella madrugada —en defensa del orden constitucional— fue determinante para frenar la insurrección. Finalmente, la intentona quedó desactivada y los principales implicados fueron detenidos y juzgados.
Entre las consecuencias más relevantes del 23F destacan:
El refuerzo institucional del sistema democrático.
La consolidación del papel de la Corona en el marco constitucional.
La depuración de responsabilidades en las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad.
Una mayor cohesión política frente a amenazas golpistas.
El juicio posterior condenó a Tejero por rebelión militar a 30 años de prisión. Sin embargo, cumplió aproximadamente la mitad de la pena y quedó en libertad en 1996.
Perfil y trayectoria de Antonio Tejero
Antonio Tejero Molina nació el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga). Ingresó en la Guardia Civil en 1951 y desarrolló su carrera en distintos destinos hasta alcanzar el rango de teniente coronel.
Su nombre ya había aparecido en investigaciones relacionadas con intentos desestabilizadores previos al 23F, pero fue el asalto al Congreso lo que lo convirtió en el rostro más reconocible de la intentona golpista.
Tras su expulsión del cuerpo y su condena judicial, Tejero mantuvo durante décadas una posición pública discreta. Alejado de la primera línea mediática, residía en Valencia, donde ha fallecido.
Coincidencia con la desclasificación de documentos
La muerte de Tejero coincide con un momento especialmente simbólico: el Gobierno ha hecho públicos documentos oficiales relacionados con el 23F, aportando nuevos detalles sobre las conversaciones, movimientos militares y decisiones políticas que se produjeron aquel día.
La desclasificación busca arrojar luz sobre:
Las comunicaciones internas entre mandos militares.
El papel de diferentes actores institucionales.
La reacción del Ejecutivo y de la Casa Real.
Los informes de inteligencia previos al intento de golpe.
Este contexto ha reactivado el interés informativo y el debate histórico sobre uno de los capítulos más delicados de la democracia española.
Reacciones y memoria histórica: una figura controvertida
El fallecimiento de Tejero ha generado reacciones diversas en el ámbito político y social. Mientras algunos sectores lo recuerdan exclusivamente como el responsable visible de un ataque directo al sistema constitucional, otros subrayan la importancia de analizar el 23F desde una perspectiva histórica amplia.
En redes sociales y foros ciudadanos se ha reabierto el debate sobre el significado del golpe y sus consecuencias. La mayoría de las valoraciones coinciden en señalar que el fracaso del 23F supuso un punto de inflexión en la consolidación democrática.
Preguntas y respuestas sobre la muerte de Antonio Tejero y el 23F
¿Quién fue Antonio Tejero?
Fue un ex teniente coronel de la Guardia Civil que lideró el asalto al Congreso el 23 de febrero de 1981 durante la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo.
¿Cuántos años tenía al fallecer?
Antonio Tejero ha muerto a los 93 años en su domicilio de Valencia.
¿Qué pena cumplió por el golpe de Estado?
Fue condenado a 30 años de prisión por rebelión militar, aunque quedó en libertad en 1996 tras cumplir aproximadamente la mitad de la condena.
¿Por qué es relevante la desclasificación de documentos ahora?
Porque permite conocer nuevos detalles sobre el desarrollo del 23F, las decisiones institucionales y las comunicaciones internas que marcaron aquella jornada crítica.
Un capítulo cerrado en lo biográfico, abierto en la memoria colectiva
La muerte de Antonio Tejero cierra el capítulo biográfico de uno de los protagonistas más reconocibles del 23F. Sin embargo, el debate histórico y político sobre el golpe de Estado sigue vigente, especialmente en un momento en el que nuevos documentos salen a la luz.
El intento de golpe de 1981 no solo puso en peligro la estabilidad institucional, sino que terminó reforzando el compromiso democrático de una sociedad que, tras décadas de dictadura, apostaba por consolidar su sistema constitucional.
Hoy, más de cuatro décadas después, el recuerdo del 23F continúa siendo una referencia obligada para comprender la evolución política de España.









