Unificación Comunista de España denuncia la utilización de la desesperación de miles de migrantes en la frontera y advierte de que la ultraderecha está aprovechando la crisis para enfrentar a trabajadores españoles y extranjeros
Más de 50.000 personas, más de 70 muertos y una frontera convertida en escenario de una batalla política. Lo ocurrido en Ceuta no puede explicarse únicamente como una crisis migratoria. Para Unificación Comunista de España (UCE), detrás de la tragedia existe una utilización de la desesperación de miles de personas vulnerables con fines políticos y geopolíticos, mientras la extrema derecha intenta convertir a quienes huyen de la pobreza y la represión en el enemigo.
Dos semanas después de la entrada masiva que conmocionó a Ceuta, los acontecimientos han vuelto a demostrar que la cuestión está lejos de estar cerrada. Este 15 de agosto, las autoridades marroquíes desplegaron un amplio dispositivo para impedir un nuevo intento de entrada, mientras cientos de personas fueron interceptadas cerca de Castillejos. Al mismo tiempo, Marruecos expulsó de la zona a periodistas de RTVE y de la Agencia EFE que estaban cubriendo los acontecimientos, provocando la denuncia de ambos medios y de organizaciones profesionales de periodistas.
Para UCE, estos hechos vuelven a poner sobre la mesa qué está ocurriendo realmente en torno a la frontera de Ceuta y qué intereses están detrás de una situación en la que miles de personas terminan siendo utilizadas como peones.
«Nadie debería morir buscando una vida mejor»
En un vídeo difundido por UCE, la organización parte de una premisa: «Nadie debería de morir buscando una vida mejor, huyendo de la pobreza y de la represión».
La magnitud de la tragedia es incuestionable. Durante la entrada masiva del 30 de julio se recuperaron decenas de cadáveres y el balance superó las 70 víctimas mortales. Las estimaciones sobre el número de personas que llegaron a Ceuta superaron ampliamente las 50.000.
https://www.instagram.com/reel/DblbE_CsPx8/?igsh=N2J2Zm42ODZ6cWYy
En el vídeo, UCE denuncia que la llegada masiva no puede analizarse únicamente desde la perspectiva de la inmigración, sino que debe tenerse en cuenta la utilización política de la desesperación de miles de personas vulnerables.
La organización sostiene que Marruecos ha utilizado esta situación como una herramienta de presión sobre España y enmarca la crisis en un escenario internacional más amplio, marcado por las relaciones de Marruecos con Estados Unidos e Israel, la rivalidad entre Marruecos y Argelia y las diferencias existentes entre España y determinados intereses estadounidenses en cuestiones como la política exterior, Palestina, el gasto militar o la guerra de Irán.
UCE señala así que la tragedia de quienes intentan alcanzar Ceuta no puede separarse de las relaciones de poder entre Estados.
Marruecos vuelve a cerrar la frontera mientras la tensión continúa
Los acontecimientos de este fin de semana refuerzan la preocupación expresada por UCE.
Tras los llamamientos difundidos en redes sociales para repetir una entrada masiva, Marruecos desplegó miles de efectivos en los alrededores de Castillejos y logró impedir nuevos intentos de acceso a Ceuta. Las autoridades marroquíes informaron de cientos de personas interceptadas y decenas de detenidos. España, por su parte, reforzó también el dispositivo de seguridad en la ciudad autónoma.
Pero el episodio ha dejado además otra cuestión sobre la mesa: la libertad de información.
Periodistas de RTVE y EFE fueron obligados a abandonar Castillejos mientras cubrían la situación en la frontera. RTVE denunció un obstáculo al ejercicio de la libertad de prensa, mientras la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) reclamó a Marruecos que permita a los medios españoles seguir informando desde la zona.
Para UCE, conocer qué sucede en la frontera es imprescindible para poder comprender la dimensión política de lo que está ocurriendo.
La ultraderecha señala al migrante para ocultar a los responsables
Pero si existe una segunda batalla alrededor de Ceuta, para UCE se está librando dentro de España.
La organización denuncia que la extrema derecha está aprovechando la tragedia para sembrar confusión y odio contra los migrantes, presentando a las personas que llegan como responsables de los problemas que atraviesa la sociedad española.
«Quieren dividirnos y enfrentarnos y que no señalemos a los verdaderos culpables», sostiene UCE en el vídeo.
La organización considera que convertir a los migrantes en el enemigo beneficia precisamente a quienes quieren que los trabajadores españoles y extranjeros se enfrenten entre sí mientras las responsabilidades políticas y económicas quedan fuera del debate.
La propia crisis ha generado ya una fuerte disputa política en España, con discursos que vinculan la llegada de migrantes con problemas de seguridad, servicios públicos o sanidad. El Gobierno, por su parte, ha rechazado que exista un colapso sanitario pese a la presión extraordinaria que ha soportado el sistema de Ceuta.
«Española o extranjera, la misma clase obrera»
Frente a este discurso, UCE reivindica una posición de clase.
La organización considera que enfrentar a trabajadores españoles y extranjeros solo sirve para dividir a quienes tienen intereses comunes, y reclama señalar las responsabilidades de quienes utilizan la migración como instrumento político en lugar de convertir a las personas migrantes en el objetivo de la indignación social.
La tragedia de Ceuta, sostiene UCE, no puede convertirse ni en un arma geopolítica para presionar al Gobierno español ni en combustible para alimentar el odio contra los migrantes.
La respuesta, para la organización, debe partir de una idea sencilla:
«Que no te engañen. Española u extranjera, la misma clase obrera».
Unificación Comunista de España considera que esta crisis exige señalar a quienes instrumentalizan la desesperación de miles de personas y, al mismo tiempo, impedir que esa desesperación sea utilizada para enfrentar a unos trabajadores contra otros.
Porque nadie debería morir buscando una vida mejor. Y porque quienes sufren las consecuencias de esta crisis no pueden ser convertidos en el enemigo.






