Un terremoto de magnitud 4,1 registrado este domingo en la Región de Murcia se ha dejado sentir también en la provincia de Alicante. El seísmo ha tenido su epicentro en el municipio murciano de Pliego y, según los datos facilitados, no ha provocado daños personales ni materiales.
El movimiento sísmico se produjo a las 11:59 horas, con el epicentro localizado en Pliego y a una profundidad de cinco kilómetros, según la información del Instituto Geográfico Nacional (IGN). El organismo corrigió posteriormente los primeros parámetros publicados, que situaban inicialmente la magnitud en 3,9 y el epicentro en Librilla.
En la provincia de Alicante, el terremoto se percibió con una intensidad de grado 2, al igual que en puntos de Albacete. Los datos disponibles no detallan qué municipios alicantinos registraron el movimiento, por lo que no resulta posible concretar las localidades de la provincia en las que fue advertido.
El terremoto se percibe en Alicante sin causar daños
El seísmo tuvo su mayor incidencia en la Región de Murcia, donde el movimiento fue advertido en numerosos municipios y provocó llamadas de ciudadanos al centro coordinador de emergencias.
El Servicio de Emergencias 112 confirmó que no se habían registrado daños personales ni materiales como consecuencia del terremoto. Sin embargo, el movimiento generó inquietud entre la población murciana y, aproximadamente media hora después del seísmo, el centro coordinador había recibido unas 80 llamadas procedentes de diferentes puntos de la Región de Murcia.
Entre las localidades desde las que se comunicó la percepción del terremoto figuraban municipios alejados del epicentro como Bullas o Cartagena.
En el caso de Alicante, la información disponible sitúa la intensidad percibida en el nivel 2, considerablemente inferior a la registrada en los puntos murcianos más próximos o sensibles al movimiento.
Pliego, epicentro del terremoto de magnitud 4,1
Según los datos del IGN, la intensidad máxima alcanzó el grado 4 en Javalí Nuevo, Mula y La Puebla, pedanía perteneciente al municipio de Mula. En estas zonas el movimiento sísmico fue claramente perceptible.
La intensidad se situó entre los grados 3 y 4 en Abanilla, Blanca, Ceutí, Molina de Segura, El Esparragal, Rincón de Seca, San Ginés, Sangonera la Seca y Abarán.
En Archena, Murcia capital, Bullas, Totana, Librilla, Las Torres de Cotillas, Lorquí, Ricote y Villanueva del Río Segura se alcanzó una intensidad de grado 3.
El movimiento llegó con menor intensidad hasta las provincias limítrofes. En Alicante y Albacete se percibió con intensidad 2, de acuerdo con los datos facilitados.
Conviene diferenciar la magnitud del terremoto, que fue de 4,1 y mide el tamaño del seísmo, de la intensidad con la que el movimiento se percibió en cada lugar. Por este motivo, que el terremoto tuviera una magnitud de 4,1 no significa que alcanzara esa misma intensidad en la provincia de Alicante.
Sin daños personales ni materiales tras el seísmo
La principal consecuencia inmediata ha sido la percepción del movimiento por parte de la población, especialmente en Murcia. No constan, según la información disponible, heridos ni daños materiales relacionados con este episodio.
Tampoco se han comunicado en los datos facilitados cortes de carreteras, interrupciones de servicios públicos u otras incidencias que afecten a los vecinos de la provincia de Alicante.
Ante cualquier terremoto, las recomendaciones generales pasan por mantener la calma y alejarse durante el movimiento de ventanas, cristales y elementos que puedan desprenderse. Una vez finalizado, conviene comprobar posibles desperfectos y seguir siempre la información y las indicaciones de los organismos oficiales y servicios de emergencia.
Murcia y Alicante, un territorio con antecedentes sísmicos
La Región de Murcia y el sureste peninsular cuentan con un conocido historial de actividad sísmica. El propio municipio de Pliego ya registró el 30 de enero de 2024 un terremoto de magnitud 3,1, que tampoco ocasionó daños personales ni materiales.
Uno de los episodios más graves de las últimas décadas se produjo en Lorca el 11 de mayo de 2011, cuando un terremoto de magnitud 5,1 causó nueve fallecidos, más de 300 heridos y cuantiosos daños materiales.
Otros precedentes destacados son el terremoto de Lorca de enero de 2005, de magnitud 4,7, y el de Mula de 1999, de magnitud 4,8, que provocó importantes daños en viviendas.
La provincia de Alicante también conserva un importante antecedente histórico: el terremoto de Torrevieja de 1829, que afectó gravemente al valle del Segura y provocó centenares de víctimas.
Los registros históricos incluyen igualmente terremotos en Cehegín en 1948, Lorquí y Las Torres de Cotillas en 1911 y episodios todavía más antiguos documentados en Lorca en 1577 y 1674.
Qué se sabe tras el terremoto sentido en Alicante
Con la información disponible, el balance es de ausencia de daños personales y materiales, mientras que el Instituto Geográfico Nacional ha fijado finalmente el epicentro en Pliego y la magnitud en 4,1 tras revisar los parámetros iniciales.
Para los lectores de la provincia de Alicante, el dato más relevante es que el movimiento llegó a percibirse con una intensidad de grado 2, sin que consten incidencias asociadas en territorio alicantino.
La información sobre este tipo de episodios puede actualizarse a medida que el IGN revise sus registros o los servicios de emergencias comuniquen nuevas incidencias.






