Alicante es conocida por su Castillo de Santa Bárbara, la gran fortaleza que domina la ciudad desde el monte Benacantil. Sin embargo, no es el único castillo que conserva la capital alicantina. A poca distancia se encuentra el Castillo de San Fernando, situado sobre el monte Tossal y mucho menos conocido entre quienes visitan la ciudad por primera vez. Aunque ambos forman parte del paisaje urbano, fueron construidos en épocas diferentes y responden a necesidades defensivas distintas. Conocer su historia permite descubrir una parte de Alicante que suele pasar desapercibida.
Los dos castillos de Alicante: dónde están y por qué son diferentes
El Castillo de Santa Bárbara y el Castillo de San Fernando son dos construcciones militares históricas situadas en elevaciones distintas de Alicante.
El primero ocupa la cima del monte Benacantil, junto al centro histórico y la Playa del Postiguet.
El segundo se encuentra sobre el monte Tossal, en el entorno del barrio de San Fernando y las instalaciones deportivas próximas.
Su ubicación permite comprender una característica fundamental de la ciudad: durante siglos, las alturas fueron lugares estratégicos para vigilar el territorio y proteger los accesos.
Sin embargo, los dos castillos no pertenecen al mismo periodo histórico.
Santa Bárbara conserva una larga trayectoria vinculada a la época medieval y a las transformaciones posteriores de la ciudad.
San Fernando, en cambio, nació a comienzos del siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia.
Esta diferencia explica por qué su arquitectura, sus dimensiones y su protagonismo histórico no son iguales.
Castillo de Santa Bárbara: la fortaleza que domina Alicante desde el Benacantil
El Castillo de Santa Bárbara es uno de los monumentos más representativos de Alicante.
Situado sobre el monte Benacantil, a unos 166 metros de altura, domina visualmente el puerto, el casco antiguo y una parte importante del litoral.
Su posición estratégica permitió controlar durante siglos los accesos terrestres y marítimos.
La fortaleza tiene orígenes vinculados al periodo de dominio musulmán, aunque su aspecto actual es resultado de diferentes ampliaciones y reformas realizadas a lo largo del tiempo.
Por eso, cuando se visita el recinto, no se observa un castillo construido de una sola vez.
Sus murallas, explanadas y dependencias reflejan distintas etapas de la historia militar de Alicante.
Por qué se llama Castillo de Santa Bárbara
El nombre está relacionado con la tradición histórica de la conquista cristiana de la fortaleza.
Según esa tradición, el castillo fue tomado por las tropas del infante Alfonso, futuro Alfonso X, el 4 de diciembre de 1248, festividad de Santa Bárbara.
De ahí procede la denominación con la que se conoce actualmente.
Es importante distinguir la tradición histórica de las diferentes interpretaciones documentales sobre la conquista y la cronología de los acontecimientos.
En cualquier caso, el nombre de Santa Bárbara quedó asociado de manera permanente a la fortaleza.
Un castillo que cambió durante siglos
La fortaleza experimentó importantes transformaciones después de la Edad Media.
Las necesidades defensivas cambiaron con la evolución de la artillería y de las técnicas militares.
Por eso se construyeron y adaptaron diferentes recintos, plataformas y elementos de protección.
El resultado es un conjunto monumental que permite reconocer distintas fases constructivas.
En la actualidad, su principal función ya no es militar.
Se ha convertido en un espacio patrimonial, cultural y turístico desde el que se obtienen algunas de las vistas más conocidas de Alicante.
DSAlicante ha informado sobre la evolución de las visitas al Castillo de Santa Bárbara y su importancia turística en 2026, un reflejo del protagonismo que mantiene en la ciudad.
Castillo de San Fernando: la fortaleza construida durante la Guerra de la Independencia
El Castillo de San Fernando es muy diferente.
Se construyó a comienzos del siglo XIX, en el contexto de la Guerra de la Independencia española contra las tropas napoleónicas.
Su finalidad era reforzar las defensas de Alicante ante la posibilidad de un ataque.
El monte Tossal ofrecía una posición elevada desde la que podía protegerse una parte del entorno urbano.
A diferencia de Santa Bárbara, que había evolucionado durante siglos, San Fernando fue concebido para responder a una amenaza militar concreta.
La construcción se desarrolló entre 1812 y 1813.
Sin embargo, la fortificación nunca alcanzó el protagonismo militar que inicialmente se esperaba.
Alicante no llegó a sufrir el asalto terrestre francés para el que se había proyectado aquella defensa.
Por qué se llama Castillo de San Fernando
El nombre se vincula a Fernando VII, monarca español durante aquel periodo histórico.
La fortificación se levantó en un contexto de guerra y de resistencia frente a la ocupación napoleónica.
Por tanto, su denominación responde a una circunstancia política e histórica muy distinta de la que explica el nombre del Castillo de Santa Bárbara.
Por qué es menos conocido que Santa Bárbara
Hay varias razones.
La primera es su posición.
Santa Bárbara domina el frente marítimo y constituye una de las imágenes más fotografiadas de Alicante.
San Fernando está situado en otra elevación urbana y no ocupa el mismo lugar en las rutas turísticas tradicionales.
También influye su historia.
Santa Bárbara fue una fortaleza de gran importancia durante numerosos periodos.
San Fernando se construyó para una situación militar específica y tuvo una trayectoria defensiva mucho más limitada.
Además, la conservación, los usos y las intervenciones posteriores han condicionado la percepción pública de ambos espacios.
¿Por qué Alicante necesitaba otro castillo si ya tenía Santa Bárbara?
Esta es una de las preguntas más interesantes.
La existencia de una gran fortaleza no significa que una ciudad estuviera completamente protegida frente a cualquier ataque.
Las estrategias militares cambiaron con el paso del tiempo.
A comienzos del siglo XIX, la artillería y los movimientos de tropas exigían controlar diferentes posiciones del terreno.
El monte Tossal ofrecía una elevación que podía utilizarse para reforzar la defensa de Alicante.
La construcción de San Fernando respondía, por tanto, a la necesidad de complementar las fortificaciones existentes.
No se trataba de sustituir el Castillo de Santa Bárbara.
La intención era disponer de una nueva posición defensiva adaptada a las circunstancias de la Guerra de la Independencia.
Qué relación tienen los dos castillos con la historia de Alicante
Ambos monumentos permiten recorrer etapas muy diferentes de la ciudad.
Santa Bárbara recuerda el pasado medieval, las disputas por el control del territorio y la importancia estratégica del puerto.
San Fernando representa un momento posterior, cuando España se enfrentaba a la invasión napoleónica.
En conjunto, muestran cómo Alicante tuvo que adaptar sus defensas a amenazas y tecnologías militares diferentes.
También ayudan a entender por qué determinadas zonas elevadas de la ciudad conservan restos de fortificaciones.
Hoy esos espacios forman parte del patrimonio urbano y del paisaje cotidiano.
Pero durante siglos fueron puntos desde los que se vigilaban caminos, movimientos de tropas y posibles ataques.
Qué castillo es más antiguo
El Castillo de Santa Bárbara es considerablemente más antiguo.
Sus orígenes se remontan al periodo medieval, con antecedentes relacionados con la ocupación islámica.
San Fernando, en cambio, se construyó a comienzos del siglo XIX.
Por tanto, existe una diferencia de varios siglos entre el origen de ambas fortificaciones.
También es importante tener en cuenta que Santa Bárbara no ha mantenido exactamente la misma estructura desde su fundación.
Sus construcciones actuales corresponden a diferentes periodos.
En San Fernando, la cronología es mucho más concentrada, porque su construcción respondió a un proyecto defensivo específico.
¿Se pueden ver los dos castillos en un mismo día?
Sí, aunque conviene planificar la visita.
Los dos se encuentran dentro de la ciudad de Alicante.
Sin embargo, no están situados uno junto al otro.
Santa Bárbara se encuentra sobre el Benacantil, cerca del casco histórico y del Postiguet.
San Fernando ocupa el monte Tossal, en una zona más interior.
Una visita a ambos permite comparar dos perspectivas diferentes de Alicante.
Desde Santa Bárbara destacan especialmente las vistas del Mediterráneo, el puerto y el centro histórico.
Desde el entorno del Tossal se puede contemplar una parte distinta de la ciudad y comprender mejor su expansión urbana.
Antes de organizar el recorrido, es recomendable comprobar las condiciones de acceso y el estado de los espacios visitables, especialmente en el caso de San Fernando.
Cómo llegar al Castillo de Santa Bárbara
El Castillo de Santa Bárbara puede alcanzarse por diferentes accesos.
Una de las opciones es subir caminando desde el entorno del casco histórico, aunque el recorrido presenta pendientes.
También existe un ascensor de acceso desde la zona próxima a la Playa del Postiguet.
El funcionamiento, las tarifas y los horarios pueden variar, por lo que conviene comprobarlos antes de desplazarse.
Para quienes visitan Alicante por primera vez, la zona permite combinar varios lugares de interés en una misma jornada.
Por ejemplo, después de conocer el castillo se puede recorrer el barrio de Santa Cruz y continuar hacia el Postiguet.
DSAlicante dispone de una guía de la Playa del Postiguet con sus características y servicios, especialmente útil para completar la visita por el entorno del Benacantil.
Cómo llegar al Castillo de San Fernando
El Castillo de San Fernando se encuentra en el monte Tossal.
Su entorno está relacionado con zonas residenciales, parques y espacios deportivos de Alicante.
La subida puede realizarse desde diferentes accesos peatonales del área, aunque conviene tener en cuenta las pendientes.
No debe confundirse el acceso al entorno del monte con la posibilidad de visitar libremente todos los elementos de la fortificación.
El estado de conservación y las posibles restricciones pueden afectar a determinadas zonas.
Por ello, antes de acudir, es recomendable consultar la información municipal vigente y respetar cualquier señalización de seguridad.
No es aconsejable entrar en estructuras cerradas, atravesar vallas o acceder a zonas deterioradas.
La Carrera de los Castillos: una prueba que une las dos fortalezas
La relación entre ambos monumentos también está presente en la vida deportiva de Alicante.
La ciudad celebra la Carrera de los Castillos, una prueba popular que utiliza las dos fortalezas como referencias de su recorrido.
En la edición de 2026, la modalidad de diez kilómetros incluyó la subida a San Fernando y posteriormente a Santa Bárbara.
La competición permite recorrer diferentes zonas de la ciudad y relacionar deporte, patrimonio e historia.
DSAlicante informó sobre el recorrido de la Carrera de los Castillos de Alicante de 2026 y los cortes de tráfico asociados.
Preguntas frecuentes sobre los castillos de Alicante
¿Cuántos castillos hay en Alicante ciudad?
Los dos castillos históricos más conocidos de la capital son el Castillo de Santa Bárbara y el Castillo de San Fernando.
¿Cuál es el castillo más famoso de Alicante?
El Castillo de Santa Bárbara, situado sobre el monte Benacantil, es uno de los principales símbolos turísticos de la ciudad.
¿Dónde está el Castillo de San Fernando?
Se encuentra sobre el monte Tossal, en una zona interior de Alicante.
¿Por qué se construyó el Castillo de San Fernando?
Se levantó durante la Guerra de la Independencia para reforzar las defensas de Alicante frente a la amenaza de las tropas napoleónicas.
¿Cuál de los dos es más antiguo?
Santa Bárbara. Sus orígenes medievales son muy anteriores a la construcción de San Fernando en el siglo XIX.
¿Los dos castillos están conectados?
No forman parte de un único recinto fortificado. Son construcciones independientes situadas en elevaciones diferentes.
¿Se pueden visitar ambos el mismo día?
Es posible organizar una ruta por los dos entornos, aunque conviene comprobar previamente las condiciones de acceso y reservar tiempo para los desplazamientos.
Dos fortalezas que explican siglos de historia alicantina
El Castillo de Santa Bárbara y el Castillo de San Fernando representan dos momentos diferentes del pasado de Alicante.
El primero recuerda la importancia estratégica de la ciudad durante la Edad Media y los siglos posteriores.
El segundo refleja las necesidades defensivas que surgieron durante la Guerra de la Independencia.
Aunque Santa Bárbara concentra buena parte del interés turístico, San Fernando también forma parte de la historia y del patrimonio de la capital.
Conocer ambos permite descubrir que Alicante no es únicamente una ciudad de playas y paseos marítimos: también es una ciudad marcada por siglos de fortificaciones y transformaciones militares.











