La llegada del calor y las lluvias acumuladas han vuelto a activar las campañas municipales contra los mosquitos en la provincia de Alicante, una preocupación habitual antes del verano en zonas urbanas, rurales, costeras y espacios con agua estancada.
Municipios como Villena y Orihuela ya han reforzado sus tratamientos. En Villena, el Ayuntamiento ha iniciado actuaciones intensivas en zonas rurales, acequias, parques y distintos puntos del municipio, con una frecuencia semanal durante mayo y dos tratamientos por semana a partir de junio.
En Orihuela, la Concejalía de Medio Ambiente ha reforzado los trabajos de control de mosquitos y quironómidos en todo el término municipal por el incremento registrado tras las lluvias, las altas temperaturas y la presencia de zonas con agua estancada.
Por qué aumentan los mosquitos
La Generalitat Valenciana recuerda que el mosquito tigre tiene mayor actividad en la Comunitat Valenciana entre los meses de mayo y noviembre. Su hábitat más frecuente es urbano y periurbano, especialmente vinculado a pequeñas acumulaciones de agua en espacios domésticos o próximos a viviendas.
Este detalle es importante porque muchos focos no están en grandes charcas, sino en recipientes pequeños: cubos, platos bajo macetas, bebederos, jarrones, balsas, piscinas mal mantenidas o zonas donde queda agua retenida.
Tratamientos municipales y colaboración vecinal
En Villena se están aplicando tratamientos larvicidas con productos biológicos que actúan sobre las larvas, además de tratamientos adulticidas con piretrinas naturales en zonas autorizadas. El servicio cuenta también con vehículos todoterreno, cañones pulverizadores, nebulizadores y drones para espacios de difícil acceso.
Orihuela ha señalado varios puntos sensibles, como el entorno del río, las zonas de azarbes y acequias del Palmeral y Los Huertos, además de la red de saneamiento e imbornales, donde se desarrolla principalmente el mosquito tigre.
Qué pueden hacer los vecinos
La prevención doméstica es una parte esencial del control. Sanidad recomienda cubrir, vaciar o cambiar con frecuencia recipientes y reservorios de agua. Para evitar picaduras pueden utilizarse recursos habituales como mosquiteras, lociones y repelentes autorizados.
Entre las medidas más útiles están revisar patios, terrazas, jardines, canaletas, platos de macetas, piscinas hinchables, cubos, bebederos de mascotas y cualquier recipiente que pueda acumular agua varios días.









