Los mercados municipales de Alicante se encaminan hacia un nuevo modelo de funcionamiento. La modificación de la Ordenanza Municipal de Mercados ha superado este 17 de septiembre la Comisión de Servicios y será sometida a aprobación definitiva en el Pleno del próximo 24 de septiembre.
La nueva regulación afecta a espacios como el Mercado Central, Babel, Benalúa y Carolinas y busca compatibilizar su función tradicional de abastecimiento con actividades que han ganado peso durante los últimos años, como la restauración, las degustaciones y otros servicios complementarios.
La clave de la nueva norma es que esas actividades podrán convivir con los puestos tradicionales, pero la venta de alimentos y productos básicos seguirá siendo la función principal de los mercados municipales.
La nueva ordenanza todavía no está aprobada definitivamente
El primer aspecto que conviene aclarar es el estado de la tramitación.
La Comisión de Servicios del Ayuntamiento ha informado favorablemente la modificación de la Ordenanza Municipal de Mercados, pero todavía debe superar el Pleno municipal.
La votación está prevista para el 24 de septiembre.
Si obtiene la aprobación definitiva, posteriormente deberá publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia y se abrirá el correspondiente periodo de exposición pública y alegaciones.
Por tanto, las nuevas condiciones no deben interpretarse todavía como reglas plenamente vigentes.
La tramitación afecta a unos espacios que siguen teniendo un importante peso en las compras cotidianas de la ciudad. DS Alicante reúne estos establecimientos y otras citas comerciales en su guía de mercados y mercadillos de Alicante.
Restauración y degustaciones, pero como complemento
Uno de los aspectos centrales de la modificación es definir qué papel pueden desempeñar actividades diferentes a la venta tradicional.
La nueva regulación contempla la restauración, las degustaciones y otros servicios complementarios dentro de los mercados.
Sin embargo, el Ayuntamiento establece que estas actividades deben funcionar como complemento y no sustituir la finalidad principal del equipamiento.
La oferta de productos alimentarios y artículos de abastecimiento básico o esencial deberá continuar prevaleciendo.
La intención es adaptar los mercados a nuevos hábitos de consumo sin convertirlos exclusivamente en espacios de hostelería.
Este equilibrio resulta especialmente relevante en un momento en el que visitar un mercado forma parte también de la experiencia gastronómica de muchos turistas. La nueva guía municipal sobre dónde comer en la ciudad incluye precisamente el Mercado Central entre las experiencias para descubrir el producto alicantino, tal y como explicó DS Alicante en su información sobre la nueva guía gastronómica de Alicante.
Cada mercado podrá tener sus propias reglas internas
La reforma incorpora otra posibilidad relevante: que cada Mercado Municipal disponga de su propio Reglamento de Régimen Interior.
Estos reglamentos permitirían adaptar determinadas condiciones de funcionamiento a las características particulares de cada espacio.
No todos los mercados municipales tienen las mismas dimensiones, distribución, número de puestos o relación con el barrio en el que se encuentran.
La regulación general establecería el marco común, mientras esos reglamentos internos permitirían concretar determinadas cuestiones de funcionamiento.
El Ayuntamiento señala que su elaboración se realizaría teniendo en cuenta a las asociaciones de comerciantes y usuarios.
Mercado Central, Babel, Benalúa y Carolinas
Alicante cuenta con cuatro grandes mercados municipales de referencia: Mercado Central, Babel, Benalúa y Carolinas.
El Mercado Central es el más conocido y constituye además uno de los edificios históricos más reconocibles del centro de Alicante.
Fue construido a comienzos del siglo XX y su entorno mantiene una intensa actividad comercial durante las mañanas.
DS Alicante dispone de una guía específica del Mercado Central de Alicante con información sobre su historia, ubicación y características.
Babel, Benalúa y Carolinas cumplen una función más vinculada a sus respectivos barrios, aunque todos comparten el carácter de equipamiento público destinado principalmente al abastecimiento.
Precisamente esa función es la que la nueva ordenanza pretende preservar.
Qué quiere proteger la nueva regulación
Además de establecer el equilibrio entre comercio tradicional y nuevas actividades, la modificación aborda cuestiones relacionadas con el funcionamiento cotidiano de estos espacios.
El texto pretende reforzar aspectos como la seguridad, movilidad, accesibilidad, limpieza y utilización correcta de las zonas comunes.
También mantiene expresamente el carácter público de los mercados.
La actualización llega después de más de una década sin modificar la ordenanza en profundidad, según la información facilitada por el Ayuntamiento.
Durante ese periodo han cambiado tanto los hábitos de compra como la forma en la que parte del público utiliza los mercados.
Comprar producto fresco sigue siendo su función principal, pero en muchas ciudades estos espacios han incorporado progresivamente gastronomía, degustaciones y actividades capaces de atraer público en otros momentos del día.
Los mercados siguen teniendo reglas diferentes a otros comercios
Los mercados municipales no deben confundirse con supermercados, centros comerciales o establecimientos privados.
Su funcionamiento está sujeto a normativa municipal específica.
Esa diferencia se hace especialmente visible en jornadas festivas.
El pasado agosto, por ejemplo, DS Alicante explicó qué ocurría con los mercados y mercadillos de Alicante durante el festivo del 15 de agosto, diferenciando su régimen del aplicado a supermercados y otros comercios que podían tener autorizada la apertura.
La nueva ordenanza continuará proporcionando el marco específico para los mercados municipales.
Qué ocurrirá ahora
El siguiente paso llegará el 24 de septiembre.
Ese día está previsto que la modificación de la Ordenanza Municipal de Mercados llegue al Pleno para su aprobación definitiva.
En la comisión previa, la propuesta recibió los votos favorables de PP y Vox y el rechazo de PSOE, Compromís y EU-Podemos.
El resultado de esa votación en comisión no sustituye la aprobación del Pleno.
Si la modificación sale adelante, deberá continuar la tramitación administrativa correspondiente, incluida su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia y el periodo anunciado de exposición pública y alegaciones.
Hasta entonces, hablar de una nueva ordenanza ya plenamente vigente sería prematuro.
Lo que sí está definido es el modelo que plantea el texto: conservar los mercados como espacios públicos de abastecimiento y venta de alimentos, permitiendo al mismo tiempo que restauración, degustaciones y otros servicios tengan presencia complementaria.











