Dormir en pleno centro de Elche o hacerlo a pocos kilómetros de distancia puede suponer enfrentarse a temperaturas muy diferentes durante una misma noche de verano.
Un estudio realizado por MeteoElx entre el 1 y el 18 de agosto de 2026 ha medido el efecto de la denominada isla de calor urbana de Elche y ha encontrado diferencias puntuales de hasta 3,2 grados entre el centro y el extrarradio.
Los datos muestran que la temperatura mínima de referencia en el extrarradio se ha situado en 24,12 ºC, mientras que la mediana de las estaciones urbanas alcanza los 25,31 ºC. Es decir, la ciudad mantiene de media alrededor de 1,19 grados adicionales durante la noche.
El fenómeno no es simplemente una curiosidad meteorológica. Tiene consecuencias sobre el descanso, el consumo de aire acondicionado y la capacidad de las viviendas para perder durante la madrugada el calor acumulado durante el día.
El centro de Elche ha llegado a registrar 3,2 grados más
La diferencia no es idéntica todas las noches ni en todos los barrios.
El estudio muestra que la desviación máxima diaria del conjunto de la ciudad respecto al extrarradio llegó a 2,7 ºC.
Sin embargo, uno de los observatorios situados en el centro de Elche registró puntualmente una diferencia todavía superior: 3,2 ºC.
Para entender lo que supone basta imaginar dos viviendas situadas a pocos kilómetros.
Mientras una zona periférica puede conseguir bajar hasta aproximadamente 24 grados durante la madrugada, determinados puntos muy urbanizados pueden continuar acercándose a los 27 grados.
Esta diferencia puede cambiar considerablemente la facilidad para dormir sin climatización.
Pla-Sector V destaca como uno de los puntos más cálidos
Entre los observatorios analizados aparece especialmente Pla-Sector V.
Esta zona presenta la mayor diferencia media detectada en el estudio: alrededor de 1,74 grados más que la estación utilizada como referencia en el extrarradio.
El dato permite comprobar que hablar de “la temperatura de Elche” puede resultar insuficiente.
Dentro del propio municipio pueden coexistir temperaturas nocturnas distintas.
La cantidad de edificios, árboles, tráfico, asfalto y superficies capaces de almacenar calor modifica las condiciones de cada zona.
¿Por qué hace más calor en el centro que fuera de Elche?
La explicación se encuentra en el denominado efecto isla de calor urbana.
Durante el día, materiales como el asfalto, el hormigón, las fachadas y las aceras reciben radiación solar.
Parte de esa energía queda almacenada.
Cuando llega la noche, esas superficies comienzan a liberar lentamente el calor acumulado.
En una zona con menor urbanización existen más terrenos naturales y vegetación y, dependiendo de las condiciones, una mayor capacidad para enfriarse.
En una ciudad densamente construida ocurre lo contrario.
MeteoElx apunta precisamente a la concentración de edificios, el tráfico, el asfalto y las superficies impermeables como algunos de los factores que dificultan que el calor pueda disiparse durante la madrugada.
Los árboles pueden marcar una diferencia importante
La presencia de vegetación urbana tiene diferentes efectos.
La sombra evita que determinadas superficies reciban directamente radiación solar durante todo el día.
Un pavimento que permanece parcialmente protegido puede acumular menos energía que otro expuesto continuamente al sol.
La vegetación también participa en procesos de evapotranspiración que pueden contribuir a modificar las condiciones del entorno inmediato.
Por eso aumentar el arbolado urbano y las zonas de sombra figura entre las medidas propuestas para reducir la isla de calor.
DSAlicante ya explicó la importancia de este tipo de actuaciones al informar de la reforma integral del polideportivo del Pla de Elche, donde precisamente se contempla la creación de nuevas zonas de sombra.
El problema aparece especialmente cuando se pone el sol
Durante el día, prácticamente toda la ciudad puede estar sometida a temperaturas elevadas.
La diferencia más interesante aparece después.
Cuando desaparece la radiación solar, las zonas menos urbanizadas comienzan generalmente a perder temperatura con mayor rapidez.
El centro urbano puede conservarla durante más tiempo.
Por eso la isla de calor se hace especialmente evidente durante la noche.
En el estudio de MeteoElx, la mínima de referencia del extrarradio fue de 24,12 ºC, frente a los 25,31 ºC de mediana en las estaciones urbanas.
Un grado de diferencia media durante casi tres semanas constituye un dato considerable.
Por qué importa tanto la temperatura nocturna
Cuando hablamos de una ola de calor solemos fijarnos en las máximas.
42 grados llaman mucho más la atención que una mínima de 26.
Sin embargo, las noches tienen una enorme importancia porque constituyen el periodo durante el que tanto las viviendas como el organismo deberían poder recuperarse de las temperaturas diurnas.
Si el ambiente continúa muy caliente durante toda la madrugada, esa recuperación disminuye.
DSAlicante ya ha analizado las consecuencias sanitarias de los episodios prolongados de temperaturas elevadas en su información sobre las más de 3.400 muertes asociadas al calor durante el verano de 2026.
La temperatura nocturna, la duración del episodio y las características de las viviendas son algunos de los factores que influyen en el impacto del calor.
Más aire acondicionado y más consumo eléctrico
Existe además una consecuencia económica.
Si una vivienda no consigue enfriarse naturalmente durante la noche, aumenta la necesidad de utilizar ventiladores o aire acondicionado.
Eso significa mayor consumo eléctrico.
MeteoElx señala precisamente el incremento del uso de aire acondicionado entre las consecuencias de la isla de calor urbana.
La diferencia puede resultar especialmente importante después de varios días consecutivos de temperaturas elevadas.
Las paredes, cubiertas y elementos estructurales van acumulando calor y pueden tardar mucho más en perderlo.
No todos los barrios de Elche tienen la misma temperatura
Una de las conclusiones interesantes del estudio es que permite comenzar a analizar el calor prácticamente a escala de barrio.
Las estaciones meteorológicas distribuidas por diferentes zonas permiten comparar las mínimas.
Esto abre una vía especialmente interesante para la planificación urbana.
Si determinadas zonas presentan sistemáticamente temperaturas superiores, pueden estudiarse características comunes:
más superficie asfaltada, menor arbolado, menos espacios abiertos, mayor densidad de edificios o dificultades para que circule el aire.
Con estos datos pueden priorizarse posteriormente intervenciones.
Las pedanías tampoco quedan completamente al margen
El fenómeno no termina en el casco urbano.
La red de observatorios está comenzando a detectar islas de calor secundarias en algunas pedanías con núcleos urbanos compactos.
Por ahora su intensidad es inferior a la observada en la ciudad.
Pero el dato resulta relevante porque demuestra que no se trata exclusivamente de una cuestión de grandes centros urbanos.
Un núcleo suficientemente construido también puede desarrollar diferencias térmicas respecto a su entorno inmediato.
Más árboles, sombra y superficies permeables
¿Qué puede hacer una ciudad para reducir este fenómeno?
MeteoElx señala diferentes líneas de actuación:
- aumentar el arbolado urbano;
- crear más zonas de sombra;
- utilizar superficies permeables;
- favorecer corredores de ventilación;
- renaturalizar espacios urbanos.
No todas las soluciones sirven de la misma manera en cualquier calle.
Una avenida ancha, un casco histórico, una plaza y un barrio residencial presentan características diferentes.
Por eso medir los resultados resulta tan importante como realizar las actuaciones.
Medir antes y después puede decir si una reforma funciona
Uno de los aspectos con más potencial del trabajo de MeteoElx es precisamente la posibilidad de utilizar su red de observatorios para comprobar si las medidas urbanísticas funcionan realmente.
Imaginemos que un barrio aumenta considerablemente su arbolado y crea nuevas zonas de sombra.
Con estaciones meteorológicas próximas podría compararse la evolución de las temperaturas nocturnas antes y después de la intervención.
De esta manera, las políticas contra el calor urbano podrían evaluarse utilizando datos reales.
MeteoElx propone utilizar precisamente su red para comprobar si las actuaciones consiguen reducir las temperaturas.
Elche afronta un verano especialmente cálido
El estudio llega después de varias semanas marcadas por temperaturas extraordinariamente elevadas.
Y precisamente las noches están siendo uno de los elementos más difíciles de este verano.
La acumulación de jornadas tropicales y tórridas dificulta que edificios y personas dispongan de periodos suficientes para enfriarse.
La situación no es exclusiva de Elche.
DSAlicante está siguiendo durante este verano cómo diferentes ciudades de la provincia están experimentando noches cada vez más cálidas.
Pero disponer de estaciones distribuidas por el municipio permite comprobar algo que los termómetros oficiales generales no siempre muestran: dentro de una misma ciudad el calor puede repartirse de manera muy desigual.
Cómo reducir el calor dentro de casa por la noche
Aunque la isla de calor depende en buena medida de la configuración urbana, existen algunas medidas domésticas que pueden ayudar.
Durante las horas de mayor insolación conviene reducir la entrada directa de radiación solar utilizando persianas, toldos u otros elementos de sombra.
La ventilación debe aprovechar preferentemente las horas en las que la temperatura exterior sea inferior a la interior.
Los ventiladores pueden mejorar la sensación térmica al favorecer la evaporación del sudor.
Y cuando se utiliza aire acondicionado, una temperatura moderada suele ser suficiente para mejorar notablemente el confort sin enfriar excesivamente la vivienda.
Un nuevo mapa del calor de Elche
Los resultados recopilados entre el 1 y el 18 de agosto dejan varias cifras especialmente significativas:
- 24,12 ºC: mínima de referencia en el extrarradio.
- 25,31 ºC: mediana de las mínimas urbanas.
- 1,19 ºC: isla de calor media de Elche.
- 2,7 ºC: máxima diferencia diaria del conjunto de la ciudad.
- 3,2 ºC: diferencia puntual alcanzada en el observatorio del centro.
- 1,74 ºC: diferencia media registrada en Pla-Sector V.
Los datos ponen números a una sensación que muchos vecinos conocen perfectamente: hay noches en las que salir del centro de Elche y desplazarse apenas unos kilómetros supone encontrar una temperatura sensiblemente inferior.
La diferencia no está únicamente en el termómetro.
Puede significar dormir mejor, utilizar menos aire acondicionado y soportar con mayor facilidad una ola de calor.






