Los alquileres, la gasolina, la electricidad, los alimentos, los seguros, las reparaciones, los colegios, los transportes. Absolutamente todos los precios se mueven por arriba alcanzando niveles europeo del norte. Los sueldos siguen acampados en el sol de Almería y sus lonas de plásticos. Pregunten a los enfermeros de Mallorca como la pasan estos días para alojarse, una familia invirtiendo para una casa a 60 km de su lugar de trabajo fuera de la gran Capital donde fueron expulsados por la especulación inmobiliaria. La gasolina a dos euros el litro es una desestabilización económica en pura regla.
Una nueva soga en el cuello de muchas familias con un montón de gastos adicionales directamente ligados a sus desplazamientos para ir al trabajo. Sin contar los atascos diarios. Es un impuesto moral porque lo pagas tú con tu tiempo perdido sin tus niños. Una calidad de vida parecida a un cansancio sospechoso con días interminables. Los nuevos propietarios de la extra urbe, asentamientos nuevos con garaje y sus calles solitarias con los árboles sin sombras todavía. Son los nuevos conejos de indias, silenciados con cargas financieras, cabezas abajo luchando. Los abusos son más fáciles con estas categorías. Las clases medias atrapadas en el limbo. Los niños pagan un alto precio en estas situaciones. Es que no hay buenas noticias, los coches eléctricos siguen muy caros. Las familias no tienen de dónde sacar más créditos. Todos sus planes al límite se ven torcidos con un montón de cosas muy extrañas. Locuras inacceptables. Tampoco el transporte público mejora, las carreteras sin mantenimientos, la colas en la seguridad social. Todo en decadencia. Señores políticos que creen tanto en su supremacía, Uds. siguen pensando que van bien las cosas…todo tranquilo. Vacaciones en las playas del caribe.
Las vacaciones. Maldita sea, otra vez lo mismo, repostar te cuesta un riñón. Ya es un abuso característico cada verano. Un Julio/Agosto que se alarga meses sin que nadie haga algo. Por Dios, perdieron la cabeza y la vergüenza. La indignación se esta cocinando de verdad. Los veraneantes cortan sus estancias, reducen sus placeres gastronómicos, no porque no tienen el dinero pero porque se rompe la confianza. Tenemos la impresión de pagar más por lo que es realmente. Las vacaciones aumentan tu estrés y nuevas ansiedades. Pagando más para todo y para otros de manera exagerada cansa. Siempre pierde tu historia. Esto no va a durar porque nos vamos a despertar.
Van demasiado lejos todos estos abusos sin alguien para levantar la mano y decir ya basta. Dejar de consumir son alarmas potentes. No se entiende la pasividad tan evidente de nuestros políticos. Están sentados en la misma rama que están serruchando. El turismo va y viene. Cuando se va ir, la factura del dolor será un acto criminal por provocar una historia que se podía prevenir, dejar que ocurra sin resistencia ninguna es sospechosa. Lo pagaremos todos con muletas. Sin embargo espero que los responsables no van a salir por la suya está vez. Es demasiado gordo las equivocaciones y destrucción de bienestar en tan pocos meses. La creación de la desigualdades con la velocidad de un AVE. La culpa de los otros, rusos, americanos, israelíes tiene tela. No se puede comprar todo lo que quieren vendernos.
Que pasa con tantas expectativas con el eclipse. De repente te hablan de efectivos policiales por miles, pero mandan 45 efectivos a Ceuta. Dos fragatas por si acaso quieren hacer fuegos artificiales. Anuncian atascos y los precios de los hoteles por las nubes. Un magnífico negocio de un lado y un atraco en toda regla del otro. Otra oportunidad más. Lo que sea, es importante que tengan otras jugadas en el calendario. Parece que la gente necesita una ayuda celestial, algo más que todas las estafas que nos pudren la vida a diario. Algo espiritual con valores y beneficios olvidados. Pagan lo que sea para agarrarse a una ventana de luz. En este caso su ausencia con el eclipse.
Una diversión de unos minutos por ver algo extraordinario. Ningún hombre tiene la dirección de la obra, solo observa y disfruta de un fenómeno que no controla.
El predador, el hombre sin escrúpulos no necesita gafas para mirar el eclipse. La fabrica con millones de ejemplares, invierte en redes sociales para convencerte de asistir al evento. Desplazarte, dormir en algún hotel, viajar y comer. Meses machacando por un evento de dos minutos. Un negocio como si se tratará de una entrada para la final de copa del mundo. Aprovechan hasta la última gota de tus recursos. Estamos todos metidos en un tren que está descarrilando con precios desorbitados sin ningún pudor.
Demasiadas conciencias mal intencionadas queriendo meternos todos juntos en un buen lío.
El tema económico es absolutamente insostenible con el modelo actual. Parece una cordada de alpinistas donde más de la mitad ya están descolgados de la pared cabezas abajo. El líder de la cordada con su navaja cortando la cuerda porque no es capaz de salvar ningún compañero por el peso excesivo a retener. Es imposible. Queda vivo el guía, el jefe de la cordada. Tiene ahora un montón de dinero y poder de liderazgo pero sin mano de obra calificada para emprender algo nuevo. Sentado sobre sus billetes que no puede gastar o compartir.
Una crisis de confianza totalmente hundida con un liderazgo desastroso. Se hizo tan mal que descolgaron a millones de personas de una vida más decente. Todo el poder está en las manos de gente que emprendió un camino equivocado. Todo ha salido como un tiro fuera del blanco. No es una mala racha, es una mala conducta, falta de sueños compartidos, un disfraz de tipo amable con metas egoístas y elitistas. Sin olvidar la corrupción, esa sombra con olores a cloacas pudriendo todo el sistema. La desigualdad es como una promoción publicitaria. Cuanto más se consigue, más ganan por volumen. Trabajos con precios de ganga.
Luego no encuentran cómo controlar sus fronteras. Una avalancha de inmigrantes irregulares que nadie había visto. Es muy extraño cuando en otros ámbitos detectan por satélite moscas volando de noche. Nos toman de tontos. Falta de respeto seguramente. Que va pasar cuando la pobreza y el hambre dominará nuestras tierras…ninguna guardia civil podrá frenar la violencia. Vivir entre sus propias rejas, las cameras funcionan 24/24 vigilando tus movimientos, tu móvil indicando tu posición exacta, tus conversaciones escuchadas. Una sociedad agotada, derrotada pero todavía poco agitada. Si vamos mal al interior de nuestro territorio, levantar la vista encima de nuestras barreras, vemos que mucho peor lo llevan nuestros vecinos y pueblos enteros. Los desequilibrios económicos se mantienen más feroz que nunca. Muchos miles de millones en cajas fuertes para nada. También se imprimen a raudales sin ninguna responsabilidad política. Hoy los pueblos son carne de cañón, perdieron su poder humano, la libertad se promociona con alta voces pero las interdicciones superan las autorizaciones. La sensatez, el sentido común, la cordialidad, el respeto, la solidaridad, sobre todo dar la mano al que necesita. Hay dos corrales uno con alambre de acero inoxidable y el otro sin barreras otras que un estómago hambriento. De allí seguimos saqueando riquezas naturales a precios de ganga. Ultra ricos de un lado y del otro ultra pobres. Un tío con manta en el hibierno y el otro muerto congelado a tu lado en la tienda. El lema. Todos juntos estamos más fuertes camina cogiendo.
En septiembre pronto hablaremos de los colegios y sus cuotas, sus libros y sus zapatitos. Otra paliza más.
Se calentara el ambiente en los plató de televisión. Un cambio de ciclo, de sistema, de políticos, una guerra para disminuir la población, el escape tecnológico digital, los robots, la IA, los centros de datos consumiendo agua, energías, el agua, el fuego, el viento…. Que está pasando. Esto va muy lento. Faltan decisiones drásticas. La dirección del camino es siempre hacia menos con dosis medidas. No evitará una discusión necesaria. Nos damos cuenta que es un callejón sin salida.
En la mesa deben presentarse las realidades aunque esté frío el plato.
Trabajar para parar todas estas mentiras y manipulaciones primero. Emprender un viaje con un anclaje de valores más sólidos. Visitar rincones históricos que mostraron evidencias de progresos colectivos. Sobretodo sostenible. El mérito si, el abuso y las desigualdades vergonzosas no.
Vivir con la cuerda el cuello, verte atrapado en el fango hasta las orejas no produce ningún interés a seguir luchando. Llegan tantos ejemplos de exageraciones, maldades y abusos que quedan fuerzas todavía por parar estas locuras por pura justicia. La impunidad debe acabar. Cuando ves que en lugar de recapacitar te lo devuelven con tres vueltas más al tornillo, entonces solo te quedan fuerzas para decir basta ya.
- Vive la vida.






