Dicen que cuando comunicas a tu empresa las cosas que te incomodan o reivindicas tus derechos, pagas las consecuencias y desde luego no es un mito porque aquí un servidor lo ha vivido en sus propias carnes.
Tras los comportamientos de la conserje y la actual limpiadora de un colegio al que voy a limpiar, tuve que quejarme a la empresa que, lejos de tomar medidas o actuar contra esas personas que no se comportan, decidió modificar el horario e ir a por mí, hasta el punto de estar más de un mes con una baja médica por dolores y ansiedad.
Durante la baja intenté hablar con el encargado, la supervisora, el jefe de Valencia, la central de Barcelona o recursos humanos, pero a todos les importó un pepino lo que estaba pasando y no tenía nadie ninguna voluntad de solucionar absolutamente nada para que pudiera trabajar a gusto.
Es por ello que, muy a mi pesar, tuve que interponer una demanda de conciliación frente al SMAC, siendo el paso previo y obligatorio antes de ir al juzgado de lo social, así como también tuve que interponer una denuncia frente a la Inspección de Trabajo, ya que la empresa no tiene carros homologados que garanticen nuestra seguridad.
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Estoy pendiente de la resolución de la inspección de trabajo, así como el acto de conciliación con la empresa será a finales de septiembre tras su admisión a trámite.
En ambos escritos ya dejé constancia de que podía haber represalias por parte de la empresa al tomar contra la misma acciones legales, y así fue en cuanto a que la modificación de horario se convirtió en cambios de colegios completamente incoherentes e injustificables.
Tengo claro que las personas que nos ganamos la vida humildemente quitando porquería para mucha gente somos la escoria de la sociedad, pero, por el contrario, somos un sector muy necesario y las personas que buscamos implicarnos no tenemos ningún reconocimiento o, como mínimo, algún gesto de consideración para que un trabajo no te cueste la salud.
Para ciertas empresas, si no estás calladito y sumiso, siempre eres incómodo, hasta tal punto que el encargado ultraderechista, al verse involucrado en posibles responsabilidades, ha decidido salir por patas y pasarle el marrón a otra persona con la dejación de funciones que ello conlleva.
Hoy haré solamente un resumen en esta colaboración en cuanto a que pasaré el día en la piscina para poder refrescarme y desconectar un poco.
RECLAMACIÓN ANTE EL RESPONSABLE DE LOS COLEGIOS PÚBLICOS
Otra de las acciones que he tomado ha sido interponer una reclamación ante el Ayuntamiento como responsable último de todo lo que suceda en los colegios públicos y para trasladar el comportamiento de la conserje y la limpiadora.
De lunes a jueves tengo 4 patios a limpiar en un tiempo insuficiente, con los desplazamientos de uno a otro y la media hora de descanso. Sin embargo, hay un colegio inmenso en el que me quitaron una hora porque hay una mujer con 2 horas y 15 minutos de más que tiene que hacer el patio, pero lejos de mandarle mínimo una hora cada día, le mandan un pasillo de 10 minutos que nada soluciona al colegio.
Además de limpiar el patio, cuando voy, también hay que cambiar todas las papeleras, pero las mismas, salvo que una persona de buena voluntad quiera hacerlo, no se limpian en todo el curso.
La mayoría de cosas que pone en el pliego las empresas no lo cumplen porque la máquina de agua a presión no se pasa, los cristales no se hacen de vez en cuando, las cagadas de paloma no se quitan, pese a que en verano son más frecuentes, especialmente en patios infantiles, y un largo etcétera.
Debe saber la gente que muchas veces, si los patios de los colegios públicos no están suficientemente limpios, es porque el servicio de limpieza como mucho va dos veces por semana y la ineptitud de las empresas también provoca estas cosas.
EL COLEGIO MÁS LEJANO
Por otra parte, los viernes hacemos tareas varias en cualquiera de los 35 colegios del lote y me está mandando al más lejano de todos, generándome la incomodidad de tener que salir a altas horas de la madrugada de casa para poder llegar, pues antes me llevaba la empresa, no haciéndolo ya como represalia.
La educación pública y de calidad que tanto se está reivindicando estos días también debería tener en cuenta que las empresas de limpieza den un servicio en condiciones.
Esto es un resumen porque si tuviera que detallar todo lo que estoy pasando en mi entorno laboral, no acabaría el artículo en la vida y lo mismo fue con la anterior empresa hasta que fuimos subrogados a esta.
Durante mi baja médica, aproveché para acudir a la concentración que limpiadoras y limpiadores realizamos frente a la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) tras la convocatoria de varios sindicatos. También acudí a apoyar las manifestaciones multitudinarias de la comunidad educativa porque la baja era compatible con ello.
En verano prácticamente soy yo el único que se queda realizando tareas de limpieza en los colegios, a casi 40 grados y sin prácticamente ánimo. Pese a que no lo estoy pasando bien, la conciencia tranquila y la buena voz valoración a mi persona por parte de los colegios no tiene precio.
Luego ya están los pelotas de la gente que manda, pero yo como nunca me he vendido a nadie seguiré siendo el mismo sin arrodillarme ante ningún líder, pero cumpliendo con mi trabajo como siempre he hecho.
La anterior empresa más de lo mismo y no acudió al acto de conciliación, por lo que se presentó una demanda ante el juzgado de lo social bajo la dirección letrada de una profesional designada por el turno de oficio y cuya vista será en 2027.
Tras volver a los colegios, la pesadilla no se ha acabado; más bien ha ido a peor, y esto seguirá sucediendo mientras los ayuntamientos no pongan bastante dinero para garantizar la dignidad de los trabajadores y el buen servicio a los colegios.










