Tengo un muy buen amigo de siempre que vive adentro de dos burbujas. Se complementan para la creación de sus obras. Unas más de estas que forman la galaxia de los múltiples intereses de nuestra sociedad. Cada una con una vida propia. Un mosaico de actividades, cada vez más un fragmento donde la comunicación entre ellas es cada vez más un tema de supremacía, de confrontaciones. La polarización que tanto observamos en la política amenaza la convivencia, la unidad y la solidaridad. Una meta o un accidente…?
Mi amigo es escultor, pintor, músico, masajista y le encanta la música clásica. Puede cantar y tocar el órgano en las iglesias. Desarrolla sus delirios con expresivas obras que no dejan a nadie indiferente. La parte técnica es notable con mezclas de materiales como la madera con el bronce, formas complejas. Atención al detalle e infinitas horas de trabajo. Es singular tener un buen amigo situado en las antípodas de mis aficiones. El ying y el yong. Cada uno intentando salvar al otro.
Le cautivan también los mundos esotéricos. El más allá, sus orígenes ancestrales, cree en la reencarnación. Las cartas, el péndulo, el horoscopo, los anagramas, las respiraciones hollotropicas, las plantas, el maestro o otros chamanes. El yoga, el buda o los amerindios, los celtas y los que lo parieron. etc. Treinta años metido en el ajo.
Convive con los habitantes de su pequeño pueblo. Encerrado como un prisionero en sus burbujas. Un mundo fantástico en el que solo los parecidos se entretienen sin cuestionarse. Se alimentan con abundante literatura, conferencias, ensayos de viajes cósmicos u otras substancias para entrar en nuevos delirios.
Funciona como un club de entendidos. Algunos mentores cuestionados y seguidos por el estado por sus planteamientos fuera del pensamiento sistémico.
Desde afuera parecen unos chiflados que han perdido su norte. Es muy difícil hablar de otras cosas. Enseguida se nota la perdida de interés por las cosas de nuestro mundo. Se desconectan pensando que vivimos en un terreno minado sin ningún valor agregado. Tienen una visión negacionista de la sociedad. Ni hablar de las vacunas o de las farmacéuticas. La política o los medios.
Escuchar y poder entrar un poquito en ese mundo sorprende. Se abren puertas que siempre están cerradas con llaves. Invita la curiosidad. Claro con cautela. No vayas a lanzarte en el vacío como un saltó base con traje espacial. Como un alpinista vas acompañado de una cuerda por si acaso…
Es un viaje diferente. Abres libros, intenta entender qué es este nuevo mundo fantástico. Donde se vuelve a vivir después de la muerte, solo la forma puede variar…
La otra faceta activa de mi amigo es la expresión artística, la creatividad que nace libremente, el nacimiento de bellas obras de arte. Pinturas o esculturas con historias del más allá. Tormentos exprimidos con curvas infinitas, no existen ninguna líneas rectas en su trabajo. Utiliza la materia y la mezcla. El bronce, el hierro con la madera, complicaciones y soldaduras, hornos y tierra. Una singularidad notable.
Lo bueno es que estás invitado, tiene explicaciones y procedimientos. Puedes preguntar sin rodeos. Acorta distancias con el entendimiento. Mi amigo vive ahora en Francia con todas las comodidades contemporáneas de una casa propia. Sus años de emprendedor independiente hicieron el resto. No le falta de nada sin excesos. Claro, es un tipo que vive con tormentos. Después de sus cuatro mujeres ahora vive solito. A ver cuánto durará el celibato…sus amores intensos dejan huellas y heridas en su coraza.
Vive en su burbuja bien amueblada, aprovechándose de todo lo que crítica.
Aquí vienen los matices. El arte tiene sus códigos, sus reglas, sus trabas. Un mundillo feroz donde sostenerse y ganar dinero es muy dependiente de encontrar personas sensibles a las varias formas de expresar sus emociones. Redes de aficionados o inversores en objetos de arte. Una trama compleja de salas de exposiciones con sus jerarquías, acceder al tour de los magnificos es muy difícil y necesita padrinos. Los artistas compiten entre ellos como en cualquier negocio. Sin embargo algunos por amor al arte solo quieren convivir con sus obras. Le explican como una madre su parto. Tampoco quieren separarse de sus creaciones. El arte con mayúsculas también es un muy buen negocio. Necesita ayudas de marketing, relaciones mediáticas y redes muy activas. Para el artista es un camino lleno de espinas y comisiones. Parecen mucho a los agricultores que producen la vida y se quedan con las migas del pastel.
Buscar financiacion, ayudas, pedidos institucionales o privados como puede ser un banco, un edificio corporativo etc son muchos transmites burocráticos y una cierta necesidad de hacerse ver para lograr seguir creando obras. Tiene que ver con la política del momento, las subvenciones u otras orientaciones, sus redes de contactos, la tenacidad para seguir apostando al gremio.
Tener las manos finas para sobrevivir a los cambios de mandos políticos. Finalmente una constante dedicación para conseguir genero, materiales y pinturas para realizar obras. Tener tiempo y un espacio para la creación.
Construir una reputación artística no es cosa fácil. Es como demandar al pastelero de ir a la caja del negocio para cobrar sus creaciones. No hay dudas de que los números no son su fuerte.
Las críticas al sistema muchas veces no encajan con recibir ayudas, abrir pasos en las exposiciones etc. incrementando sus irás. El arte muchas veces es también una forma de contestación, un espejo de nuestras exageraciones. El cine, el teatro, la música, la danza. Muchas disciplinas que tienen apoyos institucionales para sus creaciones. Todo un mundillo mantenido por el estado. Hay de todo…Es muy posible que sea una burbuja muy inflada en un poblado de casiques. Usar una aguja para desinflar un poco el globo ocasiona siempre intensos debates ideológicos.
De cualquier manera, escaparse en lo bello no daña el cerebro. Todos necesitamos un poco de abrazos, que mejor manera de sentirse bien con obras que nos llegan al corazón.
Viva la vida.
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