El Debate sobre el Estado de la Ciudad de Alicante no se celebrará este jueves 8 de octubre como estaba previsto. El alcalde, Luis Barcala, ha firmado este miércoles el decreto para desconvocar el pleno extraordinario y trasladarlo a después de las elecciones generales del 29 de noviembre. La decisión llega tras un informe del secretario general del Ayuntamiento que considera legal celebrar la sesión durante el periodo electoral, aunque advierte de las cautelas que deberían respetarse para garantizar la neutralidad institucional.
La convocatoria electoral anticipada ha terminado alterando también el calendario político del Ayuntamiento de Alicante.
El debate estaba programado para este jueves a las 9.30 horas y debía servir para que gobierno y oposición hicieran balance de la situación de la ciudad, confrontaran sus posiciones y plantearan propuestas para los próximos meses.
Finalmente tendrá que esperar.
Barcala firma el decreto para suspender el pleno
El alcalde ha decidido desconvocar la sesión después de analizar el informe elaborado por el secretario general del Ayuntamiento.
Las dudas surgieron tras la publicación, el 6 de octubre, del real decreto de disolución del Congreso y el Senado y de convocatoria de las elecciones generales.
El adelanto electoral abre un periodo en el que las administraciones públicas deben extremar el cumplimiento del principio de neutralidad institucional.
La cuestión que se planteó en Alicante era si un Debate sobre el Estado de la Ciudad podía desarrollarse con normalidad durante ese periodo.
El informe municipal dice que el debate sí podía celebrarse
Este es uno de los matices fundamentales.
El informe del secretario general no concluye que el pleno estuviera prohibido.
Considera compatible su celebración con la convocatoria de las elecciones generales.
El Debate sobre el Estado de la Ciudad está regulado en el Reglamento Orgánico del Pleno municipal y forma parte de la actividad institucional del Ayuntamiento.
Además, las elecciones convocadas son generales, no municipales.
Por tanto, la mera existencia de una campaña electoral nacional no obliga automáticamente a cancelar el debate local.
Entonces, ¿por qué se aplaza?
Porque su desarrollo estaría sujeto a importantes cautelas.
El artículo 50.2 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General establece restricciones sobre determinados actos organizados o financiados por los poderes públicos durante el periodo electoral.
Entre ellas se encuentran las actuaciones que incluyan alusiones a realizaciones o logros obtenidos por los poderes públicos o utilicen determinados elementos coincidentes con las candidaturas.
El problema es que un Debate sobre el Estado de la Ciudad consiste precisamente en buena medida en hacer balance de la gestión municipal.
Gobierno y oposición analizan qué se ha realizado, qué problemas continúan pendientes y qué proyectos plantean para el futuro.
El alcalde considera que las limitaciones desvirtúan el debate
Barcala ha defendido que celebrar el pleno con esas restricciones afectaría directamente a su finalidad.
Según la explicación ofrecida por el alcalde, todos los grupos municipales deben poder analizar la situación de Alicante desde su propio punto de vista, hacer balance desde el debate anterior y formular propuestas.
El primer edil considera que limitar esas intervenciones para evitar cualquier conflicto con la legislación electoral terminaría condicionando excesivamente la sesión.
Por ese motivo ha optado por aplazarla hasta después de las elecciones.
Qué cautelas señalaba el secretario municipal
El informe establece que, si se hubiera mantenido el pleno, el debate debería centrarse únicamente en el ámbito municipal.
Los participantes tendrían que evitar alusiones al ámbito estatal y a las propias elecciones generales.
Tampoco podrían utilizar la sesión para solicitar el voto para candidaturas.
Estas cautelas no afectarían únicamente a las intervenciones dentro del salón de plenos.
También deberían respetarse posteriormente en ruedas de prensa y comunicaciones institucionales relacionadas con la sesión.
El debate estaba previsto para este jueves a las 9.30
La convocatoria original fijaba el Debate sobre el Estado de la Ciudad para el jueves 8 de octubre a las 9.30 horas.
Esa sesión extraordinaria queda ahora desconvocada.
El Ayuntamiento deberá fijar posteriormente una nueva fecha.
La intención anunciada por Barcala es celebrarlo una vez hayan pasado las elecciones generales del 29 de noviembre.
No se ha comunicado todavía el día concreto.
El adelanto electoral ya está alterando la agenda de Alicante
No es la primera consecuencia directa que la convocatoria del 29-N tiene en la provincia.
DSAlicante ya informó de que la Maratón Internacional Elche-Alicante 2026 ha tenido que aplazarse porque estaba prevista precisamente para el domingo de las elecciones.
Los dos ayuntamientos y la organización trabajan ahora en una nueva fecha para la carrera.
El origen de ambos cambios es el mismo: las elecciones generales anticipadas convocadas para el 29 de noviembre de 2026.
La convocatoria ha abierto un calendario electoral que condicionará durante las próximas semanas tanto la actividad política como determinados actos públicos.
Alicante entra de lleno en periodo electoral
La ciudad comienza además los preparativos administrativos para la votación.
El Ayuntamiento ha anunciado que el censo electoral correspondiente a las elecciones generales podrá consultarse del 12 al 19 de octubre para comprobar los datos y presentar reclamaciones cuando sea necesario.
La convocatoria electoral tendrá así efectos tanto en la actividad política municipal como en la organización necesaria para que los ciudadanos puedan votar el 29 de noviembre.
Partidos y administraciones deberán diferenciar durante este periodo la actividad institucional ordinaria de la actividad propiamente electoral.
El Debate sobre el Estado de la Ciudad tendrá que esperar
La sesión no queda cancelada definitivamente.
El propio reglamento municipal contempla la celebración de estos debates durante el mandato y el informe del secretario señala que puede trasladarse a otro momento.
La decisión adoptada este miércoles consiste, por tanto, en aplazar el pleno, no en eliminarlo.
Cuando se celebre después de las elecciones, los grupos podrán realizar el balance político de Alicante sin las restricciones específicas derivadas del periodo electoral.
Hasta entonces queda pendiente uno de los principales debates políticos del año en el Ayuntamiento.
Gobierno y oposición tendrán que esperar a después del 29-N para confrontar públicamente sus respectivos balances sobre el estado de Alicante y las prioridades que consideran necesarias para la ciudad.












