Puede ayudar para la alimentación sin dudas, un mejor equilibrio y balance del cuerpo cuando el médico detecta algunas carencias o desequilibrios.
Es un cáncer para la política. Ayer pasando por una librería me detuvo para hacer una mirada general sobre la actualidad literaria.
Libros sobre la salud mental, autoayuda, la política y la corrupción. Hay una avalancha literaria para intentar curarte. Parece que los enfermos somos todos nosotros. Es un negocio como un taller mecánico de coches. Los libros son los remedios del alma.
Nadie parece preocuparse de las causas de estas nuevas necesidades en cantidades. Las estanterías de libros de autoayuda, psicología y alimentación sana están estratégicamente ubicadas bien a la vista. Tienen los mismos síntomas que los rollitos de la mitad de la población. Cada año engordan un poco más.
Nuestra sociedad tiene repuesta para todo. Se transforman los problemas en oportunidades de negocios. A nadie le interesa realmente erradicar las causas del malestar.
Hablar de «suplementos» en el poder político es una metáfora para describir que la exageración nunca es buena consejera.
El aparato político con sus dirigentes pasaron de «suplementos» a los «anabolizantes». La etapa más espléndida de la exageración. Todo lo que nos proponen ahora es un disparate. Se habla más de los superlativos de la exageración. La corrupción, la malversación, el engaño, la mentira. Van incluso diciendo que la guerra está en nuestras puertas. Hay que gastar más en armamentos. La perdida de la confianza es notable. Un hartazgo generalizado de la población.
Lo que más sufren los ciudadanos de estos megalómanos no son sus picos de locuras.
Para alimentar sus proyectos egocéntricos deben rascar sobre los presupuestos para continuar soñar con la grandeza.
Las huelgas recientes solo nos indican de que apuestan para un deterioro sistémico erosionando todos los servicios útiles a la población. Salud, educación, mantenimiento vial, ferroviario. Etc. La presión fiscal no va por atrás. Un descenso progresivo de la calidad de los servicios. Crean distorsiones y desigualdades sociales. Con un palo más que la inflación creada y amplificada en los productos claves como la alimentación.
Es una maldad institucional. Rompen los moldes de la convivencia. Destruye la felicidad. La población está harta y se da cuenta que algo no va bien. Es demasiado obvio ahora.
En realidad hay muy pocos locos. Debería ser fácil identificarlos y cambiarlos de sitios con contundencia. Hacemos todo al revés. Nos dicen que estamos enfermos todos y se lo creemos, necesitamos muchas medicinas para sanarnos.
No hay rastro de quitarte sal y grasas en origen. La industria alimentaria prefiere hacer caja. Tu impuestos está pagando la salud pública y las subvenciones a los agricultores, todo funcionando en modo explosivo desde hace mucho tiempo. Estarán realmente enfermos nuestros políticos o bebiendo las copas ofrecidas por los lobbies. Semejantes decisiones tirando el bienestar por los aires hacen pensar a una corrupción generalizada.
Te das cuenta de que hay una farmacia en cada barrio. Encima debes hacer la cola.
Una cita al médico puede transformarse en un calvario de esperas. La cita para operarte puede ocurrir después de tu muerte. La educación pública decadente, el bache de la carretera sin reparar, la vía de tren en mal estado, los horarios y frecuencias no se inspiran del reloj suizo. Pero si, les queda dinero para multar, filmar, escanear. Un servicio de seguridad digno de un estado comunista feroz. La ley mordaza y por favor no levanta la voz ya que el manicomio te espera. La democracia se transforma en silencio en una autocracia. Los analgésicos como anti dolor. 10’000’000 de pastillas por mes en España consumen.
La «suplementación» de decisiones erróneas hace que todo esté al límite ahora. Bienvenido a la era de la confusión. Despertarnos con tantas pastillas para dormir es cosa difícil.
En disciplinas como la moto, el MTB, el Gravel o el ciclismo de carretera, la necesidad de mantener la atención sobre el terreno, la trazada o el tráfico obliga al cerebro a trabajar de forma activa y continua. Esa combinación entre movimiento físico y concentración sostenida parece tener efectos positivos sobre procesos relacionados con la memoria y la capacidad de atención.
Puede ser un poco exagerado pedir a todos practicar estas disciplinas. Por lo menos intentar salir del bucle en que estamos metidos.
Recobrar la dirección de nuestra vidas sin estos políticos y partidos que obviamente no trabajan para nosotros. Solo quieren tus impuestos sin aportar nada positivo desde hace demasiado tiempo.
- Viva la vida








