¿Dónde los ocho mil árboles que debían plantarse en Mislata tras la aprobación, hace tres años, de la moción presentada (de obligado cumplimiento), al principio de la legislatura regida por el PSPV (Partit Socialista País Valencià)?
“En cada ayuntamiento debería de haber un biólogo, debería de haber una persona con conocimiento del medio, pero no en todos los ayuntamientos es así”, zanja la joven bióloga Nuria Cabrito.
“En Mislata, el gobierno está superado por la realidad climática. Sólo hacen greenwashing (lavado verde) no hay estrategia alguna, ni datos, ni indicadores válidos trazables o auditorías ambientales, ni plan de reducción de huella de carbono, ni de cumplimiento de los ODS (Objetivo de Desarrollo Sostenible). Nada. Sólo propaganda verde, pins (insignia pequeña) y carteles”, declaran desde el grupo municipal Compromís-Podemos-Recortes Cero del citado municipio de la comarca de l´Horta Sur valenciana, hermanado con Tifariti, localidad del Sáhara Occidental sita en pleno “desierto de piedra” donde, gracias a la ayuda económica de localidades españolas como Mislata, se han construido viviendas para refugiados saharauis de Tinduf (Argelia). Allí árboles como la acacia de copa plana, símbolo del Sáhara, tratan de perdurar.
“En Mislata hay muchísimo más espacio de asfalto para que aparquen coches que zonas verdes”, añade un integrante del susodicho equipo político mislatero. “Los árboles no son ya paisaje, adorno y hacen bonito, son fundamentales para el futuro a medio plazo”, manifiesta. “Las zonas desarboladas serán inhabitables”.
¿Qué hará entonces el ser humano sin la ambrosía de la floresta?
“Consistorios e instituciones no defienden urbes arboladas, de hecho solo hay que ver las nuevas construcciones que están haciendo donde no hay ningún planteamiento de parques, de zonas verdes, de plantar árboles, sobre todo autóctonos, -de la zona-, que sean representativos, que puedan durar, que puedan aguantar las plagas, el clima”, comenta la también activista. ¿Cuántas ciudades, municipios, se han tirado de cabeza a la piscina del resolutivo y lucrativo pavimentar? En la zona del puerto de Torrevieja (Alicante) “lo que han hecho totalmente es asfaltar todo, no hay ni una sola sombra portada por un árbol, es decir, todo lo que están poniendo son sombrillas de tela por encima, no hay ningún planteamiento de plantar, pero es que encima han talado árboles”.
¿Con qué desfachatez se pregonan proyectos hablando de repoblación cuando apenas se mantienen “los cuatro árboles que había” cementando el resto?
“¡Aquí lo que molesta es el tráfico!”, agrega el militante consultado. “De hecho la moción de los ocho mil árboles no tuvo oposición de ningún grupo político del pleno. Al final esto va de derechos vs. (frente a) deseos. Respirar aire que no nos enferme es un derecho. Que haya carreteras para que podamos llegar a casa o al trabajo, o al gimnasio, es un deseo”, afirma. “El proyecto estrella de los socialistas de Mislata es hacer otra carretera más por encima de la huerta de Campanar para conectar otra vía de tráfico hacia València”. Finalmente señala que: “Todos tenemos pulmones… no todos tenemos coche”.
Se augura que el agua será el nuevo petróleo. De hecho, en Argentina, tan básico derecho ya está en manos sionistas que lo comercializan.
Todo consistorio democrático debe defender la salud física y mental de conciudadanos y los árboles aportan ambas. En ciudades periféricas metropolitanas hiperdensas como Mislata, con más de veintitrés mil habitantes por kilómetro cuadrado, invertir en árboles para sus espacios es ineludible. “Una inversión delicada y de alto valor”. Desdeñar su facultad neuroquímica es de imbéciles, más aún dada la tesitura actual donde el ruido mental generado por la infoxicación digital de las pantallas es trastorno pandémico.
“El problema se resuelve fácil, voluntad y recursos, y el gobierno socialista de Mislata en esto es como conservadores y negacionistas, prefiere destinar sus recursos en otras cuestiones de menor relevancia y mayor impacto a corto plazo”, resume el informador.
¿Qué pasa cuando el medioambiente y la naturaleza importan un pito? Surge la hecatombe sin paliativos, tanto individual como colectiva instalándose descaradamente nefandos intereses de saqueo, invasión y extractivismo asesino.
En un video difundido por redes la voz en off pregunta: “¿Para qué sobornar a un juez cuando puedes comprarte el congreso entero?”.
Setenta y siete incendios forestales simultáneos en Perú Trescientos setenta y cuatro incendios en la Patagonia argentina. Incendios en Chile. Incendios en la Amazonía brasileña. Incendios en comunidades autónomas españolas con más de ciento quince mil hectáreas arrasadas. ¿Quién se está haciendo rico con tus cenizas? preguntan en el mismo reel de la plataforma.
La vegetación, los árboles y cultivos tal parece deben desaparecer y en ello se esmeran. “Nos quedamos sin casas, sin animales y sin vida” gime una víctima.
En muchos municipios, reseña Nuria se están “cambiando las figuras de protección de parques naturales y de zonas no urbanizables, más aún con los gobiernos que tenemos actualmente en los ayuntamientos y lo que se nos va a avecinar a nivel nacional”.
Warren Bennis, psicólogo social neoyorquino, tiempo atrás, afirmó que “ninguna exageración, ninguna hipérbole, ninguna atrocidad, pueden describir con visos de realidad la extensión y la velocidad del cambio… realmente, sólo las exageraciones parecen ser verdad”.
Camino del Hospital Militar de Mislata se ven alcorques asfixiantes ciñendo troncos, mortero y escombros de obras licenciadas sofocando los míseros espacios donde atribulados árboles sobreviven, raíces cautivas que gritan buscando espacio vital por debajo de las aceras.
Admite la liga política consultada que “el Ayuntamiento (de Mislata), como casi todos, hace campañas de sensibilización y planta algunos (árboles), -menos de quinientos en tres años de legislatura, incluyendo los que sustituyen a muertos-, según las memorias de la empresa pública Nemasa (Sociedad Municipal Neteja, Manteniment i Servicis de Mislata, S.A.)”, y agrega que “el Ayuntamiento nunca nos da datos… y se le piden en pleno y comisión”.
Elegir ejemplares autóctonos aptos para el clima de la zona y las condiciones salinas del suelo asociarían “aves que también las estamos extinguiendo entre otros animales” revivificando los ecosistemas urbanos. ¡Oh ingenuidad! ¿Ahora? Ahora cuando hay ayuntamientos que trasiegan con matarlos tras haberlos vilipendiado.
Si la ciudadanía sólo ve molestias en el arbolado, algo está pasando que no tiene buena pinta. “Pienso que es por absoluta incultura, absoluto desconocimiento y absoluta ignorancia y que da igual, entonces desde el punto de vista de que les da igual y la absoluta ignorancia del tema, y no les importa ni se quieren informar, no son conscientes de que el tener árboles al lado de sus casas, en plazas públicas o en sus ciudades hace que la temperatura que estamos alcanzando de cuarenta, de cincuenta grados disminuya incluso en doce grados, además de atraer el agua, de retenerla, de poder tener especies de animales”, concluye la naturalista quien trabajaría en el consistorio de su localidad donde presentó en presupuestos participativos un proyecto ganador “para plantar árboles” que no se realizaría, “entonces sí sé un poco como funciona el tema”.
¿Qué opina la calle del arbolado urbano?
1/ “La gente ni los ve ni les importa, tiene el foco en otro sitio, absoluta incultura y desidia por parte de todos”.
2/ “Para nada la gente percibe el arbolado como molestia”.
3/ “Quizás no entienden que los árboles son vida y oxígeno, refugio para las diferentes especies animales con la que compartimos el planeta y que gracias al arbolado la salud de las personas mejora”.
Un combo de opiniones para el fehaciente hecho de que no respetar la naturaleza, -un árbol-, es el principio del fin de la supervivencia de las sociedades humanas, primero cultural y finalmente biológica.
Estipula el gaditano doctor en Psicología José Luis Trechera que: “El hombre (y mujer) actual sólo desea una cita y es consigo mismo”.
¿Cómo se educa al respecto del respeto?
“Como persona que precisamente trabaja en colegios públicos, -en la limpieza-, sí que hay varios que intentan transmitir la importancia de los árboles y la biodiversidad”. En centros educativos públicos “se plantan árboles muy bonitos, pero el Ayuntamiento de València no hace mantenimiento o refuerzo de la recogida de hojas, bolas y ramas, así como el cuidado general del arbolado” afirma Diego Nevado responsable de la Plataforma Ecologista CV. “En los colegios deben reforzar la recogida de hojas en otoño. Eso no es culpa del arbolado, eso es culpa de una insuficiente atención por parte de la administración”. ¿Posible solución de los “sillones”? ¿Qué tal instalar tras la Dana barracones con mini patios sin arbolado y ahorrar presupuesto?
En algunos centros escolares, según Nuria quien también trabaja en uno, “se hacen excursiones, o viene gente de fuera, como puede ser del Parque Natural de la Mata (Alicante) a dar charlas precisamente sobre esto y luego se llevan a los alumnos a plantar un árbol”.
Zonas verdes y arbolado salvan vidas. En Danas o en las grandes riadas, con los grandes cambios de temperatura, “al haber plantaciones de árboles, al haber vegetación se impediría un noventa por ciento el arrastre de todo; pararía, en un noventa por ciento, las desgracias que están habiendo con estos grandes desastres”.
“¡Ojala lo talen todo y no tenga que estar barriendo hojas!” comentan algunas personas de mantenimiento, según revela la joven.
“La idea que se tiene actualmente por parte de las instituciones es el asfalto, el talar y el no reponer”. Cuando hay alguna plantación, comenta la experta, “ves que los árboles que han plantado, que de hecho no son ni de las especies que deberían estar aquí, en menos de un mes están muertos, no hay ningún mantenimiento. No hay un seguimiento profesional de los pocos árboles que puedan plantar”, y si algo se hace “no es por el bien del árbol si no por las quejas” vecinales.
“En València veo que no se preocupan por cuidar el arbolado de la vía pública” declara Nevado.
Durante la concentración, con tizas de colores, se pintó un árbol en la calzada frente a la Casa de la Vila en Mislata. “Los que él no plante … se los iremos pintando por ahí”. “Si no els plantes, te´ls pintem” (#mislataverda) “Bielsa planta els arbres” (Compromís Mislata)
Compromís, Podemos, Recortes Cero y Pacma estuvieron en el acto. “El PP vino pero se tuvo que ir” reseña Nevado. “Queremos que los colectivos ecologistas y animalistas acudan. ¡Hay que volver a la unión!”, el contacto por WhatsApp para los próximos actos es 691093886.
¡Asfaltar, asfaltar, talar, talar! no reponer, no mantener el arbolado, no proyectar con docto conocimiento y el nulo seguimiento de los árboles es la directriz, de hecho, “en muchas ocasiones cuando los han plantado y han puesto los aspersores, los aspersores tiran más fuera que dentro, no les importa, no lo corrigen”, relata la bióloga. “Los árboles que se cogen serán los más baratos, los ornamentales, los que menos mantenimiento tengan”. Árboles para urbes convertidas en enjambres de personas siempre con prisa por alcanzar objetivos, atrapadas en el síndrome de Tántalo que, como el mítico rey griego, no logran saciarse teniéndolo todo al alcance, no disfrutando de las posibilidades naturales, como los árboles, dadores de respiro tras cualquier deseo inalcanzado.
“Ese tu Narciso ya no se ve en el espejo porque es el espejo mismo”, versificaba Antonio Machado en uno de proverbios señalando la incapacidad de ver más allá de sí mismo.
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