Hola,
Me llamo Nieves Díez García y llevo años viviendo una pesadilla que me está destrozando la vida. Me han separado de mis hijos sin haber cometido ningún delito, simplemente por luchar por ellos, por quererlos conmigo, por no rendirme ante decisiones que considero profundamente injustas.
Desde hace tiempo siento que todo va en mi contra: he sido señalada, juzgada y castigada sin pruebas, con denuncias que no se sostienen, con órdenes de alejamiento impuestas como si fueran algo rutinario. He intentado defenderme dentro de la legalidad, aportar pruebas, pedir ayuda, pero lo único que he recibido a cambio ha sido silencio, desprecio o más castigo.
Testimonio de una madre que solo quiere estar con sus hijos
Me llamo Nieves Díez García y llevo años viviendo una pesadilla que me está destrozando la vida. Me han separado de mis hijos sin haber cometido ningún delito, simplemente por luchar por ellos, por quererlos conmigo.
— dsalicante.com (@diarioalicante.bsky.social) 16 de mayo de 2025, 20:21
No soy una delincuente, soy una madre. Y estoy cansada de que se me trate como si lo fuera.
Me siento víctima de un sistema que no escucha, que no investiga a fondo, que no protege a quien tiene que proteger. Me han quitado a mis hijos, han dañado mi nombre y han destruido mi salud. No puedo ni trabajar, vivo con ansiedad constante y un dolor que no cesa.
Además, siento que por ser mujer, por ser madre, por levantar la voz, el castigo ha sido todavía más duro. He sufrido lo que muchos llaman violencia institucional y también violencia vicaria, porque han usado a mis hijos para hacerme daño.
Me gustaría añadir que soy directora de seguridad privada y mi marido actual es militar. Ambos somos los padres biológicos de mi segundo hijo, fruto de nuestra relación actual de 11 años. Este hijo fue sustraído en marzo de 2020 por mi exmarido, junto con mi primer hijo, y desde entonces seguimos sin poder recuperarlos. Todo esto ocurre con total impunidad gracias a la protección que le brindan determinados contactos profesionales y legales. Desde hace cinco años sufrimos acoso constante en todos los ámbitos de nuestra vida, víctimas de un posible tráfico de influencias. Incluso han intentado silenciarnos con amenazas de prisión para blanquear lo ocurrido y mantenernos en silencio.
Hemos pasado de ser dos personas profesionales y responsables, a ver cómo se nos trata como si fuéramos delincuentes por el abuso de poder de diversas autoridades
implicadas. Estamos sufriendo un claro caso de violencia de género, violencia vicaria y maltrato institucional. Se está blanqueando todo lo ocurrido, incluso con la colaboración de mis propios abogados en momentos clave, obstaculizando los vínculos maternos y paternos con nuestro hijo menor, cuyo paradero continúa siendo desconocido, en parte por la intervención de las mismas autoridades que deberían protegernos.
Señalo directamente al Juzgado de Córdoba, donde se han vulnerado derechos fundamentales durante años, y al Juzgado de Violencia sobre la Mujer n.º 7 de Madrid, que ha archivado casos evidentes de violencia de género y vicaria pese a que soy una víctima real. Me siento totalmente desprotegida, mientras quienes han causado este daño siguen impunes.
Solo pido que se conozca lo que está pasando. Que se mire de verdad. Que no se permita que más familias vivan lo mismo.
No quiero que esto le pase a nadie más. Gracias por escucharme.
Nieves Díez García
Testimonio de una madre que solo quiere estar con sus hijos
— dsalicante.com (@diarioalicante.bsky.social) 16 de mayo de 2025, 20:29









