El mercado del CBD en España mueve más de 136 millones de euros al año, con cerca de 700 tiendas especializadas y unos 3.000 empleos directos, según el Informe del Mercado del Cannabis en España 2025 de Cannamonitor. De hecho, España ocupa ya el quinto puesto europeo del sector, por detrás de Alemania, Reino Unido, Suiza y Austria.
Esa presencia contrasta con la imagen clandestina que ha acompañado a la planta de la marihuana durante durante décadas. Sin embargo, la diferenciación entre el THC y el CBS del cannabinoide y la regulación con un marco legal ha permitido que el consumo de cannabidiol (CBD) se haya normalizado en España en diferentes formatos y para diferentes fines.
Esta normalización tuvo una fecha histórica como punto de origen. En 2020, la sentencia C-663/18 del Tribunal de Justicia de la UE estableció que un Estado miembro no puede prohibir la comercialización de CBD producido legalmente en otro país de la UE si procede de la planta completa. Asimismo, dictaminó que el CBD no es un estupefaciente al no tener efectos psicótropos ni ser nocivo para la salud humana.
De este modo, el Tribunal rompió la asociación siempre había existido entre el cáñamo con la marihuana ilegal. Una confusión que frenaba el debate y la investigación. Hoy, con las normas claras, la información circula con rigor y existe una clara distinción entre lo que es el THC y el CBD. Desde el punto de vista legal, además, las nuevas normas han fijado la cantidad mínima de THC que debe tener el hachís CBD España para poder ser comercializado.
El mercado del CBD: las cifras de la normalización
Los 136 millones de euros que genera al año el CBD en España es solo una pequeña parte del sector. Al respecto, según Grand View Research, el mercado mundial del CBD alcanzó 18.200 millones de dólares en 2025 y llegará a 39.700 millones en 2033. Las resinas forman parte de esa oferta y muchas tiendas las comercializan como hachís CBD. En los últimos años, además, los productos han evolucionado y mejorado las técnicas de extracción de CBD con el objetivo de ofrecer mejores soluciones.
En este sentido, los métodos tradicionales de extracción solían recurrir a disolventes. Las técnicas actuales buscan lo contrario: recuperar los tricomas sin disolventes químicos que mermen la calidad del producto final. Por ello, los productores, como High Society que ofrece productos que cumplen la legislación europea, cuidan el proceso de principio a fin.
Además, gracias al análisis de laboratorios independientes, sus soluciones de CBD cumplen con el Reglamento (UE) 2021/2115 que fija en un 0,3% el máximo de THC en el cáñamo industrial cultivado en la UE. En cuanto a los productos de CBD más utilizados y que demuestran la normalización de su uso en la sociedad, destacan:
Aceites y gotas sublinguales de CBD
Estos son extractos concentrados en frascos de cristal que tienen un gotero para su dosificación y que son utilizados para reducir el estrés cotidiano, regular la respuesta del sistema nervioso ante la ansiedad, aliviar dolencias musculares o articulares y, en líneas generales, con el ánimo de favorecer el descanso nocturno.
Cremas, cosméticos y tópicos
Cremas faciales antiedad, lociones corporales, bálsamos labiales, geles de baño, sérums para contorno de ojos, aceites de masaje y parches transdérmicos de liberación prolongada son solo algunos de los productos más vendidos en la actualidad que contienen CBD. Gracias a las propiedades antioxidantes, estos productos son utilizados para hidratar y nutrir la piel, reduciendo las arrugas y ayudando a mantener la elasticidad de la propiedad.
Asimismo, este formato también tiene un uso físico y deportivo al ser un complemento perfecto a la hora de aliviar el dolor procedentes de contracturas y dolores musculares mediante su aplicación en las zonas doloridas o fatigadas después de hacer ejercicio.
Resinas y hachís de CBD
Son concentrados sólidos y prensados extraídos directamente de los tricomas de las flores mediante técnicas artesanales o avanzadas. Entre las cualidades de este formato, destaca que proporciona una mayor concentración de cannabidiol en menores cantidades, ofreciendo un alto potencial analgésico y relajante muscular antes de dormir.
Infusiones y bebidas
Asimismo, el CBD cada vez es más consumido de forma generalizada en bolsitas de té o mezclas de hierbas orgánicas (como menta, tila o manzanilla) para la relajación antes de acostarse o a media tarde. De hecho, este formato tiene una elevada aceptación entre personas adultas y de edad avanzada.
La presencia del CBD en los hogares españoles a través de estos formatos pone de relevancia y ejemplifica cómo el cáñamo ha pasado del prejuicio a una naturalidad generalizada. El dinero que mueve este mercado es la mejor prueba de ello: en España, 136 millones de euros y un crecimiento cercano al 35% anual.
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