Un recorrido exclusivo por el interior del santuario que custodia la reliquia más venerada de la provincia
El Monasterio de la Santa Faz es uno de los símbolos espirituales y patrimoniales más reconocibles de Alicante. Cada año, miles de personas participan en la multitudinaria romería que conecta el centro de la ciudad con este enclave histórico. Sin embargo, más allá del fervor popular y de la jornada festiva, el monasterio esconde una realidad mucho más profunda, silenciosa y desconocida para la mayoría.
DSAlicante.com ha podido acceder a algunos de los espacios menos visibles del conjunto monástico para conocer cómo es la vida diaria en este lugar y descubrir el papel fundamental que desempeña la comunidad de religiosas de clausura que lo habita: las Canónigas Regulares Lateranenses de San Agustín.
El resultado es una mirada inédita a un espacio donde convergen siglos de historia, arte barroco, tradición alicantina y espiritualidad viva.
Arte, historia y espiritualidad: el corazón del santuario alicantino
El monasterio no es únicamente el escenario de una celebración anual. Se trata de un complejo histórico que conserva una riqueza artística de enorme valor. El templo, el camarín y las dependencias monásticas conforman un conjunto arquitectónico que ha sido testigo del devenir de Alicante durante siglos.
El camarín de la Santa Faz: joya barroca y centro de la devoción
Uno de los espacios más impresionantes del interior es el camarín donde se custodia la reliquia. Este lugar, decorado con una exuberante ornamentación barroca, destaca por:
Pinturas murales que narran episodios vinculados a la tradición de la reliquia
Elementos decorativos dorados que realzan el carácter sacro del espacio
Una atmósfera íntima que contrasta con la multitud que lo visita en días señalados
La reliquia, considerada uno de los grandes símbolos espirituales de la provincia, ha generado una devoción que trasciende fronteras. Según explican desde la comunidad religiosa, el rostro sagrado representado conecta profundamente con los fieles, ya que el rostro es el elemento que humaniza y acerca la figura venerada.
En palabras de una de las hermanas:
“Es un privilegio acompañar la fe de un pueblo, y no solo de un pueblo, porque esta devoción se ha extendido mucho más allá. Es un regalo, pero también una responsabilidad custodiar algo tan importante.”
La vida en clausura: el día a día tras los muros del monasterio

Más allá del patrimonio artístico, el monasterio es, ante todo, un espacio habitado. En su interior reside una comunidad de religiosas que mantiene viva la tradición monástica y se encarga de la custodia del santuario.
Las Canónigas Regulares Lateranenses de San Agustín desarrollan su vida en clausura, siguiendo una rutina marcada por la oración, el trabajo y el silencio. Su presencia garantiza la continuidad espiritual del lugar durante todo el año, incluso cuando no hay celebraciones multitudinarias.
Una convivencia entre clausura y atención a los fieles
Uno de los elementos más singulares es el pequeño punto de atención al público situado junto a la zona de clausura. Desde allí, las religiosas:
Atienden a los visitantes a través de la reja
Ofrecen recuerdos y objetos religiosos vinculados al santuario
Resuelven dudas sobre la devoción y la historia del lugar
Este espacio simboliza el equilibrio entre vida contemplativa y contacto con la sociedad. Aunque viven en clausura, su labor está profundamente conectada con la ciudadanía.
Más allá de la romería: un símbolo permanente de Alicante
Para muchos alicantinos, la Santa Faz es sinónimo de romería. Sin embargo, el monasterio mantiene su actividad espiritual los 365 días del año. La tradición no se limita a una jornada festiva, sino que forma parte de la identidad cultural y religiosa de la ciudad.
El santuario representa:
Un punto de referencia histórica
Un eje de identidad colectiva
Un espacio de recogimiento y espiritualidad
La visita al interior permite comprender que la Santa Faz no es solo un acontecimiento multitudinario, sino un enclave vivo donde tradición y presente conviven en equilibrio.
Preguntas frecuentes sobre el Monasterio de la Santa Faz
¿Qué se puede visitar dentro del monasterio?
El templo y el camarín donde se custodia la reliquia son los espacios más destacados. Algunas zonas permanecen restringidas por tratarse de clausura.
¿Quiénes viven actualmente en el monasterio?
La comunidad está formada por las Canónigas Regulares Lateranenses de San Agustín, religiosas de vida contemplativa encargadas de custodiar el santuario.
¿Se puede hablar con las monjas?
Sí, a través del punto de atención situado junto a la clausura, donde atienden a los visitantes mediante una reja.
¿Es posible visitar el monasterio fuera de la romería?
Sí. Aunque la romería es el momento de mayor afluencia, el santuario permanece abierto durante el año en horarios establecidos.
Un patrimonio que sigue latiendo
El Monasterio de la Santa Faz continúa siendo uno de los grandes referentes espirituales y culturales de Alicante. Más allá de la multitud y de la tradición festiva, su interior alberga una comunidad que mantiene viva la esencia del lugar.
Conocer su historia, su arte y la realidad cotidiana de las religiosas permite comprender que este enclave no es solo un símbolo del pasado, sino un espacio que sigue latiendo en el presente.
Alicante encuentra en la Santa Faz una parte esencial de su identidad, un puente entre tradición, patrimonio y espiritualidad que perdura generación tras generación.











