Las asociaciones vecinales de El Pla y Carolinas Bajas-Palmeretes han vuelto a reclamar al Ayuntamiento de Alicante que reponga aproximadamente diez bancos públicos retirados de la calle Alcalde Suárez Llanos, una vía con una pendiente pronunciada que conecta ambos barrios. Los colectivos denuncian que la desaparición del mobiliario perjudica especialmente a las personas mayores y a quienes tienen dificultades para caminar. También piden explicaciones sobre los motivos de la retirada y cuestionan que se pueda haber adoptado la medida por problemas de incivismo atribuidos a algunos usuarios del espacio público.
Una calle con pendiente que se ha quedado sin lugares para descansar
La calle Alcalde Suárez Llanos se ha convertido en el centro de una nueva reivindicación vecinal en Alicante.
Las asociaciones de El Pla y Carolinas Bajas-Palmeretes denuncian que aproximadamente diez bancos instalados hace unos cinco años por el Ayuntamiento han desaparecido de esta vía.
El problema no se limita a la pérdida de mobiliario urbano.
Según los representantes vecinales, la calle presenta una pendiente considerable, por lo que disponer de lugares para sentarse resulta especialmente útil para las personas que necesitan hacer descansos durante sus desplazamientos.
La reclamación fue reiterada el martes 13 de octubre de 2026 en el programa Hoy por Hoy Alicante, de Radio Alicante, Cadena SER.
Los colectivos consideran que la retirada ha reducido la comodidad y la accesibilidad del recorrido.
Los bancos llevaban aproximadamente cinco años instalados
Según el relato de las asociaciones, el Ayuntamiento colocó los bancos hace alrededor de cinco años.
Durante ese tiempo, los asientos formaron parte del mobiliario habitual de la calle.
Los vecinos detectaron su retirada hace unos meses y comenzaron a pedir explicaciones.
Sin embargo, aseguran que todavía reclaman una respuesta satisfactoria sobre las razones de la decisión.
La información difundida no incluye una resolución municipal que detalle oficialmente el motivo de la retirada.
Por tanto, no puede afirmarse como un hecho comprobado que los bancos fueran eliminados por una causa concreta.
Las personas mayores, entre las principales afectadas
Los representantes vecinales subrayan que los bancos cumplen una función práctica.
Para una persona joven y sin problemas de movilidad, subir una calle empinada puede suponer simplemente un esfuerzo físico.
Para una persona mayor, alguien con movilidad reducida o un vecino que necesite detenerse con frecuencia, la ausencia de lugares para descansar puede convertirse en una dificultad adicional.
Los bancos permiten realizar pausas durante el recorrido.
También ofrecen un espacio para esperar, conversar o permanecer unos minutos en la calle.
Por eso, las asociaciones consideran que no deberían tratarse únicamente como elementos decorativos.
La accesibilidad también depende del mobiliario urbano
Cuando se habla de accesibilidad, la atención suele centrarse en rampas, ascensores o pasos de peatones.
Sin embargo, el diseño de una calle también influye en la facilidad con la que pueden utilizarla diferentes personas.
La existencia de asientos en determinados recorridos puede ayudar a quienes no pueden caminar largas distancias sin detenerse.
Este aspecto cobra especial importancia en vías con pendientes.
En el caso de Alcalde Suárez Llanos, la reclamación vecinal se centra precisamente en recuperar esos puntos de descanso.
No consta, en la información consultada, que el Ayuntamiento haya anunciado un proyecto alternativo para sustituir los bancos retirados por otro tipo de mobiliario accesible.
Los vecinos temen que la retirada esté relacionada con quejas por incivismo
Uno de los asuntos más delicados de la controversia es el posible motivo de la eliminación de los asientos.
Mateo Pinheiro, vocal de la Asociación de Vecinos de El Pla, y Joaquín Graciá, presidente de la asociación de Carolinas Bajas, expresaron en Radio Alicante su preocupación por la posibilidad de que la decisión respondiera a quejas relacionadas con el consumo de alcohol o la suciedad en la zona.
Se trata de una hipótesis planteada por los representantes vecinales, no de una explicación oficial confirmada por el Ayuntamiento.
Los colectivos consideran que, si existieran comportamientos incívicos puntuales, la respuesta debería dirigirse a esas conductas y no a eliminar un servicio utilizado por el conjunto del vecindario.
¿Retirar bancos soluciona los problemas de convivencia?
La cuestión plantea un debate sobre cómo gestionar los espacios públicos.
Los bancos pueden utilizarse para descansar, conversar o esperar.
También es posible que determinados lugares registren molestias relacionadas con ruido, residuos o comportamientos incívicos.
Pero la existencia de esas molestias no demuestra por sí sola que retirar todos los asientos sea la solución más adecuada.
Los representantes de El Pla y Carolinas Bajas defienden que las medidas municipales deben tener en cuenta a todos los usuarios de la calle.
Especialmente a quienes dependen de los bancos para realizar sus desplazamientos con mayor comodidad.
Sin conocer los informes o criterios utilizados por el Ayuntamiento, no es posible valorar si existió una justificación técnica, de seguridad o de convivencia para la retirada.
Las asociaciones reclaman explicaciones y la reposición del mobiliario
La petición vecinal tiene dos objetivos principales.
El primero es conocer por qué desaparecieron los bancos.
El segundo es conseguir que vuelvan a instalarse.
Los colectivos consideran que la administración municipal debe explicar las decisiones que afectan a los espacios utilizados diariamente por los residentes.
También piden que se escuchen las necesidades de las personas mayores y de quienes tienen dificultades de movilidad.
La reclamación no se refiere a una nueva obra de gran presupuesto.
Se centra en la recuperación de un mobiliario que, según los vecinos, ya existía en la calle.
No obstante, la información disponible no permite determinar el estado de conservación de los bancos retirados ni si podrían reutilizarse directamente.
Tampoco se ha confirmado cuánto costaría reponerlos.
El conflicto también refleja diferencias entre vecinos
La controversia no debe interpretarse como una posición unánime de todos los residentes de la calle.
Según una información publicada el 7 de octubre, la Concejalía de Infraestructuras explicó que los bancos se retiraron a petición de vecinos de la propia vía, que habían trasladado su solicitud por escrito y mediante una recogida de firmas.
El departamento municipal vinculó esa petición a problemas de consumo de alcohol y acumulación de suciedad alrededor de los asientos.
Esta explicación aporta una perspectiva que debe tenerse en cuenta.
Por una parte, hay residentes que habrían solicitado retirar el mobiliario para reducir molestias.
Por otra, las asociaciones de El Pla y Carolinas Bajas-Palmeretes consideran que la medida perjudica a personas que necesitan los bancos para descansar.
El desacuerdo, por tanto, no se limita a si debe haber bancos o no.
También afecta a cómo conciliar la convivencia, el descanso de los residentes y la accesibilidad de la calle.
Las asociaciones proponen actuar contra las conductas incívicas
Los representantes vecinales que reclaman la reposición defienden que las molestias deben abordarse mediante vigilancia y, cuando corresponda, sanciones.
Consideran desproporcionado eliminar los asientos utilizados por todos los ciudadanos debido a comportamientos atribuidos a una parte de sus usuarios.
La postura municipal recogida anteriormente, en cambio, relaciona la retirada con una solicitud de residentes afectados por esas molestias.
No consta un acuerdo posterior entre ambas partes.
Tampoco se ha comunicado una decisión definitiva de volver a instalar los diez bancos.
Los vecinos recuerdan las goteras del Mercado de Carolinas
La reclamación sobre Alcalde Suárez Llanos ha servido también para recuperar otras quejas del barrio.
Los representantes de las asociaciones mencionaron las goteras del Mercado Municipal de Carolinas.
A su juicio, el Ayuntamiento ha actuado con rapidez para retirar los bancos, mientras que otros problemas que llevan tiempo denunciando continúan pendientes de solución.
Esta valoración corresponde a los colectivos vecinales.
La información consultada no permite confirmar el estado técnico actual de todas las filtraciones ni las actuaciones municipales realizadas para resolverlas.
Sin embargo, la comparación refleja una preocupación más amplia sobre las prioridades de mantenimiento en los barrios.
El mantenimiento cotidiano también importa
Las grandes obras suelen concentrar buena parte de la atención pública.
Pero el estado de los bancos, las aceras, las papeleras o los mercados también influye en la calidad de vida de los residentes.
En Alcalde Suárez Llanos, el debate se centra en una intervención aparentemente sencilla: retirar o mantener una decena de asientos.
Sus consecuencias, según las asociaciones, son especialmente visibles para las personas que recorren a pie la calle.
Los bancos formaban parte de una actuación de mejora peatonal
La calle Alcalde Suárez Llanos ya había sido objeto de actuaciones municipales para mejorar la movilidad.
El Ayuntamiento anunció años atrás obras en esta vía y en las calles Espronceda y Agost.
El proyecto incluía mejoras para los peatones y la colocación de mobiliario urbano, entre otros elementos.
La intervención se enmarcaba en la estrategia de desarrollo urbano sostenible del área de Las Cigarreras, con cofinanciación europea.
Este antecedente resulta relevante porque muestra que la incorporación de bancos estaba vinculada a una actuación de mejora del espacio público.
Sin embargo, no se ha podido confirmar documentalmente que todos los bancos cuya retirada se denuncia ahora correspondan exactamente a aquella intervención.
¿Volverán a instalarse los diez bancos?
Por ahora no existe una fecha confirmada para su reposición.
Las asociaciones mantienen la reclamación y piden al Ayuntamiento una solución.
El consistorio ha ofrecido anteriormente una explicación sobre la petición de retirada formulada por otros residentes.
La cuestión pendiente es si se estudiará una alternativa que permita recuperar lugares de descanso sin reproducir los problemas de convivencia denunciados.
No se ha anunciado un acuerdo ni una nueva ubicación para los asientos.
La evolución de la reclamación dependerá de las decisiones municipales y del diálogo con los colectivos afectados.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se han retirado los bancos?
En la calle Alcalde Suárez Llanos, que conecta los barrios de El Pla y Carolinas Bajas, en Alicante.
¿Cuántos bancos faltan?
Las asociaciones denuncian la desaparición de aproximadamente diez.
¿Quién pide que vuelvan?
Las asociaciones vecinales de El Pla y Carolinas Bajas-Palmeretes.
¿Por qué se retiraron?
La Concejalía de Infraestructuras explicó anteriormente que la medida respondía a peticiones de vecinos de la calle relacionadas con consumo de alcohol y suciedad.
¿Por qué se oponen otros vecinos?
Porque consideran que los bancos son necesarios para descansar en una calle con pendiente, especialmente para personas mayores y con movilidad reducida.
¿Hay fecha para reponerlos?
No se ha anunciado una fecha confirmada.
Una reclamación que va más allá de diez bancos
La retirada del mobiliario de Alcalde Suárez Llanos ha abierto un debate sobre el uso compartido del espacio público.
Los residentes que solicitaron eliminar los bancos alegaron problemas de convivencia.
Las asociaciones de El Pla y Carolinas Bajas-Palmeretes consideran que su desaparición perjudica a quienes necesitan descansar durante el recorrido.
La solución deberá tener en cuenta ambas preocupaciones.
Mientras tanto, las asociaciones mantienen su petición de recuperar los asientos y reclaman que el Ayuntamiento explique cómo piensa responder a las necesidades de accesibilidad de esta calle.










