Un trabajador realizaba labores de rehabilitación en la fachada de un edificio de Benidorm, suspendido entre las plantas 12 y 13, cuando una de las cuerdas que lo mantenían sujeto fue presuntamente cortada. La Fiscalía acusa a una mujer de haber utilizado un objeto afilado para seccionarla y sostiene que llegó a disponerse a cortar una segunda. El operario tuvo que agarrarse a una cornisa para evitar caer al vacío. Cinco años después, el caso llega a juicio con una petición de seis años de prisión.
La Audiencia Provincial de Alicante juzga este lunes 28 de septiembre a una mujer acusada de un presunto delito de homicidio en grado de tentativa por unos hechos ocurridos en Benidorm en enero de 2021.
El relato de la Fiscalía sitúa al trabajador en una situación de extremo peligro.
El hombre estaba realizando trabajos de rehabilitación en la fachada de un edificio y permanecía suspendido mediante cuerdas entre los pisos 12 y 13 cuando, según mantiene la acusación pública, la procesada salió a la galería de su vivienda portando un objeto afilado.
La Fiscalía sostiene que la mujer cortó una de las cuerdas que sujetaban al operario.
No habría terminado ahí.
Según la versión del Ministerio Público que deberá ser valorada durante el juicio, la acusada se disponía a cortar una segunda cuerda cuando los gritos de otros trabajadores consiguieron que se detuviera.
El trabajador tuvo que agarrarse a una cornisa
Los hechos que ahora llegan a la Audiencia Provincial se remontan al 20 de enero de 2021.
El operario se encontraba trabajando en la rehabilitación de la fachada del inmueble cuando se produjo el incidente.
Después de que una de las cuerdas fuera presuntamente seccionada, el trabajador tuvo que sujetarse a una cornisa para evitar precipitarse al vacío, según el relato de la Fiscalía difundido por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.
La intervención de sus compañeros resultó determinante de acuerdo con esa misma versión.
Al percatarse de lo que estaba ocurriendo, comenzaron a gritar y la acusada habría desistido cuando supuestamente se disponía a cortar la segunda cuerda.
Los hechos forman parte del escrito de acusación y deberán ser examinados ahora por el tribunal. La mujer mantiene su presunción de inocencia mientras no exista una sentencia condenatoria firme.
La Fiscalía pide seis años de cárcel
El Ministerio Público considera que los hechos son constitutivos de un delito de homicidio en grado de tentativa.
La pena solicitada es de seis años de prisión.
El juicio ha quedado señalado para este lunes ante la Sección Décima de la Audiencia Provincial de Alicante.
Será durante la vista cuando se practiquen las pruebas admitidas y las partes puedan exponer sus respectivas posiciones antes de que el tribunal determine si los hechos quedan acreditados y cuál es, en su caso, la responsabilidad penal.
La petición de seis años formulada por la Fiscalía es, por tanto, una solicitud de condena y no una sentencia.
Los hechos ocurrieron hace más de cinco años en Benidorm
Una de las particularidades del procedimiento es el tiempo transcurrido.
El episodio se produjo en enero de 2021 y llega a juicio en septiembre de 2026, más de cinco años después.
Benidorm concentra una parte importante de los procedimientos judiciales que terminan siendo examinados por las distintas secciones de la Audiencia Provincial de Alicante.
DSAlicante ya informó, por ejemplo, del proceso en el que la Fiscalía pidió cinco años de prisión por una pelea en un pub de Benidorm que terminó con la amputación parcial de un dedo de un mordisco.
Aquel procedimiento es completamente independiente del que se juzga ahora, pero ambos ejemplifican el recorrido que siguen determinados delitos graves cometidos en el partido judicial hasta llegar a la Audiencia Provincial.
Qué significa que se le acuse de homicidio en grado de tentativa
En este procedimiento no se juzga la muerte del trabajador, porque el operario consiguió evitar la caída.
La acusación de la Fiscalía es por homicidio en grado de tentativa.
La tentativa aparece cuando se realizan actos dirigidos a ejecutar un delito pero el resultado finalmente no llega a producirse por circunstancias ajenas o relacionadas con la interrupción de esa ejecución.
Será el tribunal el que deba decidir si las pruebas practicadas permiten considerar acreditada la conducta atribuida a la acusada y si corresponde la calificación jurídica defendida por el Ministerio Público.
Por eso resulta especialmente relevante diferenciar el relato de la acusación de unos hechos ya probados judicialmente.
Otros trabajadores comenzaron a gritar al ver lo que ocurría
El relato de la Fiscalía incorpora un momento especialmente relevante.
Después del presunto corte de la primera cuerda, la mujer habría intentado actuar sobre una segunda.
Fue entonces cuando otros trabajadores comenzaron a gritar.
Según la acusación, esos gritos hicieron que la procesada se detuviera.
Mientras tanto, el operario tuvo que mantenerse sujeto a una cornisa para no caer desde el edificio.
No han trascendido en la información facilitada por el TSJCV todos los detalles sobre las circunstancias que precedieron al episodio ni las posiciones que mantendrán las distintas partes durante el juicio.
Esas cuestiones deberán abordarse en la vista.
La Audiencia Provincial de Alicante deberá decidir ahora sobre el caso
La celebración del juicio abre la fase decisiva de un procedimiento iniciado por unos hechos ocurridos hace más de cinco años.
Tras escuchar a las partes y valorar las pruebas, la Sección Décima de la Audiencia Provincial deberá determinar si existe responsabilidad penal.
DSAlicante ha informado anteriormente de otros procedimientos de la Audiencia relacionados con Benidorm. En uno de ellos, la Justicia terminó condenando a un camarero de Benidorm por agredir e insultar a dos hombres por su orientación sexual. En aquel caso, a diferencia del proceso que comienza ahora, ya existía una sentencia firme.
La diferencia procesal es importante: en el caso de la cuerda de seguridad, la mujer está acusada y todavía no ha sido condenada.
El punto central que tendrá que esclarecer el tribunal es lo ocurrido aquel 20 de enero de 2021, cuando un trabajador que rehabilitaba una fachada quedó en una situación de grave peligro mientras permanecía suspendido entre las plantas 12 y 13 de un edificio de Benidorm.
La Fiscalía sostiene que una de us cuerdas fue cortada deliberadamente y solicita por ello seis años de prisión por tentativa de homicidio.
Ahora será la Audiencia Provincial de Alicante la que valore las pruebas y dicte la resolución correspondiente











