Alicante es conocida internacionalmente por sus playas y su clima mediterráneo, pero cada vez son más las personas que descubren una faceta diferente de la provincia a través de sus vías verdes. Estos antiguos trazados ferroviarios, recuperados para el uso público, se han convertido en itinerarios ideales para caminar, correr o recorrer en bicicleta mientras se disfruta del patrimonio natural y cultural del territorio.
Lejos del tráfico y diseñadas para ofrecer recorridos cómodos y accesibles, las vías verdes representan una alternativa de ocio saludable y sostenible que gana protagonismo entre familias, aficionados al cicloturismo y visitantes que buscan experiencias diferentes durante todo el año.
¿Qué son las vías verdes?
Las vías verdes nacen de antiguas líneas ferroviarias que dejaron de prestar servicio y que, con el paso del tiempo, fueron acondicionadas para convertirse en espacios destinados al uso recreativo.
Su principal ventaja es que conservan pendientes muy suaves, amplios caminos y un recorrido seguro, lo que permite que personas de diferentes edades y niveles físicos puedan disfrutarlas con comodidad.
Además de favorecer la práctica deportiva, estos itinerarios ayudan a recuperar infraestructuras históricas y ponen en valor el patrimonio ferroviario de la provincia.
Rutas que permiten descubrir otra Alicante
La provincia cuenta con varios recorridos que permiten adentrarse en paisajes muy diferentes.
Entre los más conocidos destaca la Vía Verde del Maigmó, un itinerario que atraviesa túneles, viaductos y zonas de gran valor paisajístico entre montañas, ofreciendo vistas espectaculares del interior alicantino.
Otro recorrido muy apreciado es la Vía Verde de Dénia, que combina naturaleza y proximidad al litoral, permitiendo disfrutar de un paseo agradable tanto a pie como en bicicleta.
Estas rutas conectan con otros senderos y caminos rurales, ampliando las posibilidades para quienes desean explorar la provincia de una forma tranquila y respetuosa con el entorno.
Turismo activo durante todo el año
Una de las grandes ventajas de las vías verdes es que pueden disfrutarse prácticamente en cualquier estación.
Durante la primavera y el otoño ofrecen temperaturas especialmente agradables para caminar o pedalear, mientras que en verano muchas personas optan por recorrerlas a primera hora de la mañana o al atardecer para evitar las horas de mayor calor.
Esta continuidad ayuda a desestacionalizar el turismo y beneficia a municipios del interior que reciben visitantes durante buena parte del año.
Un impulso para la economía local
El crecimiento del turismo activo también repercute de forma positiva en la economía de las localidades próximas a estas rutas.
Restaurantes, alojamientos rurales, cafeterías, empresas de alquiler de bicicletas y pequeños comercios encuentran en estos visitantes una oportunidad para ampliar su actividad.
Además, muchos viajeros aprovechan la jornada para conocer el patrimonio histórico, degustar la gastronomía local o visitar otros recursos turísticos cercanos.
Naturaleza, deporte y sostenibilidad
Las vías verdes representan un ejemplo de cómo es posible reutilizar antiguas infraestructuras para crear espacios destinados al ocio sostenible.
Al fomentar los desplazamientos a pie o en bicicleta, estos itinerarios contribuyen a reducir el impacto ambiental, promueven hábitos de vida saludables y favorecen un mayor respeto por el entorno natural.
Su conservación también ayuda a proteger paisajes de gran valor ecológico y a divulgar la riqueza ambiental de la provincia.
Consejos para disfrutar de una vía verde
Antes de iniciar cualquier recorrido conviene preparar la salida para disfrutar de la experiencia con seguridad.
Se recomienda llevar agua suficiente, utilizar protección solar, vestir ropa y calzado adecuados, respetar la señalización existente y mantener limpio el entorno.
Quienes opten por realizar la ruta en bicicleta también deberían revisar previamente el estado del vehículo y utilizar casco durante todo el recorrido.
Alicante, un destino para descubrir más allá del litoral
El éxito de las vías verdes demuestra que la provincia ofrece mucho más que playas.
La combinación de naturaleza, patrimonio, deporte y turismo sostenible convierte estos itinerarios en una excelente opción para quienes desean conocer rincones menos transitados y disfrutar del paisaje desde una perspectiva diferente.
Con cada vez más usuarios y una creciente apuesta por el turismo activo, las vías verdes continúan consolidándose como uno de los grandes atractivos del interior alicantino.









